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Reyes Magos del hidrogel y la mascarilla

Los ayuntamientos canarios cambian las cabalgatas por visitas a los barrios

Reyes Magos del hidrogel 
y la mascarilla

Reyes Magos del hidrogel y la mascarilla

La ilusión infantil y su esperanza en que la magia de los Reyes Magos -los primeros en tiempos de hidrogel y mascarillas- le eche carbón al covid-19 por sus malas acciones, convertirán las próximas fiestas navideñas en unas celebraciones muy distintas a las habituales, raras. No extrañas, sino raras, como cantaría Fito y los Fitipaldis. Es cierto que se han colocado ya los primeros alumbrados navideños, árboles con guirnaldas y probablemente las exposiciones de belenes no desaparezcan, todo para que estas luces multicolores y figuras de nacimientos den algo de brillo a un año cenizo. Se resentirán las hasta ahora populosas fiestas de fin de año en los espacios públicos -la de la plaza de España en la capital grancanaria se ha suspendido- y habrá especial vigilancia en las que se organicen por el riesgo real a más contagios. La primera víctima fueron las campanadas navideñas de agosto en Vegueta, que auguraban este mal presagio al no celebrar una nueva edición.

Será esta, por lo que se vislumbra, una Navidad más orientada a noches de televisión y juegos de mesa que a salidas callejeras a locales de copas y baile. Tampoco hay margen para que familias de más de 10 miembros disfruten de la cena y polvorones como antes. Aunque queda un consuelo: en el Archipiélago se podrán reunir una decena de personas, mientras que en muchas comunidades autónomas solo podrán hacerlo media docena. Algo es algo...

Pero hay una verdad incontestable: los Magos de Oriente no faltarán a su cita anual el 5 de enero le guste o no a la pandemia, aunque esta vez la noche más mágica del año no soportará las aglomeraciones en las principales calles de los municipios de Canarias. De hecho, sus cuatro ciudades más pobladas -las dos capitales de ambas provincias más La Laguna y Telde- no organizarán las multitudinarias cabalgatas de otros años, pero sí buscan actos alternativos para que las sonrisas infantiles, sus caras de asombro y alegría no las borren ni oculten las mascarillas y la distancia social impuestas en tiempos de hidrogel y cubrebocas. Un obligado disfraz.

Así, en Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, La Laguna y Telde han suprimido oficialmente el paseo triunfal y colorista de los Magos por sus calles principales e incluso el lugar por donde llegarán los tres reyes. En el caso de la capital tinerfeña, donde los personajes más esperados por los pequeños en Navidad -La Patrulla Canina y otros héroes infantiles aparte, como en otroslares- no acudirán esta vez al estadio Heliodoro Rodríguez López, sino que serán recibidos en el puerto de Santa Cruz a su llegada en helicóptero durante la mañana del 5 de enero. En esta ciudad, como ocurrirá también en La Laguna y en la capital de Gran Canaria y Telde, Melchor, Gaspar, Baltasar y su cortejo realizarán una visita más íntima, con menos público por los rigores de la pandemia, por todos sus barrios y distritos para que nadie se quede con las ganas de saludarles, recibir algún que otro caramelo y consigan animarlos con el regalo de un año mejor que el que va camino de acabarse.

De momento, parece que la tracción animal de camellos, dromedarios o caballos se sustituirá por la de las cuatro ruedas, con automóviles descapotables para que los tres Magos puedan contemplar y saludar al público que les aplauda allá por donde transiten durante la víspera de Reyes. Sin jorobas ni lomos, sino en asientos, los regios visitantes tienen por delante la difícil tarea, pero no imposible por sus mágicos poderes, de estar este año en más sitios al mismo tiempo para llevar la ilusión a todo el mundo.

De hecho, en Santa Cruz se les verá en cuatro recorridos a la vez y en las otras tres localidades con más población del Archipiélago todo apunta a que serán las vías de los barrios las que acojan el paseo de los monarcas en detrimento de sus principales calles. En Las Palmas de Gran Canaria, pese a los duros y continuos embates de coronavirus contra la ciudad, Inmaculada Medina, titular de Festejos, deja una frase para recordar: “La magia de Oriente es mucho más poderosa que el bichito”.

