La isla del terror para los carbayones

El Real Oviedo, tres victorias en 15 visitas desde 1959, visita hoy un escenario maldito

Orlando Suárez pugna con el central Koldo Sarasúa, con la elástica del Oviedo. | | LP/DLP

Orlando Suárez pugna con el central Koldo Sarasúa, con la elástica del Oviedo. | | LP/DLP / Paco Cabrera

Paco Cabrera

Pesadilla carbayona. El terror del reino de la fabada. El Real Oviedo escenifica esta noche su 16ª visita oficial a Gran Canaria –en duelos de Primera, Segunda y el playoff de la 1997-98– con un balance de tres victorias (1960, 1974 y 2020), tres empates y nueve derrotas en 64 años. El UD-Oviedo es un pulso con aroma a Primera, como lo acredita la posición de los dos conjuntos en la clasificación histórica. La formación azulona ha permanecido 38 campañas en el Olimpo del balón por las 34 de los amarillos. Los ovetenses ocupan la 19ª posición en el ranking histórico de clubes y los grancanarios están en la 20ª plaza. En el puesto 21 aparece el Granada, y luego Getafe (22), Málaga (23) y Rayo (24).

El Oviedo compensa con sus resultados en el Principado de Asturias el déficit ante los grancanarios. De local, contra la UD, ocho triunfos, seis empates y dos derrotas. Es un mal compartido. En este siglo, la única alegría carbayona aconteció 31 de octubre del 2020 (1-2) con los tantos de Nahuel en los primeros 21 minutos. Álex Suárez logró la diana amarilla. José Mel Pérez dirigía a los pío pío, mientras que Ziganda llevaba las riendas de los asturianos. En las retinas de los aficionados isleños, queda la última visita a Siete Palmas. Delirio por Viera.

Corría la penúltima fecha liguera de la 21-22 y a la UD solo le valía triunfo para apurar sus opciones de promoción de ascenso. Borja Sánchez (17’) adelantó a los de Ziganda y Alberto Moleiro (26’) selló el empate. A la hora de partido, en una soberbia acción individual de Jonathan Viera, logró el definitivo 2-1 bajo el éxtasis. Con ese marcador, los pupilos de Pimienta escalaron a la sexta posición y dejaron a los oviedistas en manos del Sporting de Gijón, su eterno rival, en la última fecha liguera. La UD visitó El Molinón-Enrique Castro Quini y los rojiblancos no se jugaban nada. Se impusieron los amarillos (0-1) con un tanto de penalti, convertido por Viera. Cuando los de Abelardo Fernández cruzaban la línea divisoria y amenazaban a Álvaro Valles, les caía una sonora pitada. Una imagen surrealista.

Más alegrías en el Camp Nou

El guarismo de las tres pírricas victorias del Real Oviedo en Gran Canaria –dos en el Insular y una en Siete Palmas– está muy lejos de las nueve logradas en el Heliodoro Rodríguez López ante el Tenerife. De igual manera, ante el Athletic Club de Bilbao en San Mamés y el Sevilla en el Sánchez Pizjuán, los asturianos lograron ocho alegrías foráneas. Ante el Celta de Vigo, alcanzaron las cinco victorias en Galicia. En lo referente a los pulsos de visitante ante el FC Barcelona, cuatro alegrías: 1944 en Les Corts y tres en el Camp Nou en 1961, 1991 y 2001 con un tanto de Jaime y Radomir Antic en el banquillo.

El Oviedo ha ganado más veces a los azulgranas lejos del Principado que a la UD. También lucen cuatro éxitos en los estadios de Dépor, Valencia, Betis o Atlético. Con Cervera de director, los carbayones vuelven al dentista. Las cifras alientan a los amarillos. Calvario rutinario o ración de épica.