El Roque Nublo conquista el National Geographic

Una fotografía de Juan Méndez publicada en este prestigioso medio muestra a todo el planeta la magnificencia de este antiguo lugar de culto de los antiguos aborígenes de Gran Canaria

El Roque Nublo conquista el National Geographic

El Roque Nublo conquista el National Geographic / Juan Méndez Quesada

A 1.813 metros sobre el nivel del mar se encuentra el roque Nublo, una inmensa roca volcánica de 80 metros de altura que fue lugar de culto de los antiguos aborígenes. Ahora sirve de inspiración para la prestigiosa revista National Geographic que queda encandilado por este icónico lugar de Gran Canaria al que muestra al mundo a través de una imagen del fotógrafo lanzaroteño Juan Méndez en el que muestra esta estampa del Continente en Miniatura con una luna llena al fondo.

"Si se fijan, ampliando la fotografía, pueden apreciar varios grupos de personas preparándose para disfrutar del atardecer, un lugar donde a diario se disfruta de las vistas y paisajes increíbles de la isla de Gran Canaria", afirma Méndez que con esta ya son nueve fotografías publicadas en este prestigioso medio en el que acerca a toda la población del planeta las particularidades y bellezas de las islas, especialmente la de su Lanzarote natal.

National Geographic ha publicado esta fotografía a través de su cuenta de Instagram, la cual acumula -en el momento de esta publicación más de 2.600 'likes' y otros tantos de centenar de comentarios que enarbolan la belleza del Roque Nublo ya sea por parte de los propios isleños, como de turistas que lo han visitado con anterioridad o incluso de aquellos que esta fotografía ha dado a conocer la magnificencia de este antiguo lugar de culto de los aborígenes de Gran Canaria.

Tercer lugar más elevado

Roque Nublo es el tercer lugar más elevado de Gran Canaria, por detrás del Morro de la Agujereada y el Pico de las Nieves, y se encuentra en el centro geográfico de la isla, en el municipio de Tejeda. En 1987 fue declarado Espacio Natural, y en 1994 Parque Rural, convirtiéndose así en un símbolo canario. El paisaje que envuelve a este gigante de piedra, que parece sacado de otro planeta, está repleto de pinos, retamas y tajinastes, que cuando salen sus flores rojas ofrecen un espectáculo único.

La luna detrás del Roque Nublo, el 28 de septiembre de 2023.

La luna detrás del Roque Nublo, el 28 de septiembre de 2023. / Juan Méndez

En los días soleados, los rayos de sol se filtran a través de los pinares, dotando al bosque de una atmósfera cálida y agradable. En el cielo, algún guirre o cernícalo planea casi estático en el aire, acariciado por los suaves alisios (vientos templados que mantienen el buen clima del archipiélago todo el año). Para ver las nubes no hay que mirar hacia arriba, sino bajo nuestros pies. Gracias a los vientos, las nubes se dirigen hacia las laderas montañosas, creando un mar de nubes tranquilo y esponjoso que recuerda a un algodón de azúcar. Por encima de los 1.500 metros de altura se puede disfrutar de este paisaje, que al atardecer se vuelve, si cabe, aún más hermoso con tonos dorados y las primeras sombras nocturnas.

Dos poblaciones cercanas

En la zigzagueante carretera (GC-60) que lleva hasta cerca del punto de partida de la ruta senderista que conduce al Roque Nublo irás viendo que existen pequeños núcleos de población, pero ninguno tan bonito como el pueblo de Tejeda. Esta es una de las localidades más bellas de Gran Canaria, tanto por su ubicación entre pliegues montañosos como por su perfil repleto de casas blancas con tejas que contrastan con el paisaje. No necesitas mucho tiempo para verlo, así que disfrútalo con calma. Entra en la iglesia de Nuestra Señora del Socorro y asómate a sus miradores para ver el Roque Bentayga y el Roque Nublo.

A 20 kilómetros (por la GC-60 y GC-210) otro de los pueblos que merece la pena incluir en la agenda es Artenara desde donde se admiran unas preciosas vistas del Roque Nublo. También se encuentra encajonada entre montañas y cuenta con unos increíbles miradores (de la Esquina, de los Poetas, de la Cilla, de la Atalaya…) y una escultura del Sagrado Corazón presidiéndolo todo. Algunos lugares y monumentos que llaman la atención son la iglesia de San Matías, ermita Virgen de la Cueva, Museo Etnográfico Casas Cueva y el Monumento de Unamuno en el mirador homónimo.