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Música

Adiós a Cristóbal Halffter, compositor destacado de la Generación del 51

Fallecido a los 91 años, contribuyó «a la idea de una música contemporánea europea»

Cristóbal Halffter. | | EFE

Cristóbal Halffter. | | EFE

El mundo de la Cultura llora el fallecimiento el pasado domingo, a la edad de 91 años, del compositor Cristóbal Halffter Jiménez-Encina, uno de los creadores más destacados de la Generación del 51 y mostró durante toda su vida un compromiso total con la música. El músico madrileño cosechó un enorme cariño en Canarias, a través de su hijo Pedro Halffter, director de orquesta y también compositor, que estuvo al frente de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, entre los años 2004 y 2016.

Como señaló el jurado del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento, que se le otorgó a Cristóbal Halffter en 2010, el creador contribuyó «a la idea de una música contemporánea europea» a través de su «coherencia y la continuidad de su compromiso» y trabajó para reintroducir «la música española en el ámbito de la música contemporánea».

Nacido en Madrid el 24 de marzo de 1930, era sobrino de los compositores Rodolfo y Ernesto Halffter. En 1936 se trasladó a vivir a Alemania como consecuencia de la Guerra Civil, y en 1939 regresó a España, donde comenzó sus estudios de música por libre. Tras graduarse en el Real Conservatorio de Música de Madrid, donde estudió con Conrado del Campo, ganó por oposición la Cátedra de Composición y Formas Musicales en 1961 y, dos años después, fue nombrado director del Real Conservatorio. En 1966 dimitió de ambos cargos para dedicarse a la creación y dirección de orquesta.

En 1967 se trasladó a Berlín con una beca y, al año siguiente, compuso la cantata Yes, Speak Out, que le encargó las Naciones Unidas, con motivo del XX aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos. Fue estrenada en la Asamblea General de Nueva York.

A partir de 1951 realizó sus primeros estrenos y en 1952 dio sus primeros conciertos como director. Actuó al frente de las más importantes orquestas mundiales como la Filarmónica de Berlín, la Orquesta de la Radio de Baden-Baden, Tonhalle de Zurich, la Nacional de Francia, la Sinfónica de Londres o la Nacional de España.

Su hijo Pedro Halffter dirigió la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria de 2004 a 2016

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Compuso obras que abarcan diversos géneros, desde la música coral, de cámara y electrónica a la escritura para la formación sinfónica. Entre sus composiciones más relevantes figuran Elegías a la muerte de tres poetas españoles (1974-1975), dedicada a Antonio Machado, Miguel Hernández y García Lorca; Tres poemas de la lírica española para barítono y orquesta (1986); o Mural sonante (1993), que muestran constantes referencias a la cultura española.

Entre sus obras religiosas destacan Antifonía pascual (1952), Misa Ducal (1955-56) y Dona nobis pacem (1984). Otras obras suyas son Doble concierto para violín, viola y orquesta (1979-1991); Concierto número 2 para violoncello y orquesta (1985), escrito por encargo de la Orquesta de Baden-Baden para Rostropovich; Tres poemas de la lírica española para barítono y orquesta (1985-1986), por encargo de la orquesta Filarmónica de Berlín; y Concierto para piano y orquesta (1987).

Siguió trabajando sin descanso y en la primera década del siglo XXI compuso Adagio en forma de rondó, inspirada en los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Vitral (2003), el cuarteto Espacio de Silencio (2004), Epitafio para el sepulcro de Juan del Encina (2008) y sus primeras óperas, Don Quijote (2000) y Lázaro (2007).

En 2018 compuso una obra en memoria del pequeño Gabriel Ruiz, El Pescaíto, que desapareció y murió en Almería. «Me impresionó tanto lo que pasó allí, la maravillosa actitud de la madre del niño, la lección de dignidad que dio para todos, que me dije: voy a escribirle una obra para violoncello. Y lo hice en un día», explicó entonces a Efe.

Por toda su obra, en junio de 2014, el compositor recibió en la ciudad alemana de Kiel el premio Kulturpreis 2014, que se otorga cada dos años y fue la primera vez que lo obtenía un músico español.

En febrero de 2016 dirigió en la Opera de Kiel, Alemania, a la Philharmonisches Orchester Kiel con la actuación como solista Nils Mönkemeyer, una de los intérpretes de viola más reputados.

Presidente del Festival Internacional de Arte Contemporáneo de Royan (Francia) (1975), ocupó la cátedra de Composición de los Cursos de Música Contemporánea de Darmstadt, Alemania (1976-1979) y dirigió el Conservatorio de Berna (Suiza), una cátedra especial de Composición (1986-1991).

Entre los numerosos galardones que recibió destacan los dos Premios Nacionales de Música (en 1953 y en 1988); el de Composición de la UNESCO por Dos movimientos para timbal y orquesta de cuerda (1956); el Montaigne de la fundación Friedrich von Schiller de Hamburgo (1994); en de la Música Española de la Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero (1994); el reconocimiento al Compositor Europeo del Año de la Fundación Fordergemeinschaft dar Europeischen Wirtachaft (1994) o el Internacional a las Artes Escénicas de la Fundación Cristóbal Gabarrón (2003).

Y hace dos años, en 2019, recibió Culturas, el Premio Museo Liceo Egipcio de la Música 2019 por ser «uno de los más grandes compositores y directores de orquesta en activo».

En 1989 recibió también el premio de periodismo de El Correo Español-El Pueblo Vasco por su artículo A la muerte de Ignacio Ellacuría, dedicado a este sacerdote jesuita asesinado en El Salvador, en quien se inspiró para componer su réquiem Officium defunctorun (Oficio de Difuntos).

Fue condecorado con la Medalla de Oro al Mérito de Bellas Artes (1981), Medalla de Oro de la Cruz Roja Internacional (1983), Medalla de Oro del Instituto Goethe de la República Federal de Alemania (1988), Medalla de Oro de las Bellas Artes de la Junta de Castilla y León (1988), comendador de la Orden al Mérito Cultural del Principado de Mónaco (1994), Leonés del Año (1995), Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid (2000) y medalla del Palau de la Música de Valencia (2005).

Doctor honoris causa por la Universidad Complutense de Madrid (1997) y por la Universidad de León (1985), era miembro de la Academia de Bellas Artes de San Fernando (1983), Real Academia de Suecia y de la Bellas Artes de Berlín (1989), Academia Europea de las Ciencias, las Artes y las Letras de París (1991), Real Academia de Doctores (1998) y Academia de Bellas Artes de Baviera (2005), además de miembro del Patronato del Instituto Cervantes (1998). En 2016 recibió la Gran Cruz de Alfonso X.

Sobre Cristóbal Halffter se han publicado varios libros, entre ellos uno de Justo Romero (Cristóbal Halffter, este silencio que escucho, 2003), de Emilio Casares (Cristóbal Halffter, 1980) y de Tomás Marco (Cristóbal Halfter, 1972). Su obra está catalogada en la Universal Edition de Viena.

Afincado en Villafranca del Bierzo (León), donde falleció el pasado domingo, estaba casado con la pianista villafranquina María Manuela Caro, que murió el 18 de diciembre de 2017, y con quien tuvo tres hijos: Pedro, Alonso y María. De ellos, como se ha dicho, Pedro Halffter ha continuado la carrera de su padre, como compositor y director de orquesta.

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