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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Un vecino de Telde pierde la visión de un ojo al caer en un agujero del puente de San José

Denuncia que la infraestructura no cuenta con alumbrado y pide una indemnización

Carlos Almenara, vecino de San José de las Longueras, que cayó en un socavón y perdió la visión de un ojo

Un vecino de San José de Las Longueras ha denunciado al Ayuntamiento de Telde por el estado en el que se encuentra el viaducto que cruza hasta el barrio desde la avenida de Alejandro Castro, que provocó que cayese de bruces contra el suelo al tropezar con un agujero y perdiese la visión de un ojo por el impacto. 

El afectado, Carlos Almenara, que tiene 56 años, cruzaba la noche del sábado 5 de marzo el puente para llegar hasta su casa cuando de pronto, en apenas un instante, se vio tumbado en el suelo completamente dolorido. El vecino, que volvía de atender unos asuntos personales en el casco de San Gregorio, tropezó con uno de los socavones que se encuentran a lo largo de la estructura sin darse cuenta y chocó con fuerza contra la acera. 

Tuvo que ser trasladado al hospital por una ambulancia y ser operado de urgencia

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No tuvo tiempo de apoyarse en ningún lado, por lo que su cara dio a parar directamente contra el pavimento. Perdió una de sus paletas tras el impacto, la otra quedó suelta dentro de su boca. Sin embargo, la peor parte se la llevó su ojo izquierdo. «Una de las patas de la gafa se me clavó dentro y me dañó la córnea», expresa aún sorprendido el afectado, que asegura que de primeras no sintió nada porque estaba en shock. 

Un residente de la zona que pasaba por allí lo encontró aún tirado sobre el piso y llamó directamente a la ambulancia para que lo atendiesen. «Me gustaría saber quién fue, porque ni siquiera le pude dar las gracias», confiesa Almenara, que agrega que hasta que no llegó al hospital no fue consciente de lo que había pasado realmente. 

Tuvo que permanecer un día entero en el centro sanitario (hasta el domingo por la noche) y ser operado de urgencia. «Me dijeron que lo más probable es que pierda la visión total del ojo porque se ha quedado destrozado», sostiene todavía sin creérselo de todo. «Ahora tengo cita el próximo viernes y espero que haya mejorado durante esta última semana y no esté todo perdido», declara esperanzado. 

El vecino no tardó en redactar una denuncia contra la administración por el accidente, que considera que sufrió por una irresponsabilidad municipal. «Las condiciones de ese puente son lamentables», expresa indignado, pues asegura que no es la primera vez que algún vecino sufre alguna caída mientras lo cruza, como le paso a él. «Nunca me había enterado de nada tan grave como lo mío, que he perdido la visión de un ojo, pero sí sé que mucha gente se ha tropezado también con los socavones», concreta. 

Y podría haber sido peor, pues además de que las baldosas de la acera se encuentra rotas o desprendidas, también hay algún que otro tornillo o hierro saliente de la superficie. Caer sobre uno de estos elementos podría haber causado heridas aún más graves. 

Sin embargo, la situación de las aceras del viaducto no es su única preocupación. La falta de alumbrado desde el inicio del trayecto (a partir de la avenida Alejandro Castro) hasta la entrada del barrio de Las Longueras es lo que considera la mayor deficiencia, pues es lo que provocó que no viese el estado del embaldosado. «Todo estaba completamente a oscuras», sostiene el vecino. 

El afectado asegura que no es el primero en sufrir una caída al pasar por el viaducto

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«No puede ser que una infraestructura pública se encuentre en esas circunstancias», añade, sobre todo porque es una estructura transitada diariamente por los ciudadanos de La Herradura y San José que necesitan acercarse hasta el centro del municipio. Por este motivo, Almenara no dudó en registrar una denuncia contra la administración, en la que solicita que se le compense económicamente por los daños causados. 

No especifica cuánto dinero debería recibir por los contratiempos que ha tenido que sufrir. «Eso lo dejo en manos de mi abogado», asevera. Por otro lado, afirma que aunque hace una semana que tuvo el accidente «nadie de la administración se ha puesto en contacto, entiendo que son trámites que tardarán un poco», añade. 

No pasa nada, tiene paciencia, pero sí espera que pronto la institución tome acción. No solo con su caso particular, sino con la situación del viaducto, que recuerda que aún no está del todo abierto al público. «Ha tenido un montón de problemas eléctricos y está cerrado aún por uno de sus lados por el riesgo que conlleva una torreta eléctrica que hay ahí instalada», recuerda. 

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