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Música

Un músico también denuncia al director

El profesional demandante está de baja médica -El maestro británico tiene pendiente otra investigación tras una querella presentada por el gerente de la OFGC

La OFGC, tras un concierto con un director invitado. | | LP/DLP

Concluida la investigación sobre Karel Mark Chichon por acoso laboral tras la denuncia presentada en junio por la jefa de producción de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), la institución cultural está a la espera de la resolución de otros dos informes por otras dos acusaciones de mobbing contra su director artístico y titular: la primera presentada por un músico del propio conjunto grancanario y la segunda interpuesta por el gerente de la Fundación de la OFGC.

El primer caso que se debe resolver, por una cuestión de plazos, es la denuncia presentada por uno de los músicos de plantilla de la OFGC, que acusó a Chichon por un presunto caso de acoso laboral y que permanece de baja médica.

Después de las querellas planteadas por la jefa de producción y del profesional de la orquesta, la tercera acusación contra el maestro británico por mobbing fue planteada a finales de octubre por Christian Roig, gerente de la Fundación de la OFGC.

El ejecutivo, que fue designado para el cargo el 31 de julio tras un concurso público, formuló una demanda –en el Juzgado de lo Social de Las Palmas– en materia de tutela del derecho a la integridad moral, del derecho al honor y por acoso moral en el ámbito laboral.

Contra la Fundación

El requerimiento, al igual que el de la jefa de producción, fue dirigido contra el propio Chichon y contra la Fundación –representada por la presidenta de su comisión ejecutiva, la consejera de Cultura del Cabildo, Guacimara Medina–.

En su denuncia, Roig señaló como origen de sus problemas con el director no ser el candidato deseado por el propio Chichon para ocupar la gerencia. El ejecutivo apuntaba que el maestro, en base a una cláusula de su contrato –documento que Roig entiende ilegal en su demanda–, consideraba que debió ser consultado sobre el nombramiento para el cargo.

A partir de ese supuesto incumplimiento en los privilegios de Chichon, Roig advirtió el comienzo de una campaña mediática y de escarnio público en su contra. El gerente relató en su querella que se dejó vacío de contenido su puesto de trabajo como gerente –no se le facilitaron herramientas de trabajo como un portátil o un móvil, cesiones estipuladas en las cláusulas de su contrato–.

Además, Roig denunció que desde que ostenta el cargo, por parte de los demandados, “se le viene hostigando, amilanando, machacando, fustigando, atemorizando, amedrentando, asediando, atosigando, vejando, humillando, ninguneando, persiguiendo o arrinconando en el desempeño de su trabajo”.

Las tres denuncias por acoso laboral no son los únicos frentes que mantiene abiertos Chichon dentro de la institución. El pasado 4 de diciembre, los miembros del Coro de la OFGC manifestaron, en un documento firmado por los 48 integrantes, que la formación “recibió un trato incorrecto, con graves faltas de respeto por parte del maestro en los ensayos del Requiem de Fauré’ [marzo 2018]”.

Además, también advirtieron que Chichon “está infrautilizando al coro” para justificar su extinción. “Ya no estamos en el Festival de Música de Canarias, ni en el Temudas Fest, ni en la Zarzuela, tras 18 años de participación”.

Así, en el comunicado detallaban que “en la temporada 2018-2019, el maestro vació el trabajo del coro de noviembre a mayo y rechazó nuestra presencia en proyectos como el Festival de Música de Canarias –Requiem de Verdi– o el ciclo de Semana Santa de la OFGC”.

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