Asimismo, en las capitales del resto de las Islas ya se sabe que en Arrecife, por ejemplo, tampoco habrá paseo multitudinario por sus calles y parece, como ya anunció el también municipio de Yaiza, que los visitantes se desplazarán en coche por sus barrios. En la vecina Fuerteventura, La Oliva ya ha adelantado que no habrá cabalgata, pero al igual que el resto, no por eso dejarán de venir los Reyes Magos, con un formato más íntimo dadas las circunstancias. En la capital majorera, Puerto del Rosario, se lo están pensando, aunque la realidad tiene más visos de imponerse a la programación de actos y se opte por una solución similar a la de los otros ayuntamientos.

En las otras tres islas de la provincia occidental —La Palma, Gomera y Hierro— la incidencia de la pandemia es mucho menos agresiva y trágica que en el resto de Canarias, pero no por ello hace bajar la guardia a los municipios. Aunque no hay pronunciamientos oficiales sobre los actos navideños previstos y, en concreto, para la víspera de Reyes, la situación, aunque mejor, no invita a asumir riesgos. Así, en Santa Cruz de La Palma, la concejala del área, Daura González, se ha mostrado consciente “de la necesidad de redoblar esfuerzos organizativos para cumplir con los planes de contingencia y protocolos ante la pandemia que nos afecta”. Una situación que, sin embargo, “no puede impedir la puesta en marcha de los eventos más entrañables de las fiestas navideñas, que también suponen un revulsivo para nuestro sector comercial”, sentencia.

Asimismo, la importancia turística o cultural de los actos navideños para municipios como San Bartolomé de Tirajana o Agüimes hacen relevante su decisión de suspender eventos que son referentes en Gran Canaria. La localidad sureña ha optado por borrar el 5 de enero la cabalgata de los Magos de Oriente porque la gran afluencia de público hace imposible garantizar su seguridad por un contagio que acecha y ha decidido que los barrios reciban a los Reyes, con lo que se evitará las aglomeraciones de esta celebración en Maspalomas. Y al igual que en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, también verá extendidos los efectos nocivos de la pandemia con la suspensión de los carnavales, todo un escaparate de luz y buena temperatura para quienes disfrutan aquí de sus vacaciones o los ven por televisión con bastantes grados menos en sus países y con envidia por cómo sube el mercurio en los termómetros del paseo de la playa de Las Canteras

El caso de Agüimes, la suspensión de su Auto de los Reyes Magos es consecuencia inevitable del covid-19. La asociación La Salle de Agüimes, “ante la crisis sanitaria que estamos padeciendo, ha acordado suspender la Magna Cabalgata de Reyes-Auto de los Reyes Magos 2021. Las medidas de prevención decretadas no permiten la realización de ensayos ni la preparación de los distintos escenarios, vestuarios y atrezos, cometidos que deben realizarse durante varios meses antes del acto, ya que se trata de un evento complejo que requiere una organización bien planificada y anticipada”. No obstante, hace un guiño a la ilusión: “En cualquier caso, y siempre en función de cómo vaya evolucionando la situación, trabajan con ilusión en posibles alternativas para que sus Majestades puedan estar en Agüimes la noche del 5 de enero, así como en una programación de Navidad centrada en los niños y niñas, y adaptada a la situación actual”.

Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, ha anunciado que “tendremos un borrador que se pueda difundir a partir de la semana que viene, aunque no lo puedo garantizar”. También ha comentado la posibilidad de la celebración de las cabalgatas de reyes: “Tenemos que valorar si este año merece la pena realizarlas”. Sobre lo que incluirá este documento, no suelta mucha prenda: “Hasta que no esté el documento no puedo decir lo que va a incluir”. Sí ha enumerado aspectos a considerar como las fiestas prenavidad, reuniones familiares masivas, los estudiantes que vuelven a casa y las personas que están en residencias y retornan con la familia por unos días, entre otras. “Tenemos que entender que estas Navidades tendrán que ser diferentes, lo que no significa que sean peores”.

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