Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los Wolves no se olvidan de Alberto Moleiro

El club inglés envía a un ojeador a seguir al jugador de la UD en el choque con el Alcorcón

Alberto Moleiro –izquierda– pugna por un balón contra el extremo del Alcorcón, Álex Mula, en el duelo de la pasada jornada. LOF

Como es costumbre en los tramos finales de las temporadas ligueras en las gradas de los estadios de fútbol se agolpan diferentes ojeadores contratados por equipos o agencias de representación para evaluar la evolución de los jugadores a los que mantienen en controlados. Así, en el palco de invitados de Santo Domingo, el Wolverhampton Wanderers envió a uno de sus afiliados para seguir el transcurso del partido de Alberto Moleiro contra el Alcorcón.

No se olvida el Wolves de los encantos del mediapunta tinerfeño. Después de maravillarles con sus habilidades durante el partido amistosos que disputaron el conjunto inglés y la UD en la pretemporada del equipo amarillo, los británicos vuelven a la carga con el dorsal 28 y a él se le notó especialmente motivado durante el choque con los alfareros. Era día para abrir el tarro de las esencias, igual que hizo en el verano pasado.

Y el ojeador tomó nota en todo momento de las acciones de Moleiro. Precisamente cuando el atacante amarillo tuvo su mejor jugada en el tramo final de la primera parte, cuando en el minuto 38 regateó al lateral Iván Calero y al central David Fernández de forma consecutiva para colarse en el área rival y tras sus dos recortes en seco sacar un chut al poste derecho que Jesús, el cancerbero rival pudo repeler. Tras esta maravilla, el boligrafo del ojeador soltó tinta en su libreta, en la que tenía anotado los onces de ambos conjuntos en disputa.

Al tinerfeño se le notó especialmente activo y el ‘scouter’ apuntó sus acciones en suelo ofensivo

decoration

Así continuó prácticamente los 80 minutos que Alberto permaneció en el terreno de juego hasta que Xavi García Pimienta decidió retirarlo del terreno de juego para dar entrada a Maikel Mesa. Minutos antes de la sustitución Moleiro intentó un nuevo regate en el borde del área izquierda de la portería norte, justo donde se agolpaba la hinchada amarilla y fue el último apunte del ojeador. Su evaluación final del partido fue satisfactoria.

Ahora la pelota está en el tejado de la UD de cara a la ventana del mercado estival. Al tinerfeño se le concluye el contrato el 30 de junio, pero la entidad insular posee el derecho de renovar unilateralmente el vínculo con su jugador. Una fórmula extendida entre los juveniles y que llegada la hora de atar al efectivo se ejecuta si vale la pena. Moleiro es uno de ellos.

En el momento en el que Las Palmas le renueve se le ampliará hasta los tres años de contrato y la cláusula de rescisión del tinerfeño pasará de 5 a 30 millones de euros. Esa es la marca en la que si el Wolves quiere arrebatar al jugador sin previa negociación con el club deberá abonar en las arcas amarillas.

Los movimientos de altas y bajas del conjunto inglés pasan en gran medida por el control del representante por antonomasia del fútbol internacional: Jorge Mendes, máximo accionista de la agencia Gestifute. El portugués tiene impregnadas las filas del equipo naranaja con compatriotas y dependerá de las negociaciones que lleve a cabo en verano si pueden lanzarse a la ofensiva por Moleiro o no.

El club le renovará de forma unilateral el 30 de junio y su cláusula pasará a ser de 30 millones

decoration

Con la más segura salida de Rubén Neves de las filas del Wolves en el próximo verano, con el Barcelona como máximo pretendiente y las urgencias que mantiene el técnico portugués Bruno Lage en la zona de creación de su equipo con la única presencia de Leander Dendoncker y el veterano Joao Moutinho, el interés por Moleiro cobra mayor interés.

Cuestión distinta es que le quieran para que juegue por banda –donde lo hace en la UD–, donde ahí sí que están más que asentados Daniel Podence y Pedro Neto; además de la incógnita del futuro con Adama Traoré y Francisco Trincao, ambos cedidos entre el Barça, Wolves y viceversa.

Su último gol, el 12 de diciembre en Amorebieta

No es que se le demande una cuantía goleadora elevada a Alberto Moleiro, pero de momento al extremo amarillo se le puede poner como uno de sus pequeños debes. Con dos tantos anotados durante la temporada, en los que ha estado presentes en 33 partidos -con 1.764 minutos-, el de Santa Cruz de Tenerife no ve portería desde el pasado 12 de diciembre, cuando fue el autor del tanto del empate frente al Amorebieta. Desde entonces, cinco meses de sequía goleadora, aunque el internacional sub-19 no es que no pare de intentarlo y como él mismo ha afirmado, una de sus asignaturas pendientes pasa por tener mayor mordiente de cara al arco rival. «Tengo que perfeccionar a la hora de tirar, tener esa tranquilidad en los últimos metros, aunque hay muchísimas cosas que puedo ir mejorando porque es mi primer año aquí», expresó Moleiro en marzo. Ahora, con dos finales por delante, el 28 seguro que querrá sumar un tanto más a sus dos goles anotados. El otro transformado fue frente al Ibiza en el 1-1 de la jornada 5 disputado en septiembre. | D. R.

Compartir el artículo

stats