Gáldar

El hallazgo de un esqueleto en la necrópolis de La Guancha desvela otro posible cementerio prehispánico

El descubrimiento de una fosa junto a un túmulo llega tras 80 años sin salir a la luz restos humanos en la zona

A unos metros hay un empedrado intacto que puede ocultar debajo nuevos restos humanos

El hallazgo de un esqueleto en la necrópolis de La Guancha abre la puerta a un nuevo cementerio aborigen

José Carlos Guerra

Javier Bolaños

Javier Bolaños

Nueva sorpresa arqueológica. La realización de unos sondeos en la necrópolis de La Guancha, en Gáldar, permite sacar a la luz una fosa con los restos de un esqueleto humano completo, con la boca abierta y casi perfecta dentadura en la superficie, a pesar de que es un terreno muy trillado desde hace décadas. Es la primera vez que se encuentra un cuerpo humano desde los años 40 del pasado siglo en el yacimiento declarado Bien en de Interés Cultural (BIC), que presenta a simple vista unas lesiones visibles de rodilla, y que abre las puertas también a que se pueda encontrar a su lado un nuevo cementerio prehispánico. De momento, el trabajo realizado por la empresa Tibicena por encargo del Cabildo ha permitido también localizar a pocos metros un empedrado que pueden indicar que debajo hay más restos óseos en otra tumba.

Los nuevos trabajos para desvelar el pasado de los antiguos grancanarios siguen deparando sorpresas. Si antes del verano se localizaban seis cuerpos de varones casi sobre el mar en la costa galdense de Caleta, ahora se abre una nueva vía de investigación sobre el mundo prehispánico en El Agujero, a pesar de que es un lugar muy pisoteado y donde se han llevado a cabo numerosos trabajos previos.

Los arqueólogos estaban realizando más de 70 sondeos en los distintos puntos para valorar posibles excavaciones en un futuro próximo en este espacio protegido, cuando observaron unos huesos de forma casual a apenas 10 centímetros bajo tierra y a unos 25 metros de distancia del mar (sobre el paseo marítimo). Una vez limpia la zona encontraron en una fosa un cuerpo de un varón adulto de aproximadamente 1,70 metros de altura, enterrado boca arriba, con la dentadura y la cabeza casi completa, y parte del resto del cuerpo.

Lesión en la rodilla

La arqueóloga de la empresa Verónica Alberto señala que los restos muestran que se trata de un hombre adulto, de entre 25 y 35 años, que presenta una lesión importante en la rótula de la rodilla izquierda. Podría haber sido por un traumatismo o una caída, y se descarta que ese fuera el motivo de su fallecimiento.

El cuerpo permanece extendido, con las manos a ambos lados sobre la pelvis, la boca abierta y la cabeza inclinada hacia atrás, y siguiendo las pautas de enterramiento de los antiguos canarios, estando orientado de este a oeste.

"Las fosas nunca aparecen solas, siempre hay cementerio de fosas"

Marco Moreno

— Arqueólogo

Algunos huesos se han desintegrado por razones propias de conservación, por las sales y los sedimentos, que han hecho que se pudran y desaparezcan. Sobre todo se han podrido las extremidades. El esqueleto estaba amortajado con fibra vegetal, lo que hizo que penetrara la tierra.

"Las fosas nunca aparecen solas, siempre hay cementerio de fosas", avisa el gerente de Tibicena, Marco Moreno, quien avisa de que este hallazgo abre las puertas a que exista un enterramiento principal, ya que existe una acumulación de piedras propias de un cementerio aborigen a su lado. No en vano, el cuerpo se encuentra en el lateral del túmulo, lo que refleja su identidad social y rol en la vida.

Impulso para el yacimiento

Una de las singularidades es que este descubrimiento de restos óseos es el primero que se realiza desde los años 40. De ahí que el hallazgo supone un gran impulso para el yacimiento, ya que da pie a que futuras excavaciones permitan aportar nuevos conocimientos. Y, en principio dado su estado de fragilidad, se llevarán a cabo 'in situ' las muestras para su catalogación, por lo que no será exhumado.

Tibicena también localizó a unos diez metros del anterior y más alejado de la costa un empedrado individual intacto que podría albergar debajo otro cuerpo humano, ya que se traba de un ejemplo funerario de la costa grancanaria, estando en posición norte-sur.

"Nunca tuvo ese reconocimiento en Gran Canaria

Antonio Morales

— Presidente del Cabildo de Gran Canaria

La necrópolis de La Guancha fue descubierta en los años 30 del siglo pasado. Y el presidente del Cabildo, Antonio Morales, recordó durante la visita realizada este miércoles que el próximo año se cumplen 75 años (9 de diciembre de 1949) de su declaración como Monumento Histórico Artístico bajo la denominación 'Ruinas de casas de tumbas descubiertas en Gáldar', hoy Bien de Interés Cultural (BIC). "Nunca tuvo ese reconocimiento en Gran Canaria, por lo que hemos hecho una serie de actuaciones de la mano del Ayuntamiento de Gáldar, que queremos culminar con esa celebración. La inversión global asciende a casi tres millones para celebrarlo por todo lo alto".

Centro de interpretación

Las obras del futuro centro de interpretación, que toma forma para la celebración del 75 aniversario en 2024, constan del cerramiento y la ejecución del futuro centro de interpretación de la necrópolis, ahora en obras. "Este yacimiento sigue aportando datos", añadió.

El alcalde, Teodoro Sosa, manifestó que se trata de rescatar este yacimiento del olvido, desarrollado con este nuevo centro polivalente, y que culminará con las nuevas excavaciones. "Después de la Cueva Pinada, este es uno de los yacimientos más importantes de la isla, y había que darle valor".

Marco Moreno añadió que durante este año se ha estado haciendo un mapeo del lugar, "y para nuestra sorpresa está más entero de lo que pensábamos. Hacía más de 90 años que no encontrábamos restos humanos". Y aunque algunas estructuras han sido más recientes por la labor humana, considera que se pueden aprovechar, incluso para acoger talleres.

La Guancha fue uno de los grandes poblados de Gran Canaria, con el gran monumento funerario en un gran túmulo en el que aparecieron 43 personas vinculadas a la nobleza indígena. "Fue importante entonces y lo es hoy".

Los daños causados por la filmación de la película Tirma

José Guillén, técnico de Patrimonio Histórico del Cabildo, apuntó que el yacimiento tiene una potencial enorme, el doble de los que se conocen, y que aportará mucho para investigaciones canarias. "El mapeo nos permitirá delimitar los recorridos internos del yacimiento para que no afecten". El trabajo determinará cuáles de las estructuras son originales y cuáles no.

Marco Moreno reconoce que la grabación de la película Tirma (1954) a mediados del siglo pasado modificó el yacimiento, pero esos cambios para adaptarlos a las necesidades de la filmación han protegido las fosas bajo tierra.