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Balonmano Copa de la Reina

La Copa de la venganza

María Luján, reina del Rocasa, desvela el secreto para coronarse en Porriño y evitar un año en blanco. "Hay que respetar al contrario"

La Copa de la venganza

Gloria o curso en blanco. Tres duelos y una leyenda. Una corona para salvar el curso. El Rocasa Gran Canaria ACE, campeona de la edición de 2015 y plata en las citas de 2014 y 2013, afronta el sábado el cruce de cuartos de final de la 38a edición de la Copa de la Reina en el Pabellón Municipal de Porriño (Vigo). Desde las 17.15 horas [retransmitido en la web de la Federación Española www.rfebm.net], se mide al Rincón Fertilidad Málaga por una plaza en las semifinales.

Las pupilas de Antonio Moreno, eliminadas de la EHF Challenge Cup, y descolgadas por el título liguero de la División de Honor [son terceras con 34 puntos, a seis del Bera Bera], llega la Copa de la esperanza. El último cartucho para evitar un año en blanco -tras la gloria de 2015 con el entorchado copero y el cetro europeo de 2016-.

Un enemigo "peleón"

María Luján, máxima realizadora del conjunto de Las Remudas en esta División de Honor (123 tantos, 23 duelos), receta puntería en los cruces diabólicos que califica de "lotería". "La clave: empezar fuertes y hacerles ver que venimos a ganar la Copa. El equipo de cuartos [Málaga] es muy peleón. Irán a por todas. La Copa es una lotería, te puede tocar o no (...) Ganará el equipo con más acierto de cara a portería y menos errático. El título es para el que esté fuerte desde el principio".

El 25 de febrero, 16a jornada, el Málaga dio la campanada y tumbó al gigante de Las Remudas. La central Luján descarta hacer paralelismos: "Teníamos dos bajas importantes como María González y Almudena. Ahora están incorporadas; Almudena es muy regular y disfruta de un gran momento. María González es un cambio más en ataque y es una luchadora". La falta de efectivos es un lastre macabro, para un Rocasa masacrado.

72 horas y sin recambios

"No nos han respetado las lesiones pero tampoco hemos sabido ganar cuando debíamos. Por los pequeños errores no consigues la Liga ni el éxito en Europa", valora Luján.

Con la etiqueta de favoritas a la corona, junto al Bera Bera o las anfitrionas del Porriño, en su diccionario no aparece el término fracaso [si se acaba la cita gallega sin la gloria]. "Los objetivos eran claros: ir a por la Liga, revalidar el título de la EHF Challenge Cup y Copa. Estamos eliminadas de Liga y Europa. Nos aferramos a la Copa; pero sin la ansiedad de tener que ganar para no acabar en blanco. Queremos traernos la Copa pero son tres partidos durísimos [en 72 horas]. Seguimos sin cambios, competimos con las siete u ocho de toda la temporada. Hay que dosificarse; no vamos a ganar la Copa porque sí. Con decir: 'Somos el Rocasa'. Hay que jugar serio; será durísimo".

Campo de minas

La central y lateral besa la filosofía cholista. No se fía del Málaga y no mirar más allá de cuartos. En 2016, se fueron a casa en la primera criba. "Hay tantas sorpresas... ¿El cuadro? El año pasado teníamos los cruces favorables para la final. Caímos en cuartos. ¿Quién no dice que este año le toca a Bera Bera o Guardés? Puedes firmar el partido de tu vida y al día siguiente no te sale nada. Hay que salir fuertes, serias... Y respetar al contrario".

A pesar del favoritismo ante el Málaga, ve en el horizonte al diablo. Un enemigo con toneladas de cianuro. "Nuestra plantilla es superior al Málaga: en lo económico, individual, colectivo... Es un equipo peleón y dan muchas complicaciones por el triunfo. En una hipotética semifinal, nos tocaría el Porriño que juega en casa... Me importa poco, voy a paso a paso y si llegamos a la final; ganará el que esté más dosificado y menos errores cometa". La liturgia para tomar Galicia.

De Santana a Antonio Moreno

El ciclo de Antonio Moreno [técnico y presidente] es un manto de decepción. El Rocasa ha perdido su instinto asesino. Con Paco Santana se conquistaron dos títulos en la edad de oro. Luján tilda el cambio de régimen de "difícil". "Paco tenía una estructura diferente de juego y un grupo hecho de cuatro años. Era muy sólido. Con Antonio todo cambia; el juego es diferente. Pero nos dejamos el alma para mostrar lo mejor. A pesar de las lesiones".

Suspira por la conquista de la segunda Copa, con un Rocasa sediento. Sobre su estreno con España [Carlos Viver releva en el cargo a Dueñas], es categórica: "Son muchos años, a un gran nivel y aún no he visto mi recompensa. La ilusión pues la pierdes, pero sigo intentando dar lo mejor. Al final es lo que cuenta, el ir a la selección o no, es un premio. (...) No lo ves y me da pena, me lo he currado muchísimo". Responderá ante el Málaga, en el asalto por una Copa bendita.

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