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Raphael sigue siendo aquel

La plaza central del puerto deportivo Marina Lanzarote acogía anoche, ante unas 2.000 personas, el concierto de uno de los cantantes españoles más carismáticos

"Dicen mis amigos que de ti no me he de fiar. Eres caprichosa y tu amor no durará. Me dicen que soy tonto porque creo en tu querer...". Con el tema Si ha de ser así de su disco Corazón Corazón de 1970 arrancaba anoche el concierto de Raphael, incluido en la gira Amor&Desamor que da título a su último trabajo discográfico. Un concierto que se celebraba en la plaza central del puerto deportivo Marina Lanzarote en Arrecife ante más de 2.000 personas.

Raphael iniciaba anoche en Arrecife el segundo tramo español de esta exitosa gira, con la que ya ha recorrido gran parte de la geografía española y países como Argentina, Chile, Ecuador o México. Fue precisamente en el legendario Auditorio Nacional de México DF donde ofrecía su último concierto de la gira americana los pasados 20 y 21 de mayo. Un tour que recala esta noche en el palacio de congresos de Fuerteventura, a partir de las 21.00 horas, y el próximo día 25 de este mes, a las 22.00 horas, en el Gran Canaria Arena coincidiendo con las fiestas fundacionales de Las Palmas de Gran Canaria.

"Es la primera vez que lo veo en directo", aseguraba Ana María González momentos antes de comenzar el concierto. Y es que muchos fueron los lanzaroteños que acudían por vez primera a oír a uno de los cantantes españoles más importantes de todos los tiempos. Quien tampoco quería perderse ningún detalle era Víctor Díaz que con tan solo 14 años confesaba ser un admirador de Raphael. "Cántale el tema Mi gran noche que te lo sabes de memoria", le sugería su madre ante un pequeño grupo de amigos que esperaban la entrada al escenario del cantante de Linares que el pasado mes de abril cumplía los 72 años.

Con los acordes de Enamorado de la Vida continuaba una velada un poco desapacible, en la que incluso cayó alguna que otra gota de lluvia en la plaza descubierta donde tuvo lugar el concierto.

"¿Qué pasará, qué misterio habrá?", fue uno de los estribillos más tatareados de la noche y que levantó al público de sus asientos. "¡Coño vaya vozarrón tiene el tío!" se pudo escuchar entre el público después que Raphael terminara su canción Provocación, incluida también en su último disco. El momento chaqueta se produjo instantes antes de interpretar Digan lo que digan. Y es que el gesto torero de quitarse la chaqueta fue como un resorte que hizo saltar a los asistentes.

Uno tras otro, la voz única de Raphael iba desgranando los temas de su álbum. Eso sí a muchos de sus seguidores les extrañó que pasada una hora del concierto todavía no había dicho una palabra de bienvenida.

La emotividad del recital se produjo con la interpretación de Gracias a la vida. Fue la primera vez en la que el artista se dirigió de forma personal a su público para reconocer que esta canción se había convertido para él en un tema fetiche y preferido y que desde que tuvo su grave enfermedad no puede faltar en ninguno de sus conciertos. "Ésta es la canción", dijo ante la tromba de aplausos que le brindaron los lanzaroteños.

"Junto a Rocío Jurado, Raphael es para mí uno de los grandes de la canción española", aseguraba José Antonio Guadalupe, que también era la primera vez que veía en directo a uno de sus ídolos. Y es que la última vez que Raphael pisó tierras conejeras fue hace ya varias décadas. "Sé que lo vi en la Isla, pero ya casi no me acuerdo", indicaba Carmen que había acudido con su hijo al recital. Y como diría anoche el propio artista "sigo siendo aquel, el mismo Raphael de siempre".

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