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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Gastronomía

"El cliente canario es exigente,lo que nos obliga a mejorar"

La cena de esta noche tiene un marcado sabor femenino, pues mis tres invitadas son emprendedoras, empresarias, pioneras y están sobradamente preparadas. Yanet Portelles, copropietaria de El Caserón del Cortijo, fabuloso grill donde hoy hacemos una ´noche de chicas´; Marta Ponce, cocinera, jefa de sala y copropietaria de ´Deliciosa Marta´, y Jennise Ferrari, cocinera y copropietaria del ¡Qué Leche! Un trío de damas que, con su tesón y su gran trabajo, han logrado guisar a fuego lento un éxito sin precedentes.

"El cliente canario es exigente,lo que nos obliga a mejorar"

Una nota de Albert Einstein, escrita en un folio con el membrete del Imperial Hotel Tokyo, decía que "donde hay un deseo, hay un camino". Y será por casualidad o por arte del destino, las tres mujeres con las que me siento hoy a cenar y a hablar de gastronomía, tenían muy claro desde muy pronto el deseo de que sus vidas se desarrollaran entre el calor de los fogones y el bullicio de una sala llena de comensales.

Es curioso, pero las tres tienen mucho en común: son jóvenes, independientes, están muy preparadas y llevan sus negocios con la pasión de quien crea cada día algo nuevo que destaca por su originalidad y su calidad.

"Con 15 años me matriculé en la escuela de turismo IPBC José Martí, en Holguín, Cuba" -recuerda Yanet, propietaria de El Caserón del Cortijo, fabuloso grill que hace gala de sus espectaculares carnes, y donde se celebran eventos inolvidables, desde bodas hasta cenas y comidas de empresa, muy a tener en cuenta ahora que la Navidad está próxima- .

Al finalizar sus estudios de Turismo, hizo prácticas pre-profesionales en la cadena hotelera Meliá, y muy jovencita fue seleccionada para formar parte del staff en la inauguración de la apertura del Hotel Paradisus Río de Oro, hotel de 5 estrellas de la cadena en Holguín.

"Ahí tuve mi primer contacto con la gastronomía, trabajando en el departamento de cocina, y rotando posteriormente al área de servicio de los establecimientos gastronómicos del hotel, como buffet, lobby bar, restaurantes especializados, servicio real del hotel", añade. Vino a España en 2005, y enseguida le surgió la oportunidad de hacerse con las riendas del restaurante que hoy regenta con éxito.

Marta Ponce, propietaria junto a su pareja y socio Paul Durán del restante ´Deliciosa Marta´, estudió en la prestigiosa Escuela de Hostelería Mey Hofmann, en Barcelona, donde además de descubrir su camino profesional, encontró a Paul, el amor de su vida, con quien ha formado una familia y un negocio que se ha convertido en uno de los restaurantes más valorados de la capital grancanaria. "Lo nuestro fue un flechazo, y aunque al principio no nos caímos bien, desde el minuto cero hubo muchísima química", nos cuenta mientras disfrutamos del delicioso champán Belle Epoque de Perrier Jouët que la guapísima Yanet ha descorchado para la ocasión.

Algo parecido le sucedió a Jennise Ferrari, cocinera y co-propietaria de otro rinconcito gastronómico que hay que tener en cuenta en la capital grancanaria: Qué Leche!, donde trabaja mano a mano con su pareja, padre de su hija, y también laureado cocinero, Mario Ureña.

"Me enamoré de San Sebastián en un viaje con mi primer marido, y cuando me separé, mientras planificaba qué haría con mi vida, me puse a investigar escuelas de cocina de prestigio y apareció, como por arte de magia en el ordenador, la Basque Culinary Center, que acababa de abrir sede en San Sebastián. Me fui a la aventura, y allí conocí a Mario, el amor de mi vida, mi socio y padre de nuestra hija, Ibiza".

No puedo negar que hoy estoy, más que nunca, en mi salsa, disfrutando de esta ´noche de chicas´, y es que, además de admirarlas, he sido testigo del bonito camino que han ido labrando, a paso firme y decidido, desde sus inicios hacia el éxito.

"Es muy curioso porque nuestras vidas son muy paralelas", me dicen Marta y Jennise. "Fui compañera de Mario Ureña, el marido de Jennise, en el colegio jesuita de San Ignacio -cuenta Marta entre risas-. Los dos éramos muy malos estudiantes y llegamos allí rebotados de otros colegios".

Estas tres expertas están de acuerdo en que en Gran Canaria hay productos exquisitos, como los quesos, las frutas y verduras y los pescados, y apuestan por ofrecer propuestas más personales para satisfacer un mercado hambriento por probar cosas nuevas y bien hechas.

Les llama la atención que el cliente canario sea tan exigente, "pero esa exigencia lo que nos obliga es a mejorar y crecer cada día en nuestros negocios, tanto en el servicio como en la propuesta".

Aún así, Marta y Jennise han logrado mantener cierta calidad de vida en sus negocios: Al comensal hemos tenido que ´reeducarlo´, explicándoles que nosotros también tenemos un horario y que no podemos doblar el número de camareros sólo porque ellos se quieran tomar una copa hasta las tantas. En general, la respuesta es excelente".

La cita de hoy se convierte en un rato de confidencias y risas, complicidad que se acentúa cuando aparece Inti Ramsés Fresnedo, chef del restaurante El Caserón del Cortijo, que hoy nos hace un menú muy especial, donde no falta un guiño a su amada Cuba, ni una muestra de la excelente carne que se come en el que se ha consolidado como uno de los mejores asadores de carne de Gran Canaria. Para empezar, tomamos una tabla de aperitivos compuesto por pan de especias, foie y esferas de Pedro Ximénez; tomate seco con helado de guacamole y nachos rotos, y tosta de pan de olivo con panceta ahumada.

Seguimos con una vieira a la brasa con boletus en tinta de sepia, para seguir con una copa cubana de arroz congrí, yuca, plátano frito y lechón asado; y rematar con un chuletón de rubia gallega con 40 días de maduración y verduritas a la brasa.

De postre, frutos del bosque flambeados con ron miel y helado de queso de cabra. Tan suculento menú está maridado con champán Belle Epoque de Perrier Jouët 2004 en los entrantes; que cambiamos por un tinto Tres Picos de bodegas Borsao, denominación de origen de Campos de Borja que Inti descorcha cuando saca la carne. Los postres se ensalzan con un vino de Lanzarote excepcional: Vulcano Dolce, goloso, rotundo. Inolvidable.

El servicio es atento y discreto, y las cuatro estamos tan metidas en nuestra conversación y en saborear los platos que van saliendo de la cocina, que no nos hemos dado cuenta de que El Caserón del Cortijo se ha llenado por completo, desde la terraza, hasta la sala. No es de extrañar que cada vez sean más las personas que eligen es encantador rincón para hacer sus fiestas y celebraciones aquí, pues a su agradable ambiente e instalaciones -con zona chill out para tomar copas y bailar, y espacio suficiente para montar atracciones para los niños-, hay que añadirle la altísima calidad de su cocina de producto, donde prevalece el grill y sus carnes argentinas y uruguayas preparadas a la brasa, con riquísimas guarniciones de verduras frescas. Ya es de noche, y la fresca brisa del Campo de Golf entra por el gran ventanal para hacer aún más agradable la sobremesa, que podría alargarse mucho más. Pero no se nos puede olvidar que Marta y Jennise con dos jóvenes mamás que compaginan su vida familiar con la profesional, y que es hora de volver a casa.

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