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Ingenio

Carrizal descubre la estiba

Dos estibadores jubilados responden a las preguntas de cien alumnos del CEIP Claudio de la Torre - Es la primera ocasión en que esta actividad de difusión sale de la capital grancanaria

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Charla de estibadores en el CEIP Claudio de la Torre, en Carrizal

"Me parece muy interesante que hayan venido a clase estos dos estibadores porque no sabía de qué se trataba este trabajo de estiba [distribución y colocación adecuada de la carga en una embarcación] en el Puerto de La Luz", afirma Zaida, alumna del Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Claudio de la Torre, de Carrizal. "Es un trabajo duro. Me impresionó", comenta Ariadne. Noa manifiesta que "me gustó mucho porque no sabía nada sobre este tema y ahora sé mucho".

"Se trata de un trabajo para ayudar a los demás, corriendo un riesgo para sus vidas porque descargan toneladas de alimentos y cosas de los barcos en el puerto", afirma Ayelén, quien puntualiza que "lo que no me ha gustado es que trabajan muy pocas mujeres y todos somos iguales".

Estas son algunas opiniones del centenar de alumnos y alumnas de 5º y 6º de Primaria del CEIP Claudio de la Torre, que durante la jornada de ayer conoció a los estibadores jubilados Francisco Reyes, de 62 años, de los que 30 trabajó como estibador, y Santiago Medina, de 61 años, de los que 28 trabajó en la estiba.

Ambos explican en cada clase cómo fue su profesión y la importancia del puerto capitalino. Francisco Reyes indica que "me llamó la atención la curiosidad de los chicos. Es muy importante que quieran conocerlo". "Esa actitud de los alumnos está muy bien porque nos hemos dado cuenta que muchos residentes y naturales de la Isla, incluso trabajadores del mismo puerto, como administradoras, desconocen cómo es el trabajo de la estiba, su evolución y cómo es el propio puerto, a pesar de la gran importancia que tiene para el avituallamiento y la economía de Gran Canaria", explica Santi Medina.

Cada alumno hizo su trabajo previo al encuentro con los dos estibadores y después hicieron sus preguntas. "Lo que me pareció más interesante ha sido conocer las experiencias físicas y personales que han tenido los estibadores. Es muy bueno que inculquen en nosotros cómo es su trabajo y que la sociedad sepa qué es lo que hacen", declara el alumno Himar.

Sobre cómo era el trabajo de la estiba, la estudiante Shaila indica que, "por lo que nos contaron, antes era más duro que ahora. Me llamó la atención que estén muy unidos los estibadores". "Lo que no está bien es que sólo haya una mujer entre los más de 400 estibadores que trabajan hoy en día en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Tiene que existir igualdad porque da igual el esfuerzo, importa la voluntad", agrega.

Entrevistados

Los dos trabajadores jubilados tuvieron que responder a todo tipo de preguntas de cada uno del centenar de alumnos, dentro de este proyecto llamado Estibando historias de vida, promovido por la Fundación Belén María y ejecutado en colegios por parte de la entidad social y cultural Tribarte.

Francisco Reyes resalta que "nos preguntan de todo, incluso en otra jornada en un colegio de la capital se interesaron por saber cuánto cobrábamos. Está muy bien que quieran saber todo de la estiba porque el puerto es el gran desconocido".

Por su parte, Santi Medina apunta que uno de los temas que más interesa a los alumnos que visitan ha sido en relación a la peligrosidad que existe en este sector. "Les comenté, por ejemplo, que antes hacían falta treinta hombres para sacar de un barco y trasladar cuarenta sacos de harina. En la actualidad sólo hace falta un estibador que mueve un contenedor de entre veinte a cuarenta toneladas de peso mediante la grúa".

Aprovecharon la ocasión para recordar y ser solidarios con los dos trabajadores portuarios fallecidos recientemente. "Uno, de 60 años, que no era estibador, pero sí del puerto de Santurce [Vizcaya], murió el miércoles al desplomarse una grúa. Y otro hoy [ayer para el lector] en Gijón. Tenía 57 años, a falta de tres meses para jubilarse", añade Reyes.

Los dos exestibadores destacan "la gran unidad" de los trabajadores que están en el sector de la estiba, y también de los que estuvieron. "Estamos muy unidos, no sólo los del puerto de Las Palmas, sino en los puertos de Canarias y resto de España. Siempre hemos creado un fondo de resistencia, con el cual ayudamos en los casos de viudedad o enfermedad de un hijo. Defendemos la solidaridad. Todos cobramos lo mismo y decidimos todo de forma asamblearia", agrega.

Novedad

Esta es la primera vez que los estibadores explican lo relacionado con su sector en un colegio de un municipio distinto al capitalino, siendo el término municipal de Ingenio el escogido. Los otros dos centros que visitarán los estibadores, que no son siempre los mismos, durante este año en la tercera edición del proyecto Estibando historias de vida serán: el CEIP Federico García Lorca, en Ciudad Alta; y el Centro de Educación Obligatoria (CEO) Omayra Sánchez, de Marzagán.

Los otros centros educativos donde se desarrolló esta actividad en las dos ediciones anteriores fueron: CEIP León y Castillo y CEIP Canteras, ambos en La Isleta; Cooperativa de Enseñanza Juan Ramón Jiménez, en Marzagán; y el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) La Isleta.

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