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Los entresijos para llegar a ser alto cargo

Celia Alberto Pérez.

Celia Alberto Pérez. LP / DLP

La designación de los altos cargos de la Administración General del Estado responde, en ocasiones, a un contrapeso donde se tiene en cuenta el mérito, los equilibrios territoriales, razones de equidad de género y afinidades políticas y personales. El nombramiento de Matilde Asián como secretaria de Estado de Turismo esconde entresijos. Sustituye a la mallorquina Isabel Borrego, que estuvo a las órdenes del exministro de Turismo y expresidente del PP de Canarias José Manuel Soria.

El cargo que asume Asián no es baladí. Ha habido un pulso entre Canarias y Baleares para hacerse con esa plaza. Ambos destinos líderes en la llegada de turistas pujaban por este puesto. El Archipiélago balear cuenta en su haber con las grandes firmas hoteleras que acoge, mientras que Canarias no deja de anotar récords de visitantes y mantiene cierto peso dentro del PP, donde el exministro sigue teniendo influencia y contactos.

Hace unos días Soria se reunió con el exalcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Juan José Cardona, que le trasladó su predisposición para optar a algún cargo. Quedaba vacante la secretaría de Estado de Turismo. Borrego deseaba seguir y contaba con el respaldo de la patronal, que no quería ningún cambio.

Entretanto, Génova solicitó al presidente del PP de Canarias, Asier Antona -que sustituyó a Soria cuando éste dimitió en abril- nombres para cubrir vacantes en la administración estatal. Antona dio tres nombres: Carlos Ester, consejero en el Cabildo grancanario y amigo íntimo de Antona desde la adolescencia; el delegado especial del Estado en la Zona Franca de Tenerife, Gustavo González, a quien Asier ha intentado promocionar varias veces sin éxito ante el recelo de una parte del PP que ve a González cercano a ATI; y Matilde Asián, inspectora de Hacienda y auditora de Cuentas.

Soria no intercedió por Cardona ni por María del Carmen Hernández Bento, que era otra de las personas en las quinielas por su experiencia como delegada del Gobierno.

De los tres nombres que propuso Antona, se excluyó a Ester y González por no ser muy conocidos y debido a su falta de experiencia y de protagonismo en el PP. Al final, Madrid optó por Asián, bien posicionada en el grupo parlamentario, con un amplio currículo y muy cercana a Soria, que dio su beneplácito.

Para acatar la directriz de Mariano Rajoy, Asián tendrá que dejar su escaño en el Congreso, donde será sustituida por Celia Alberto, de Fuerteventura, hija de uno de los dirigentes más influyentes del PP majorero, Alfredo Alberto Padilla, y amiga de la presidenta del PP insular, Águeda Montelongo, y de Hernández Bento, afines a Soria.

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