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Territorio Plan de Ordenación del Paisaje

La Isla cambia la cara de los viales norte y sur

El Cabildo proyecta acciones paisajísticas en las carreteras GC-1 y GC-2 por casi siete millones

Bocetos de tres despachos de arquitectos

Bocetos de tres despachos de arquitectos

Un pasillo se define como lugar de paso, pura obviedad, además de largo y estrecho. Con tantos pasos, más las correspondientes miradas, no conviene pasar de su limpieza y decoración. Pasen y vean, según reza la frase circense, y lean, de paso.

El Cabildo de Gran Canaria proyecta operaciones de embellecimiento en tres tramos de las dos principales carreteras de la isla por valor de 6,8 millones de euros durante el periodo 2016-17 en el marco del Plan Territorial Especial de Ordenación del Paisaje (PTE-5), un documento aprobado en abril de 2014. Bajo la denominación de actuaciones estructurantes en la GC-1 y GC-2, figuran en el avance de obras propuestas por la corporación insular para su financiación con cargo al reintegro estatal del extinto Impuesto General sobre el Tráfico de Empresas (IGTE), todavía pendiente de negociación con el Gobierno de Canarias.

No obstante, desde la Consejería de Política Territorial del Cabildo garantizan la ejecución de los proyectos al margen de la procedencia de los fondos. De hecho, el presupuesto insular de 2016 ya reserva 1,7 millones para arrancar con algunas obras en los tres tramos de los dos corredores viarios: Hoya de la Plata (Las Palmas de Gran Canaria)-La Mareta (Telde), La Mareta-Aeropuerto de Gran Canaria, y El Rincón (también en el municipio capitalino)-Granja Agrícola (Arucas).

Aunque ya cuenta con trabajos sobre la mesa, resumidos sobre estas páginas, el área dirigida por Inés Miranda no considera definitivos los proyectos redactados por tres estudios de arquitectura. "Reexaminados [los documentos], la adecuación paisajística que se propone puede resultar insuficiente, así que estamos haciendo un reestudio de todas esas acciones para ofrecer un plan contundente, global", explica la consejera insular territorial en referencia, sobre todo, a los dos tramos comprendidos entre la capital y el aeropuerto.

No en vano, Miranda Navarro pretende consensuar las actuaciones con los municipios y ciudadanos involucrados, en particular, pero también con el conjunto de la sociedad grancanaria, en general. "Estamos abocados a llegar a soluciones conjuntas, de nada sirve que el Cabildo se dedique a pintar y poner vallas si no cuenta con la propiedad, si no oye a a los ayuntamientos y a la sociedad civil, a todas las partes afectadas, y que cada uno proponga la solución que considera para ese área y que entre todos adoptemos una solución conjunta que responda a todos", argumenta la abogada titular de Política Territorial.

"Vísteme despacio..."

"Por ejemplo, pienso en la zona de La Mareta -continúa Inés Miranda-, si ahí simplemente pintamos y no entramos en el fondo del problema, dentro de unos años volveremos a tener que pintar, como ya se ha hecho anteriormente". Por ello, desde el Cabildo grancanario se apela a la "coordinación con los ayuntamientos de Las Palmas y Telde para que todo ese corredor se reestructure de forma adecuada, que no consista solo en pintar, vallar, panelar, sino en tomar medidas y acciones serias".

En este escenario, "ya hemos tenido un primer contacto" con los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria y Telde, "alguna asociación del paisaje también se ha reunido con nosotros y vamos a integrar todo, desde luego, en este posicionamiento global", detalla Inés Miranda. A pesar de actuar bajo el lema "vísteme despacio que tengo prisa", la responsable de Política Territorial confía en pactar las actuaciones "antes del otoño" para ejecutar todas las obras a lo largo del mandato.

Con la firma de los arquitectos Francisco Bello y Manuel Monterde, el proyecto del tramo entre Hoya de La Plata y La Mareta, con un presupuesto de 1,7 millones, consiste en la "creación de un sistema estructural mediante una malla pixelada que se irá adaptando a las situaciones con aplicaciones concretas" a través de un "módulo de 1,50x1,50 m realizado en diferentes materiales, volúmenes y texturas".

Obra de los arquitectos Silvia Espino y Alexis Hanna, el plan del tramo de La Mareta al Aeropuerto, con un coste de 2,4 millones, surge de "la idea de la visión del paisaje en movimiento, así como desde la idea de la visión del espectador. No se trata ni de un paisaje para la contemplación ni de un paisaje para ser experimentado", sino "para ser recorrido".

Con la autoría de David Martín y Beatriz Ruiz de la Torre, por último, la propuesta de Park Arquitectos entre El Rincón y la Granja Agrícola, con un importe de 2,5 millones, plantea "operaciones eficaces y realistas fundamentadas en criterios de viabilidad económica y constructiva y encaminadas hacia un correcto entendimiento de la armonización de los distintos paisajes, fruto en gran parte del resultado de las acciones del hombre en el medio".

El plan global para las GC-1 y GC-2 dentro del PTE-5 se proyecta después del embellecimiento ejecutado desde 2013 por el anterior gobierno insular a lo largo de 29 kilómetros de la autovía, entre el aeropuerto y Puerto Rico. A mitad de su mandato, el entonces presidente del Cabildo, José Miguel Bravo de Laguna, anunció una inversión de 5,5 millones y la contratación de 130 personas para limpiar más de 3,3 millones de metros cuadrados, eliminar 121 carteles publicitarios y acometer un total de 96 tratamientos cromáticos, entre otras actuaciones en 230 puntos de trabajo contabilizados, como instalar nueva iluminación, reponer muros y taludes o plantar vegetación autóctona.

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