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Interiorismo.

Vanguardia en ´es-cena´

Los trabajos de interiorismo para restauración de Sergio Macías se caracterizan por las reminiscencias cinematográficas en los espacios y el uso de materiales reciclados

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Vanguardia en 'es-cena'

"Conceptualización y diferenciación. 70% vanguardismo y 30% tendencias, aunque cada proyecto es único y su temática marca la línea a seguir". Así define su trabajo el interiorista grancanario Sergio Macías, cuyos trabajos salpican desde hace unos años la geografía de Canarias, restaurantes, cafeterías y hoteles donde este creativo deja una impronta cada vez más reconocible por convertir cada lugar en una especie de escenografía perfecta para el disfrute de los sentidos.

Dice que de todas las faces que engloba un proyecto la que peor lleva "sería la obra. Son complejas por naturaleza, a veces la dirección se lleva perfectamente pero cumplir con una fecha de apertura marcada siempre da poco tiempo de ejecución pues dependen de ti para abrir el negocio lo antes posible... Imprevistos y retrasos por parte de las contratas o la misma insularidad a la hora de pedir materiales fuera, hace que sea muy estresante". Macías cree que "un interiorismo que no es funcional... De poco sirve. Un mal diseño puede hundir un gran producto", afirma este creativo sobre la importancia que tiene la adaptación a un correcto modelo de diseño del servicio que se prestará en él.

Sobre cómo es el proceso de trabajo en un proyecto Sergio Macías explica que "todo comienza por conocer y analizar al cliente, al producto, el negocio y la competencia, eso es fundamental. Trabajo con tecnología BIM y el control de proyecto es pleno con un rigor completo en el que nada se escapa, de ésta manera la obra va más fluida y controlada al centímetro. El proyecto se conceptualiza, se define y de ahí al papel, del papel al 3D y así hasta convertirlo en realidad", concluye este profesional cuyo trabajo en el Hotel BEX de la capital grancanaria ha gustado mucho.

"De lo poco que quedó del Banco Exterior de España era la cámara acorazada, así que había que darle un protagonismo. Respetamos sus muros curiosamente no armados pero hechos con arena y callaos". Hoy se puede cenar entre esas paredes.

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