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El Granca funciona con diésel

Los amarillos labran su tercera victoria consecutiva en la Liga Endesa ante el Betis en una muestra más de eficacia y solidez defensiva, donde brilló todo el equipo

Como un motor diésel. Así funciona este Herbalife Gran Canaria que parece no ser de combustión rápida. De un tiempo para acá, sabe manejar los partidos, dura en ellos y es fiable. Tiene un buen toque en su motor; fuerza de sobra para sentirse superior en la pista y rendir en los 40 minutos del partido sin demasiados sobresaltos.

Requiere de un arreón mayor para arrancar, pero una vez en marcha camina con dureza sobre los partidos. Punto a punto y defensa a defensa va desquiciando al rival, completando los partidos con cierta calma, sin rapidez, pero con las certezas y argumentos necesarios para ganar. Este Granca va con un carburante pesado. No es brillante -de momento-, pero sí efectivo en un tramo del curso donde eso precisamente es lo que más le hace falta.

De esta manera volvió a moverse el Herbalife Gran Canaria en su tercera victoria de la presente campaña -además de manera consecutiva- ante el Real Betis Energía Plus. Sin forzar los cambios, el conjunto claretiano se adueñó de un encuentro que manejó a la perfección para ganar por 82-62 al equipo andaluz. Todo en un ejemplo de sobriedad y eficiencia, con una actuación de coral -hasta seis jugadores grancanarios pasaron a los dos dígitos en valoración- para volver a ganar por una renta más que holgada, basada en la intensidad y firmeza defensiva que refleja el marcador.

El Granca se entregó por completo en su tercera victoria en la Liga Endesa. Un triunfo necesario si quiere que las cuentas claretianas para la Copa del Rey de Vitoria sigan teniendo cierta validez, después de un arranque desastroso que será una rémora para los amarilos durante toda la temporada. Porque lo pasado, ya no tiene solución, pero sí lo que está por venir. Y esa premisa es la que se ha marcado el Granca tras su última derrota en Málaga frente a Unicaja.

Los amarillos entraron una vez más con las revoluciones bajas en el partido ante los hombres de Zan Tabak. Les costó hacerse con el dominio del choque tras el salto inicial. El Betis tampoco lo era y el marcador -paupérrimo en los minutos iniciales (5-3, min.6)- no llevaba el sello de ninguno de los dos equipos en el Gran Canaria Arena.

El Granca, con McCalebb de director, empezó a crear mejor alrededor de la bombilla, con los exteriores bien abiertos. Fluía el balón y en un pestañeo, el Herbalife se sacó un 10-0 de parcial (17-10). El Betis se desperezó e intentó arreglar aquello para no despegarse del partido de un tirón. Sostenidos en Bostjan Nachbar y Kenny Chery, los sevillanos se animaron a anotar para irse al cambio de cuarto a sólo tres puntos de los amarillos (22-19).

Poco le importó eso al Herbalife Gran Canaria, que no se alarmó ante esa gallardía ofensiva de los de Tabak, hasta ayer, con mejor registro que el cuadro insular. El Granca empezó a mover más y más su banquillo. La diferencia de nivel en los quintetos se acentuó y sin ir pasados de vuelta, sin sentir la necesidad vital de resolver el partido en un instante, el Herbalife empezó a marcar una renta importante en el partido. Kyle Kuric, que sigue de dulce; Xavi Rabaseda, con su sello impecable desde la defensa; Pablo Aguilar, a base de un serio marcaje a Nachbar, y Albert Oliver, seguro en la dirección, colocaron una diferencia de dos dígitos en el marcador (33-22, min. 14).

Tabak paró el asunto, pero no encontraba soluciones. El Granca seguía administrando su combustible desde el banquillo para terminar de desarmar al Betis. Tanto que los cambios apenas se notaban, incluso en la zona, donde sin Darko Planinic, lesionado, Hendrix -acabó con siete rebotes- y Pasecniks se multiplicaron (47-31, min 18.).

El descanso aventuraba un día plácido para el Granca con 16 puntos de ventaja (51-35) para administrarlos hasta el final del partido. Ni siquiera el bajón que sufrió tras la vuelta de vestuarios le dio alas al Real Betis. Que el acierto desaparecía momentáneamente; tocaba defender. Y eso hizo el Herbalife Gran Canaria para sostenerse durante los minutos iniciales del tercer cuarto -único que perdió parcialmente con un 13-15-, que resolvió sin perfección, pero donde avivó su mejoría en su zona -15 recuperaciones y 32 rebotes al término del partido-.

Con el 64-50, el Herbalife se plantó en el último cuarto para gustarse, velocidad de crucero a punto y romper el partido con casi una veintena de puntos en este periodo. Rabaseda, Aguilar, Báez y Pasecniks terminaron por acabar con el Betis para sumar su tercera victoria y demostrar que este Granca sabe de eficacia y solidez.

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