Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Teror une once depósitos con capacidad para 27.000 metros cúbicos de agua

La obra permitirá trasvasar caudales entre barrios para paliar los cortes de suministro en verano | La localidad contará en dos años con 6.000 contadores inteligentes

Teror une once depósitos con capacidad para 27.000 metros cúbicos de agua

Teror une once depósitos con capacidad para 27.000 metros cúbicos de agua

El Ayuntamiento de Teror tendrá conectado en breve un total de once grandes depósitos de agua ubicados en todos los barrios del municipio, con el fin de que unos puntos salgan al ‘rescate’ de las zonas con dificultades de abastecimiento, una forma de redistribuir los recursos para tratar de evitar episodios como los del pasado verano, con frecuentas caídas del suministro.

Según explica el concejal del área, Rubén Cárdenes, se trata de un proyecto “de especial importancia”, al que añade, según informa, de la instalación de una primera entrega de 914 contadores inteligentes, que permitirán “realizar un mejor aprovechamiento” de los caudales, al poder monitorizar a tiempo real dónde se producen las posibles pérdidas de agua por fugas en la red.

Estos trabajos, que se centran durante estos días en El Álamo, consisten en la instalación de una tubería de alta presión de casi un kilómetro de longitud que conectará su depósito con el de Fuente La Higuera, con un presupuesto de 240.000 euros, y es la segunda fase del denominado Anillo Hidráulico, cuya primera parte ya ejecutada en 2018 ha enlazado los barrios de Lo Montero con El Álamo, El Hornillo, Fuente La Higuera y Los Sequeros, con un costo de 512.000 euros.

Con la unión del sistema se logra una capacidad potencial total entre las once infraestructuras de 27.000 metros cúbicos de agua, lo que abre el abanico de posibilidades para hacer frente a los tres meses de verano, que es el periodo en el que se producen estos cortes de suministro.

Desde el Ayuntamiento explican que este programa es a su vez parte de un plan que prevé para los dos próximos años contar con 6.000 contadores inteligentes para evitar al mínimo la pérdida de los recursos, por una parte, y seguir adquiriendo, por otra, participaciones y acciones en pozos y galerías, de tal forma que en la actualidad un 30 por ciento del agua que se consume en la localidad proviene de fuentes municipales.

En este concepto, solo el pasado año la villa de Teror invirtió más de medio millón de euros, con el monto más importante centrado en la compra del pozo de San Isidro, por un valor de 450.000 euros.

A esto se suma la recuperación del sondeo de Los Granadillos, ubicado junto a la finca de Osorio, y cuya explotación tuvo que parar por el rechazo de salmuera de su depuradora, y que en su momento supuso para la Corporación el pago de 400.000 euros por vertidos, por lo que tuvo que ser cerrado en el año 2010.

Según explica el alcalde, Gonzalo Rosario, el Ayuntamiento ya cuenta con la autorización del Consejo Insular de Aguas para reabrirlo el próximo año, lo que requerirá una inversión de más de medio millón de euro financiados por el Gobierno canario, con las que se implementarán nuevas tecnologías, “que en aquellos momentos no existían”, para el eficaz filtrado de sus aguas, lo que supondrá otros mil metros cúbicos de agua más, “para poder dar un suministro mucho más constante durante el verano”.

Pero aún así, con todo este despliegue, no queda asegurado que en los peores meses no se interrumpa el abastecimiento, esto a a pesar “de que compramos toda el agua que nos vendan”, según subraya Rosario, ya que en los años de menos lluvias ni siquiera los proveedores disponen de caudales, salvo en años como en este 2020, en los que se ha podido recuperar un tanto las reservas del acuífero.

Por este motivo, la solución pasa por bombear agua desalada desde la planta Arucas-Moya, en el litoral, que debe ser impulsada mediante varias estaciones hasta los más de 500 metros de cota en los que se encuentra la villa. Este proyecto se encuentra en su segunda fase de actualización, con un coste de más de 1.600.000 euros, que aportan el Gobierno de Canarias y el propio Consejo Insular de Aguas, con el que según sentencia el alcalde, “se acaba el problema”. Dada la complejidad de una infraestructura de este tipo, el Ayuntamiento de Teror no espera que esté operativa esta opción, de uso exclusivo en verano, hasta 2022 si todos los trámites y estudios se resuelven en plazos.

Compartir el artículo

stats