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Ingenio

El Museo de Piedra cierra 54 años después por la falta de visitantes

La crisis económica y el cambio de ruta de las guaguas de turistas, los motivos del descenso

El Museo de Piedra cierra 54 años después por la falta de visitantes

El Museo de Piedra y Artesanía Canaria, sito en el camino Real de Gando, en Las Mejías, en Ingenio, cerró sus puertas este mes. El motivo principal por el que las tres propietarias, las hermanas Segunda, María y Victoria Gil Espino, de 78, 76 y 74 años respectivamente, tomaron esta decisión fue el insuficiente número de visitantes, tanto de turistas, escolares y público en general, para cubrir todos los gastos. Esta situación se arrastraba desde hacía varios años.

Este recinto cultural fue inaugurado en 1964, es decir, que ha estado abierto durante 54 años. El museo cuenta con una extensa colección de minerales, piedras de origen volcánico y una muestra variada de trabajos artesanos de la localidad, especialmente calados.

La bajada de visitas se debe "a la crisis", como "el cambio de ruta de las guaguas de turistas que hicieron agencias y guías", explicó Segunda Gil Espino, quien recordó que "la entrada sólo costaba un euro, y los que venían recorrían el museo, veían la capilla y los jardines, y no compraban, ni bebían nada. Muchas veces ingresábamos 60 euros en una semana".

Entonces, Segunda Gil resaltó que "con esos ingresos no daba para cubrir los numerosos gastos que teníamos: el salario de una empleada, así como la de otra que teníamos en diciembre y enero, cuando se instalaba el Belén en la capilla, como todos aquellos generales de agua, luz, impuestos, seguros y demás".

El cierre de este edificio museístico ocurrió a comienzos de este mes de noviembre y las dueñas del inmueble ya avisaron a los "pocos" colegios que habían acordado la visita a las instalaciones con grupos de alumnos.

Segunda Gil reconoció que también lo decidieron por "cansancio y por razones de salud". "Hay que tener en cuenta que para nosotras ha sido una dedicación durante casi toda una vida. Nos ha dado pena. Una de mis hermanas, Victoria, y yo vivimos al lado. El horario era desde las 10.00 horas a las seis de la tarde. A las siete de la mañana ya estábamos barriendo y limpiando. Es un edificio bastante grande y nos preocupábamos de que estuviese bien limpio", señaló.

Sobre el futuro del museo, la propietaria dijo que "no sabemos qué pasará. Tenemos esperanza. Lo claro es que nuestros hijos no seguirán con él". En estas próximas navidades la capilla de este inmueble no contará con un Belén, como se hizo durante 45 años.

El Museo de Piedra ha sido un referente para muchos respecto a las tradiciones religiosas y sobretodo en relación a la bendición de los panes en Jueves Santo, y el reparto gratuito de los mismos. El pan artesanal, con un peso entre 40 y 50 gramos, tenía el símbolo de una cruz trazada. Lucía Espino, madre de las actuales dueñas, fue quien hizo la promesa de repartir 12.000 panes con la cruz si este negocio inaugurado en 1964 iba bien. Ella falleció en 1986 y el hijo Carmelo Gil continuó. Cuando él murió en 2004 las hermanas siguieron con esta iniciativa hasta 2008.

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