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La Provincia - Diario de Las Palmas

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La crisis dispara las renuncias a herencias hasta máximos históricos

Cerca de un millar de canarios, obligado a rechazar el legado de sus fallecidos en solo seis meses por el deterioro de la economía y el empleo y el temor a endeudarse

Cada día una media de cinco canarios renuncia al legado de sus fallecidos; en la imagen, el cementerio grancanario de Sardina del Sur. | | JUAN CARLOS CASTRO

La crisis económica causada por el coronavirus, la segunda gran crisis económica en menos de un cuarto de siglo, ha disparado las renuncias a herencias en Canarias hasta máximos históricos. Los notarios ya avisaron el año pasado, el año I de la pandemia, de que lo peor estaba por venir y de que en 2021 iba a producirse un aluvión de casos de herederos forzados por las circunstancias a rechazar el legado de sus fallecidos. «Lo normal es que así ocurra; la gente se endeuda y luego en crisis ocurre esto», adelantaba el decano del Colegio Notarial de Canarias, Alfonso Cavallé, a comienzos de año, cuando aún no se disponía de datos oficiales del actual ejercicio. Dicho y hecho: en 2021 está cayendo en el Archipiélago una avalancha de renuncias a herencias. Ni siquiera en los años más duros de la larga crisis financiera –aquella que se inició a finales de 2007 con las hipotecas subprime y que se prolongó hasta prácticamente 2015– se contabilizaron en las Islas tantas renuncias a legados como en este año II de la pandemia.

Así lo ponen de manifiesto los datos del centro de información estadística del Consejo General del Notariado. En el primer semestre del año, que es hasta donde abarca la base de datos de los notarios, cerca de un millar de canarios, exactamente 939, renunció a la condición de heredero. Para hacerse una idea de hasta qué punto se trata de una cifra extraordinaria basta con apuntar que es la mayor cantidad de herencias rechazadas en un solo semestre en la Comunidad Autónoma desde que existen datos oficiales. Y existen datos justo desde 2007, de modo que es posible comparar lo sucedido en la crisis financiera con lo sucedido en la actual crisis.

Fue 2010, cuando el crac ya había infectado los bolsillos de los ciudadanos y las cajas de las empresas de medio mundo, el año a partir del cual las renuncias a herencias comenzaron a usarse como un indicador económico más. En todo aquel largo período de estrecheces y recortes, el mayor número de legados rechazados en Canarias se registró en 2015, precisamente el año que pasaría a la historia como el último de la Gran Recesión, con un total de 1.301 renuncias.

En los ocho años transcurridos entre 2007, cuando estalla la crisis financiera, y 2015, cuando la teoría económica la da por finalizada –no son una minoría, más bien al contrario, quienes sostienen que en realidad aquella crisis nunca se superó del todo y que, por tanto, se ha concatenado con la del coronavirus–, las renuncias a herencias se dispararon en la región casi un 300%. En 2007 apenas se contabilizaron 338 casos, lo que da una idea de hasta qué punto la mejor o peor situación socioeconómica está relacionada con el mayor o menor número de renuncias. El incremento de los casos se había mantenido desde 2015 pero a un menor ritmo. Sin embargo, ya en la segunda mitad de 2020, coincidiendo con el levantamiento de la cuarentena nacional, las notarías del Archipiélago tramitan 930 renuncias, la mayor cifra registrada en un semestre hasta ese momento. Al siguiente semestre, de enero a junio de este año, se llegó a esos 939 casos. Se enlazan así dos tristes récords consecutivos.

Desde el Consejo del Notariado explican que detrás de este incremento hay dos factores: las deudas que vienen con el legado, y que también se heredan, y la capacidad del legatario para hacerles frente. No extraña así que en una autonomía con el mercado de trabajo tan deteriorado como la canaria, recibir una herencia sea en muchos casos más un castigo que una ganancia.

Las deudas pesan

Cuando el alto número de renuncias a herencias saltó a la palestra en los años de la crisis financiera, se puso el foco sobre el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones como la causa de tantos casos. El Gobierno de Canarias suprimió el tributo en 2016

en realidad lo bonificó con un 99,9% de la cuota, ya que las autonomías no pueden suprimirlo en sentido estricto

y lo recuperó en 2019, ya con Ángel Víctor Torres en la presidencia. Sin embargo, no es la reactivación del impuesto la causa de que las renuncias a herencias se hayan disparado hasta cifras sin precedentes, entre otras cosas porque el tributo no grava los legados más modestos, que son la mayoría. De hecho siguen exentas del impuesto las herencias de menos de 300.000 euros, y las de entre 300.000 y 350.000 euros se bonifican con el 90% de la cuota. La causa de las renuncias son las deudas.

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