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Agaete-La Aldea de San Nicolás

La perforación del túnel de Guguillo necesitó 75.000 kilos de explosivos

Los próximos tubos en acabarse son los de Faneque, a final de año, y estarán abiertos a inicios del 2022 | La obra usará más de mil toneladas de detonantes

Los operarios de la UTE que ejecuta la obra de la carretera que unirá Agaete y El Risco celebran la finalización de la perforación del túnel de Guguillo.

Los operarios de la UTE que ejecuta la obra de la carretera que unirá Agaete y El Risco celebran la finalización de la perforación del túnel de Guguillo. La Provincia

La perforación del túnel de Guguillo, que concluyó en la tarde del martes, necesitó 75.000 kilos de explosivos para su finalización después de cinco meses y medio de trabajos, adelantando su ejecución en dos semanas sobre el plazo previsto. Se trata del primer túnel en terminar de los ocho que contempla la II Fase de la carretera que unirá El Risco con Agaete, que cuenta con un presupuesto de 152 millones de euros y se prevé su apertura para el 2025. La obra, ejecutada por la UTE formada por las empresas Ferrovial-Agromán-Acciona Construcción-Lopesan y Bitumex, va a buen ritmo y necesitará más de un millón de kilos de explosivos para los 2.500 voladuras -entre cuatro y cinco al día-, aproximadamente, que se realizarán.

Al primero de estos hitos le seguirá la conclusión del túnel de Faneque, que se espera para finales de este 2021. En la actualidad ya se han excavado cerca de 1.700 metros en total y cuando se unan las dos bocas comenzarán los trabajos para revestir y adecuar el túnel. Se trata del tubo más largo y complejo, pues serán dos túneles paralelos de 2.100 metros cada uno, y cuando concluya se permitirá la circulación por el mismo en el primer semestre de 2022, conectando de esta manera con la actual carretera y acelerando notablemente el tiempo para llegar y salir de La Aldea. Pero, sobre todo, este tramo evitará buena parte de los riesgos de la carretera sobre todo en condiciones climatológicas adversas ya que se encuentra junto a enormes desniveles y están pegados a grandes estructuras basálticas que se vuelven inestables.

Los operarios, divididos para trabajar las 24 horas, celebraron el hito con champán

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De ese millón de kilos de explosivos previstos para toda la obra se han usado ya más de 300.000 y hace unas semanas se empezaron a excavar las bocas de los túneles 6 y 7, junto al barranco de Guayedra. Todavía está muy lejos de los casi 944.000 kilos de explosivos que se usaron, allá por el año 2012, para el túnel principal de la primera fase, el más grande de Canarias. Por su dimensión, de 3.145 metros, y por el tipo de roca fueron casi los mismos explosivos que para los ocho túneles de esta II Fase. La materia prima para estas detonaciones, que se fabrican a partir de materiales inertes, se compra en Portugal y se ensamblan dentro del propio túnel, lo que supone una novedad y aminoran los peligros de su transporte por carretera.

En las tareas de perforación de los túneles se están empleando cuadrillas especiales de trabajadores repartidos en varios turnos para trabajar las 24 horas del día con la finalidad de agilizar la obra. Esto ha permitido compensar el tiempo perdido por los retrasos en la construcción de los polvorines y por la crisis del coronavirus, que paralizó las obras durante dos semanas.

Afianzamiento

Ahora en Guguillo, el túnel número tres de la obra, los operarios de la UTE se encuentran desescombrando la galería para proceder al afianzamiento de la misma mediante bulones (anclajes que sujetan el techo y paredes del túnel) y la proyección de hormigón mezclado con fibras de acero (gunitado de sostenimiento), según informa la consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, que dirige Sebastián Franquis.

Posteriormente se procederá a ampliar la excavación del suelo del túnel, de 600 metros de longitud, hasta alcanzar los ocho metros de alto y los catorce de ancho que tendrá definitivamente cuando entre en servicio, una vez haya concluido la construcción del viaducto de El Risco, con el que se conectará directamente.

Para perforarlo la UTE no solo ha tenido que emplear las voladuras, sino también medios mecánicos y una combinación de ambas técnicas. Esto se ha derivado a lo especialmente heterogéneo desde el punto de vista geológico que ha sido el suelo a excavar, yendo desde roca basáltica muy dura a un terreno más blando. Tras la voladura de los últimos cuatro metros de roca que separaban las bocas norte y sur de este túnel los operarios de la UTE celebraron el hito con champán.

Ya se han empezado a excavar las bocas de los túneles 6 y 7, junto al barranco de Guayedra

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Este primer túnel de la segunda fase se topó con varios restos de árboles casi fosilizados que se están estudiando para datar su antigüedad, aunque se cree que pueden tener más de 50.000 años, lo que los convertiría en los restos vegetales más antiguos de Canarias.

Tres carriles

El túnel de Guguillo será el único de los ocho que contará con tres carriles para la circulación en su interior: dos en sentido a La Aldea y otro en sentido Agaete. Uno de los dos carriles hacia La Aldea será para vehículos lentos al superar la pendiente del túnel el 4,5% de inclinación. El resto de túneles del nuevo tramo será de un carril para cada sentido salvo los de Faneque, con dos carriles en cada sentido al estar situados en bocas paralelas.

El nuevo tramo que sustituirá a la actual GC-200 tiene un trazado de 8,5 kilómetros, una nueva vía rápida con velocidad de 80 kilómetros por hora y que será una sucesión de túneles y viaductos hasta llegar a conectar con la I Fase, en uso desde 2017. La obra es de una gran complejidad e implica la construcción también de dos viaductos y tres enlaces. La necesidad de los ocho túneles hace que el 70% del recorrido de este nuevo tramo de la carretera de La Aldea sea subterráneo, minimizando el impacto medioambiental.

2025 Final de la obra

  • La obra, que ejecuta la UTE formada por las empresas Ferrovial-Agromán-Acciona Construcción-Lopesan y Bitumex, va a buen ritmo y está prevista su finalización para 2025.

2.500 Voladuras en toda la obra

  • Las más de mil toneladas de explosivos se usarán en unas 2.500 voladuras durante la obra. Se detonarán entre cuatro y cinco al día. Hasta ahora se han utilizado unos 300.000 kilos.

600 Metros

  • El túnel de Guguillo asciende a 600 metros de longitud. A continuación se trabajará en alcanzar los ocho metros de alto y los catorce metros de ancho que tendrá definitivamente.

70% Recorrido subterráneo

  • Debido a la accidentada orografía de esta zona, que implica la construcción de ocho túneles, el 70% del recorrido de este nuevo tramo de la carretera de La Aldea será subterráneo.


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