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Los vicios de una comunicadora

Sonsoles Artigas reparte su tiempo entre la radio y otras muchas tareas de comunicación mientras atiende a sus 10.000 seguidores en las redes sociales revela algunas de sus pasiones

Sonsoles Artigas

Sonsoles Artigas Jorge Marrero

Es muy probable que Sonsoles Artigas esté manejando ahora mismo su iPhone o su iPad. "Me quitan esto y me da algo. Cambiaron mi vida. Puedo controlarlo todo desde cualquier sitio", explica. Lo dice alguien que debe alimentar día tras día la expectación de los diez mil seguidores que acumula en Canarias y que la convierten en una de las comunicadoras más influyentes de las islas.

A veces se transforma en una gran ´escapista´ que, entre otros destinos, ha visitado siete veces el paraíso cristalino de Punta Cana. "También me pueden encontrar en Ibiza, Lanzarote o Maspalomas", indica.

Se protege de tanto sol con las gafas que le regala cada año Berto Herrera, de la óptica Herrera Cerpa. Con unas Mr. Boho, por ejemplo.

Sonsoles sabe ´comerse´ la vida cuando no está al frente de los micrófonos de UD Radio, la emisora oficial de la Unión Deportiva Las Palmas, o atendiendo otros compromisos. En la mesa disfruta grano a grano de una paella. "Comer es de los placeres más grandes de la vida, junto a dormir", subraya. En Gran Canaria siente debilidad por las carnes del Restaurante Grill Valleseco y en Madrid por los huevos estrellados de Casa Lucio.

Remoja las alegrías en un Dry Martini en sitios como la Bohéme Cocktail Bar de la Plaza de Las Ranas de Las Palmas de Gran Canaria. "Tienen todos los cócteles del mundo y siempre celebro allí mi cumpleaños", revela. En cuanto a los vinos, se queda con el Agala de Bodegas Bentayga. Vinos de altura, nunca mejor dicho.

Dice de sí misma que no es "nada marquera" y que disfruta tanto perdiéndose por las tiendas de Serrano y Claudio Coello de Madrid como por un mercadillo. "Pero si tengo que elegir marcas me quedo con Armani, Yves Saint Laurent y Dior", matiza.

Los aromas que la inspiran vienen dentro de los botes de Acqua di Gioia de Armani o de Guilty, de Gucci. En cosmética siente fascinación por el Facefabric de Armani. "Es absolutamente maravilloso", resalta. Sonsoles también utiliza el Touch Éclat de Yves Saint Laurent porque "es un iluminador mágico".

Artigas puede presumir de poseer dos objetos por los que no pasa el tiempo y que, paradójicamente, se utilizan para medirlo. Un Rolex y un Cartier llevan más de dos décadas marcando los segundos a su lado con su mítica precisión.

Cree que el lujo reside también en pequeños detalles y en cultivar el interior sea cual sea el reloj que marque tus horas. "Leo mucho. Me encantaron La vieja sirena, de José Luis Sampedro, y más recientemente Las mujeres que leen son peligrosas", de Stefan Bollmann. De los píxeles del iPhone al papel de siempre.

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