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El turismo roza su límite de crecimiento y de empleo

CaixaBank calcula que el PIB subirá en 2018 un 2,7%, un punto menos que este año

Juan Ramón Fuertes, director territorial de CaixaBank en Canarias, ayer.

Juan Ramón Fuertes, director territorial de CaixaBank en Canarias, ayer. EFE

El motor de la economía canaria lleva años funcionando al máximo de revoluciones. Y difícilmente puede ir ya más rápido. En otras palabras: será complicado que el sector turístico pueda en los próximos ejercicios aportar más de lo que ya aporta a la economía y el empleo. Está, en definitiva, "rozando sus límites de crecimiento".

Esta imposibilidad de que el turismo siga creciendo sin descanso es uno de los motivos que, a su vez, frenará el ritmo de crecimiento de la economía regional el próximo año. Las previsiones que ayer avanzaron el director territorial de CaixaBank en Canarias, Juan Ramón Fuertes, y el presidente de la Cámara de Comercio tinerfeña, Santiago Sesé, calculan que el Producto Interior Bruto (PIB) de las Islas se incrementará este año un 3,7%, un positivo pronóstico que mejora las previsiones, ya de por sí optimistas, de organismos como Funcas o el Centro de Predicción Económica (Ceprede), que pronostican progresos de la economía del Archipiélago de alrededor de un 3,3%. No obstante, el PIB de la Comunidad Autónoma experimentará una notable ralentización en su ritmo de crecimiento en 2018.

Según los cálculos de la Cámara validados por CaixaBank, el alza de la economía isleña será el próximo ejercicio de un 2,7%, un porcentaje que ofrece varias lecturas. Por un lado, la de que efectivamente se produciría un crecimiento un punto inferior al de este año; por otro, la de que aun produciéndose esa ralentización la economía canaria seguiría más fuerte que la de la mayoría de las restantes comunidades autónomas. De hecho, y a pesar de esa moderación, Canarias "superaría el crecimiento medio nacional", puntualizó Sesé, que recordó que los principales servicios de estudios del país lo sitúan en torno al 2,5%, es decir, dos décimas por debajo de la previsión de la Cámara y CaixaBank para el Archipiélago. En definitiva, la economía de la región seguirá siendo de las más "dinámicas" del Estado, lo que no obsta para avisar de que su motor, el turismo, está ya en sus máximos.

En este sentido, las previsiones presentadas ayer apuestan por acometer reformas estructurales pendientes que permitan compensar la desaceleración del turismo. En esta línea apuntaron la necesidad de que los restantes sectores afiancen su crecimiento -que también se está dando aunque en cifras más modestas que las del turismo- a través de la profesionalización empresarial, de favorecer y potenciar los sectores emergentes y de mejorar la productividad y el empleo y los salarios, aunque en este último caso atendiendo a la realidad de cada sector y sin restar competitividad.

El director territorial de CaixaBank puntualizó sobre el empleo que a pesar de que aún depende sobremanera del sector servicios, la altísima exposición a la construcción que se produjo hasta el estallido de la crisis no se está dando en la actualidad, lo que en el futuro podría contribuir a evitar un descalabro como el de los últimos años.

Fuertes recordó cómo la masiva expulsión de trabajadores del ladrillo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria desembocó en una bolsa de desempleados difícilmente recolocables en otros sectores, como precisó la directora general de la Cámara, Lola Pérez, por su, en general, escasa formación.

Sesé hizo también hincapié en la importancia de esforzarse para reducir los altos niveles de economía sumergida que padece el Archipiélago, que están entre los más altos del país.

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