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Canarias en los papeles de Felipe Los manuscritos del exlíder del PSOE

"No hablar con los canarios"

El expresidente González anota en sus manuscritos que no contaba con CC en su investidura de 1993

Comida de Navidad de 1986 con la participación del primer ministro canario de la democracia, Luis Carlos Croissier, elegido por González como ministro de Industria.

Comida de Navidad de 1986 con la participación del primer ministro canario de la democracia, Luis Carlos Croissier, elegido por González como ministro de Industria.

El Gobierno socialista que presidió Felipe González entre 1982 y 1996 estuvo en varias etapas preocupado y atento a la evolución del nacionalismo canario y el papel que podía jugar por la posición geoestratégica del Archipiélago. En varios de los archivos y manuscritos del expresidente referidos a Canarias se hace mención a los riesgos políticos y sociales que había en la Comunidad, las reivindicaciones derivadas de sus singularidades y la respuesta que se podía ofrecer desde el Estado.

Por el año 1982 tuvo lugar el congreso constituyente del Partido Nacionalista Canario (PNC) que, aunque se ha ido moderando con los años, en sus orígenes defendía la soberanía de Canarias. En el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria acababa de salir del gobierno municipal un alcalde de Unión del Pueblo Canario (UPC), Manuel Bermejo, tras una censura del PSOE y UCD y todavía resonaban los estertores del Mpaiac de Antonio Cubillo. González escribe en unas anotaciones antes de convertirse en presidente del Gobierno que los nacionalistas que están surgiendo en las Islas están "bien preparados, bien financiados", además de contar con "apoyos empresariales y apoyos de sindicatos amarillos". Esta situación colocaba a Canarias es una posición "muy grave para el futuro", según las anotaciones de González en una reunión interna del PSOE.

Entre los años 1991 y 1993 el PSOE volvió a presidir la Comunidad Autónoma de la mano de Jerónimo Saavedra con un pacto con las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC), posteriormente una de las formaciones impulsoras de Coalición Canaria (CC). En un manuscrito de ese momento Saavedra expone al presidente del Gobierno central su preocupación por la "oleada de nacionalismo canario" y los problemas financieros que aquejaban a las Islas en esos años ante el déficit de carreteras, las negociaciones de aranceles a los productos canarios o el acuerdo de pesca. Incluso menciona una "huelga general de los partidos canarios". La conclusión es taxativa y así lo deja escrito González en sus apuntes: "Resumen: arreglar el problema de las carreteras".

En marzo de 1993 triunfó la moción de censura contra Saavedra, origen de Coalición Canaria, que gobierna desde entonces. Pocos meses después Felipe González disolvió las Cortes y se convocaron elecciones generales, en las que el PSOE siguió siendo el más votado pero sin mayoría absoluta. En junio se reúne el partido para preparar la investidura de González, que tendrá que llegar a acuerdos en el Congreso para poder gobernar, siendo la opción preferida los partidos nacionalistas catalanes y vascos... pero no los canarios, que ya estaban representados por CC. Saavedra, ya fuera de la Presidencia en Canarias y a punto de ser ministro, le aconseja al líder del PSOE que "la estabilidad de pende de la lealtad" y no se muestra a favor de un pacto con Izquierda Unida (IU) sino con los grupos nacionalistas. Al final de sus anotaciones con el dirigente canario Felipe González escribe: "No hablar con los canarios". De esta forma, el Gobierno socialista contó con el respaldo de CiU y PNV, votos suficientes para lograr la mayoría absoluta. Los cuatro diputados de CC quedaron fuera de las negociaciones por el despecho de los socialistas por lo que habían hecho en Canarias y éstos votaron en contra de González. Tres años después el líder del PP José María Aznar sí contó con los diputados canarios para conseguir la Presidencia del Gobierno junto a los catalanes y los vascos.

En el discurso de investidura de 1993, el portavoz de CC y expresidente, Lorenzo Olarte, lanzó duras críticas a los partidos estatales. González escribe sobre la intervención de Olarte que Coalición Canaria, una forma recién nacida, se convirtió en sus primeras elecciones en la "tercera fuerza política en Canarias". En su intervención, anotada por el candidato socialista, el dirigente nacionalista canario reprocha que se tenga una imagen de Canarias como una "Arcadia feliz", mientras que la imagen real es "15.000 canarios en la droga, 166.000 parados y el 52% de la población con menos de 25 años".

"El voto será negativo", escribe González de la postura de CC y frente al menor crecimiento económico y el desajuste del PIB por habitante, Olarte reclama el Régimen Económico y Fiscal (REF) y adecuar el ingreso en Europa a las singularidades de las Islas. También demanda la reforma del Estatuto "no dicen en qué", según escribe Felipe González en sus anotaciones durante la celebración del debate de su última investidura al frente del Ejecutivo.

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