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La noche del ‘hombre escudo’

Maikel Mesa sepulta las dudas sobre su encaje en la pizarra de Mel tras su actuación ante el Cartagena l> El técnico frenó su salida en enero l> Sueña con batir al Tenerife

Maikel Mesa Piñero, tras batir a Chichizola con un penalti a lo Panenka, se señala el escudo de la UD para cumplir con su liturgia, ante Álex Suárez.

Maikel Mesa Piñero, tras batir a Chichizola con un penalti a lo Panenka, se señala el escudo de la UD para cumplir con su liturgia, ante Álex Suárez.

919 días después de su fichaje -17 de agosto del 2018-, Maikel Mesa encontró su sitio. El atacante de La Laguna, que ha jugado de mediocentro, mediapunta, centrocampista por la izquierda y delantero en su periplo amarillo de 55 duelos, firmó el pasado sábado su mejor actuación con la UD. Un tanto de penalti a lo Panenka -se ha destapado como un especialista como acreditó en su ciclo en el Albacete Balompié- y un registro omnipresente en la nueva filosofía del barro del José Mel Pérez confirman que Maikel está de vuelta. El Cartagena lo padeció.

La partitura del novelista viaja del ‘fútbol-vértigo’ que domó al Sporting con 35 minutos de cine, a un versión de contacto (22 faltas ante el cuadro blanquinegro). Con un 4-4-2 y el tinerfeño ubicado en el costado zurdo, Maikel multiplicó sus facultades y sepulta las dudas de su contratación. Pasó por el quirófano -julio del 2019- por una lesión de espalda, salió cedido al Carlos Belmonte y el pasado enero estuvo de hacer la maleta.

Fue Mel el que frenó la salida del exjugador de Osasuna, Racing de Ferrol, Mirandés y Nástic de Tarragona. Figuraba en la plataforma para cambiar de aires y aligerar el tope salarial, al igual que Aridai Cabrera y Christian Rivera. La determinación del novelista resultó capital. Y toda una bendición.

Por su forma de celebrar los goles de amarillo -suma ocho-, llevándose el dedo índice al escudo de la UD, se ha ganado la condición de favorito para la afición ‘pío pío’. La celebración, en un partido ante el Tenerife en el Heliodoro el pasado agosto, le convirtió en diana de los radicales blanquiazuales que le dedicaron insultos y amenazas. “Me sale del corazón, no cambiaré mi forma de sentir mi condición de amarillo. Mi equipo es la UD”, aseveró Maikel en relación a la polémica. Cuando llegó del Nástic -la UD pagó traspaso-, el chicharrero volvió a hacer gala de su fanatismo en sala de prensa. “Ha sido el que ha apostado por mí, y no les voy a defraudar”.

Batir al Tenerife en el Heliodoro en partido oficial es una obsesión para este renacido de La Laguna. El fin de semana del 27 y 29 de marzo, el conjunto de Mel visita al ogro del Teide. El futbolista ha disputado ocho partidos ante el conjunto blanquiazul -solo tiene dos victorias- y jugó 20 minutos en el reciente clásico canario del ‘Ortolazo’. En el Heliodoro no ha jugado de amarillo en duelo liguero.

¿A qué se debe la resurrección del ‘8’? En el barro, en el cuerpo a cuerpo, Maikel refuerza la posición de Javi y Ruiz en la medular. La banda zurda queda para Dani Castellano, con Mujica y Araujo como estiletes ofensivos. En el otro costado, sí hay un extremo puro como Pejiño. Ante el Cartagena, con un 2-0 desde el 19’, se dio el ecosistema perfecto para el ‘hombre escudo’. Las 22 faltas y cuatro amarillas de la UD elevaron una muralla insalvable para el conjunto de Carrión. Mel entregó el esférico al Cartagena -46,7% de posesión isleño por el 53,3 del rival-. Achicar, presionar y abortar cualquier maná estético.

Con Manolo Jiménez, Maikel logró tres dianas y fue indiscutible. Sin embargo, la llegada de Paco Herrera fue una pesadilla. El aterrizaje de Mel -marzo del 2019- coincidió con sus problemas de espalda. Quirófano, gimnasio y cesión al Albacete -en la tierra del Quijote logró tres dianas y fue el héroe de la salvación manchega-. El ‘Alba’ suspiró de nuevo en la última venta, pero el novelista insistió en pulir al inclasificable. El ‘hombre escudo’ ya tiene sitio y tiene en su cabeza el Heliodoro.

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