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Los 57, el nuevo objetivo

La UD, que siente ya la permanencia, busca al menos igualar el registro del año pasado

Pejiño trata de meterse entre dos jugadores del Alcorcón, el sábado. | | LOF

Pejiño trata de meterse entre dos jugadores del Alcorcón, el sábado. | | LOF

Como está generalmente aceptado que en el fútbol, como en la vida, hay que ponerse retos, la UD Las Palmas debe fijar una nueva meta después de haber llegado a la primera, la permanencia un año más en la Segunda División. No lo ha hecho de manera matemático, pero sí virtual, aunque desde que goleó al CD Lugo el pasado 1 de abril (6-1) ya se sintió salvada. Su próximo objetivo, aunque sea irrelevante para la afición, tiene que ver con el dinero, por un lado, y con el orgullo, por otro.

En el primer caso, porque cuanto más arriba quede el cuadro amarillo, que acabará la jornada en la décima plaza con 50 puntos, nueve más que el equipo que marca la zona de descenso –Logroñés–, más dinero le corresponderá en el reparto de los derechos televisivos. No hay una diferencia sustancial entre puesto y puesto, pero en tiempos en los que las arcas de los clubes no están repletas, viene bien.

No es el caso de la entidad amarilla, que gracias a los ingresos por la venta de Pedri –25 millones como cantidad máxima, según la previsión de la entidad– consiguió elevar de manera significativa su límite salarial en el pasado mercado de invierno –pasó de unos siete en verano a unos 11 en pocos meses–. Otra cosa será que el presidente Miguel Ángel Ramírez decida utilizarlo en crear una plantilla, con su correspondiente entrenador, que pueda aspirar a algo más.

En sus últimas comparecencias públicas ha deslizado que tratará de crear un equipo más competitivo de cara a la próxima temporada, con Jonathan Viera como estandarte a partir de finales de año, cuando acabe su periplo en el Beijing Guoan. Y eso requiere de una inversión mayor aunque la misma no garantiza el éxito, como bien sabe la propia UD, que lo fió todo a un ascenso rápido nada más bajar de Primera y se estampó, tanto que todavía paga las consecuencias –como los contratos de Mantovani, Srnic o Rubén Castro, que ya no están, o los de Rivera y Raúl Fernández, carísimos y sin protagonismo alguno en el campo–.

En cualquier caso, será una cuestión que los dirigentes amarillos, con Ramírez al frente y Luis Helguera y Tino Luis Cabrera –una de las opciones para el banquillo– con el papel de subalternos, abordarán a partir de ahora, con el equipo ya salvado y la certeza de que militará el curso que viene en la categoría.

Tres de abajo y uno de arriba

El otro objetivo que no tiene que ver con el dinero, sino con el orgullo, es tratar de igualar al menos la cifra de puntos que la UD Las Palmas consiguió la campaña pasada: 57. Para ello necesita sumar siete de doce posibles en las últimas cuatro jornadas del campeonato. Los rivales son variopintos, desde unos que se juegan mucho por abajo a otro que lo hace por arriba.

El más inmediato es el Real Zaragoza el próximo sábado (20.00 horas) en el Estadio de Gran Canaria. El conjunto maño sólo tiene tres unidades más que el Cartagena y necesita el triunfo, como también el siguiente, el Sporting de Gijón, rival del jueves 20 de mayo en El Molinón, pero en su caso por tratar de clasificarse para la promoción. Si hoy el Rayo gana al Leganés, bajará a la séptima plaza.

En las dos últimas jornadas la UD se medirá con dos equipos de abajo. Primero con el Albacete Balompié, en casa, el lunes 24 de mayo, cuando los manchegos pueden haber bajado ya de la Primera RFEF, la nueva categoría que se creará y que será la más inmediata a la Segunda División. En la última fecha, el 30 de mayo, el contrincante será el Logroñé’s en Las Gaunas. También se juega aún la salvación.

El precedente del curso pasado valdría a la UD para lograr los 57. En las últimas cuatro jornadas perdió en Oviedo, ganó al Mirandés, empató en Vallecas y venció al Extremadura. En siete puntos radica la nueva misión.

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