20% DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Corazón blanco, alma amarilla

Carmelo Cabrera prevé un bonito duelo entre el Granca y el Madrid, dos de los amores de su vida

Carmelo Cabrera, ayer en su casa, posa con las camisetas del Real Madrid, del Claret Las Palmas y de la selección española, con la que jugó 102 partidos.

Carmelo Cabrera, ayer en su casa, posa con las camisetas del Real Madrid, del Claret Las Palmas y de la selección española, con la que jugó 102 partidos. QUIQUE CURBELO

El extraordinario palmarés deportivo del mago Carmelo Cabrera (Las Palmas de Gran Canaria, 6 de enero de 1950) lo confirman como uno de los mejores jugadores de baloncesto que ha surgido en Canarias. Desde que diera sus primeros pasos en el Claret Las Palmas, germen del actual CB Gran Canaria, hasta su retirada formando parte del Canarias tinerfeño, fue dejando muestras de su enorme calidad por todas las canchas que pisaba. En su momento de máximo esplendor, protagonizaba una época dorada en el basket español y europeo. Sobre todo con el Real Madrid, donde conseguía diez títulos de Liga, siete de la Copa, dos de la Copa de Europa y tres Intercontinentales.

Como él mismo afirma es un hombre de alma amarilla y de corazón blanco. Antes de decantarse por la victoria de uno u otro en el duelo que hoy protagonizan el conjunto madridista y el Herbalife (17.30 horas, #0) en la capital de España, el único grancanario que ha defendido la camiseta de la selección española, nada menos que en 102 ocasiones, prefiere hablar del estilo de juego que desarrollan ambas escuadras, "con el que me identifico, rápido, dinámico, eléctrico y de muchas posesiones".

Aunque al Real Madrid siempre que actúa en su feudo parte con la vitola de favorito, Carmelo Cabrera no duda en señalar que el Granca tiene opciones de victoria, como ya hiciera la pasada campaña en el Wizink Center "después de hacer un partidazo, pero cada choque es distinto".

"El conjunto madridista se trata de un equipo muy competitivo, pero el Herbalife está preparado, por potencial y mentalidad, para ganar en cualquier cancha", apunta el exjugador grancanario, que también da las claves para que el Gran Canaria tenga opciones de llevarse el duelo. Prevé un encuentro "de alta anotación" por parte de ambos contendientes, dos de los tres mejores ataques de la Liga Endesa.

"Sin duda, el Granca debe intentar siempre tener controlado al Real Madrid, que es un martillo pilón. Hay que jugar con intensidad los 40 minutos, y tener mucho cuidado con los finales del conjunto blanco, pues en esa fase del encuentro saca su gen más competitivo", analiza Carmelo Cabrera.

El exbase del Real Madrid resalta el papel fundamental que juega en la cancha la sensación Luka Doncic: "Se trata del mejor del mundo de su categoría. Para la edad que tiene es muy completo, tira bien, asiste, rebotea... Resulta muy difícil pararle. En mi opinión, para contrarrestarle hay que impedir que domine el juego y el ritmo del partido". También tuvo palabras para Edy Tavares, formado en la cantera amarilla y que volvía a Europa para reforzar la pintura madridista ante la plaga de lesiones. "Pensaba que iba a aportar más, me gustaba más cuando actuaba en el Granca, aún no lo veo integrado".

A la hora de analizar al Herbalife Gran Canaria, Carmelo Cabrera resalta el trabajo que está realizando el entrenador Luis Casimiro, amigo y para él clave en la progresión del equipo desde que tomase el mando la campaña anterior: "Todos los jugadores que han pasado por sus manos te hablan bien de él. Ha sabido continuar con la senda emprendida por Aíto. Tiene magia en el banquillo y con el vestuario. Hace que todos los jugadores se sientan importantes y eso repercute en la implicación de todos".

"Por ejemplo, ha resucitado a Oriol Paulí, que después de varios años aquí parece que ha explotado, rindiendo a la perfección en varias posiciones. También gente como Xavi Rabaseda ha crecido", razona el grancanario.

Carmelo Cabrera señala que el título de la Supercopa conseguida en Vitoria se convierte en el mejor momento que ha vivido como apasionado del Herbalife, mientras que de su larga estancia en el Real Madrid resalta "las dos Copas de Europa que ganamos, en Nantes (1974) y Múnich (1978), frente al Varese italiano".

Compartir el artículo

stats