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Al desnudo ante los balcánicos

Los escoltas Popovic (croata) y Paunic (serbio) fulminan desde el perímetro al Herbalife Gran Canaria en la primera mitad

El escolta estadounidense del Granca DJ Seeley (d.) intenta desmarcarse de Marko Popovic, del Montakit Fuenlabrada.

El escolta estadounidense del Granca DJ Seeley (d.) intenta desmarcarse de Marko Popovic, del Montakit Fuenlabrada. LOF

Hace ya tiempo que las dudas y la falta de confianza sobrevuelan las mentes de los jugadores del Herbalife Gran Canaria en el juego exterior. La línea de 6,75 metros se quedó al descubierto de nuevo ayer en el Polideportivo Fernando Martín. Los escoltas Marko Popovic e Ivan Paunic supieron aprovecharse de este talón de Aquiles claretiano y poner tierra de por medio desde los primeros compases, con un Granca incómodo en pista. Entre el croata y el serbio desnudaron a los pupilos de Aíto, que apenas llegaban a cubrir sus lanzamientos o ni siquiera lo intentaban.

Las cifras hablan por sí solas. 66% de efectividad de los hombres de Jota Cuspinera desde el perímetro frente al 16% amarillo en el primer cuarto. Ni Salin, ni DJ Seeley, ni Oliver ni Pangos pudieron frenar a Popovic, máximo realizador del encuentro con 21 puntos. No había manera. El campeón de la Eurocup con el Khimki ruso la temporada pasada pedía la bola a sus compañeros porque estaba enrachado, acumuló un total de 44% (4/9). Lo mismo ocurrió con Paunic, que incluso mejoró este registro. La muñeca del serbio gozaba de salud y se mostró infalible al final del choque: 100% (4/4).

La réplica de Pangos

Con la bocina final, el Montakit Fuenlabrada acumuló 50% en triples (15/30) y el Granca 28% (9/32), por debajo de su promedio hasta la fecha (33%). Este bajo rendimiento pide a gritos un plan de emergencia de aquí al final de la primera vuelta liguera -24 de enero- si el bloque claretiano quiere lograr el pase a la Copa del Rey. Los rivales que le esperan no dejan margen para el error: Joventut, FC Barcelona y Movistar Estudiantes. Salin ha desaparecido del juego exterior, la afición extraña esa chispa y frescura de principio de curso con la que fulminaba del aro de tres puntos.

La reacción del Herbalife Gran Canaria no se hizo esperar de la mano de Kevin Pangos. El base canadiense se cargó de faltas muy temprano y Aíto le dio descanso. En el banquillo el ex de la Universidad de Gonzaga cogió resuello, cargó pilas, y de regreso a la cancha soltó toda esa electricidad acumulada.

En cinco minutos enchufó cuatro triples, que dejó al cuadro claretiano a tan sólo tres puntos de distancia (35-32) a falta de cuatro minutos para el descanso. Pangos salía del bloqueo con calma, miraba el aro sin temor, armaba el brazo y finalizaba con acierto. Su arreón contagió al resto del plantel amarillo. Oliver también contribuyó desde la línea de 6,75 con un lanzamiento. El escolta norteamericano DJ Seeley, último refuerzo del Granca, lograba bloquear por momentos al artillero croata del Fuenla, pero Paunic seguía haciendo de las suyas y engrosando su cuenta de tiros de tres. Por su parte, Taph Savané ponía las tablas en el electrónico al descanso (41-41).

En la reanudación, Pangos adelantó al combinado isleño por primera vez en el partido con otro triple, y ya iban cinco en su tarjeta de servicios. Aguilar aportó otro lanzamiento de tres, pero la alegría duró muy poco, pues las bestias balcánicas empezaron a despertar de nuevo. Pese al parcial de 0-7 fabricado entre Báez, DJ Seeley, Newley y Omic, la velocidad de Popovic y la astucia de Paunic se imponían a la defensa grancanaria y ambos sumaron 35 puntos en total. Al festival balcánico se unió el escolta Álex Urtasun, que deleitó a los 5.213 aficionados con una exhibición de tiros de campo. La versatilidad del hermano gemelo de Txemi Urtasun, ex del Granca, desestabilizó al conjunto isleño. Nadie le pudo parar, ni siquiera Omic, en sus penetraciones a canasta. Respaldado por un dos-contra-uno, el jugador navarro no se amedrentó ante el pívot esloveno de origen serbio y le trató de tú a tú, al igual que Popovic.

Urtasun aportó 40% en triples y se mostró infalible con su 100% en tiros de dos puntos, y su empujón servía para voltear el marcador con un parcial de 12-0. Por el contrario, la luz que irradió Pangos en la primera mitad se apagó. La mano del base canadiense ya no respondía desde el exterior pese a los intentos y acusó el esfuerzo de haber portado el peso del equipo a sus espaldas para intentar la remontada.

El rendimiento en el perímetro del Montakit Fuenlabrada también fue alimentado por otros dos efectivos de Jota Cuspinera que superaron el 40% de efectividad. El base belga Jonathan Tabu remató al Granca con tres triples y el ala-pívot estadounidense Ernest Scott con dos.

Juego interior herido

No sólo el juego exterior del bloque claretiano está herido de gravedad, sino también su juego interior. Omic ya no es una apisonadora sobre la pintura y los rivales le están cogiendo la medida para alejarle cada vez más del aro. Y eso el equipo lo nota y extraña esa capacidad anotadora que marcaban distancias al inicio de campaña. Ese movimiento distintivo de recibir la pelota de espaldas a canasta fue anulado ayer por Sobin, Stevic y González, los techos locales, por debajo de los 2,16 metros del esloveno.

Aun así el ex del Olimpija Ljubljana pudo anotar 9 puntos y capturar 7 rebotes. Hasta la fecha Omic promediaba más de 10 puntos por partido, pero ayer se quedó corto. No tuvo su día desde la línea de personal (25%), pero sigue conservando su condición de segundo mejor cazador de rebotes de la Liga Endesa (7.5), por detrás de Bourousis.

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