En la actualidad, la conocida máxima "el cliente siempre tiene la razón" ha encontrado un nuevo desafío en la era de las reseñas en Internet. En un mundo donde cualquier persona puede expresar su opinión y críticas sobre un establecimiento con total impunidad, se ha generado un nuevo fenómeno en las redes sociales: las respuestas magistrales de los hosteleros ante reseñas negativas injustas.

No es necesario esperar a los comentarios en línea para encontrar ejemplos de clientes poco educados que reciben respuestas que reflejan su comportamiento inapropiado. Este fenómeno se ha convertido en un género propio dentro del ecosistema digital y está cambiando la forma en que los propietarios y gerentes de locales manejan las críticas. En un entorno donde cualquiera puede compartir su experiencia y opiniones en línea, las reseñas se han vuelto cada vez más influyentes en la reputación de los negocios. Sin embargo, la verdad es que no todas las críticas son justas o precisas. 

Imanol Suárez, un camarero canario que reside en Madrid desde hace años, compartió el pasado sábado a través de su cuenta de Twitter una increíble historia que vivió con un cliente en el restaurante donde trabaja.

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"Un plato un poco gay"

La situación se centró en un comentario despectivo por parte del cliente, quien, al pedir su plato de la carta, lo describió como "un poco gay". Imanol, sorprendido por el comentario, decidió responder de una manera épica, según sus propias palabras, y comenzó a relatar la conversación en una serie de tweets.

La historia rápidamente se viralizó, acumulando miles de 'me gusta' y numerosas reacciones de usuarios que quedaron impactados por la respuesta del camarero. Muchos aplaudieron su ingenio y valentía para abordar una situación incómoda de manera humorística.

La respuesta

Cuando el cliente mencionó que su elección podía ser considerada "un poco gay", en lugar de responder con indignación, Imanol optó por tomarlo con filosofía y humor, contestando: "No creo que lo sea más que yo". La respuesta fue recibida de buen grado por el hombre, según reveló el camarero.

Una camarera prepara una terraza. EP

En medio de la repercusión de su historia, Imanol también compartió qué plato había pedido el cliente que consideró "un poco gay": un arroz con verduras. Agradeció las respuestas y comentarios que recibió, asegurando que se divirtió mucho leyéndolos.

Este relato viral refleja la capacidad de los profesionales de la hostelería para enfrentar comentarios inapropiados de manera inteligente y respetuosa, desafiando estereotipos y fomentando el humor y la empatía en el entorno laboral. Una historia que demuestra cómo el ingenio puede convertir situaciones incómodas en momentos de alegría y conexión entre camareros y clientes.