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Fiestas Fundacionales Hijo Predilecto

Confidencias del diván de Llinares

El psicólogo, teólogo y expresidente de la Orden del Cachorro recibe el premio a título póstumo

Jaime Llinares en una imagen de 2010.

Jaime Llinares en una imagen de 2010. YAIZA SOCORRO

"Yo fui de los que nacimos en casita, en el 75 de la calle Nicolás Estévanez, que arranca de la playa y acaba en el parque. Fueron la playa Chica y el parque Santa Catalina los imborrables escenarios de mi infancia y de parte de mi adolescencia". Así recordaba el psicólogo Jaime Llinares Llabrés sus primeros años de vida en la ciudad en un artículo publicado en octubre de 2011 en este diario a propósito de la reforma del parque Santa Catalina, en el que también ofrecía algunas pautas a la anterior corporación sobre cómo llevarla a cabo. "La creación o restauración de los espacios públicos es cuestión de democracia participativa, la no participativa, ¡que es la que tenemos!, no es democracia. Cuando se trata de re-vitalizar o de re-staurar algo, hay que saber que la primera expresión significa devolver la vida y la segunda significa devolverle a algo el estado en el que estaba", subrayaba para indicar que los elementos del pasado y del presente tenían que confluir en la nueva imagen del popular parque para que todos los ciudadanos, mayores y jóvenes, se sintieran identificados con el lugar. El ex presidente de la Orden del Cachorro Canario y viceconsejero de Administración Territorial del Gobierno de Canarias, fallecido en 2012, recibirá de la ciudad el nombre de Hijo Predilecto a título póstumo el próximo día 23.

Será su compañera de vida y de profesión, Lidia Farray Cuevas, la encargada de recoger este galardón que, con motivo de las Fiestas Fundacionales el Ayuntamiento entrega cada año a personalidades que han contribuido con su labor a mejorar esta ciudad. Y Jaime Llinares Llabrés fue uno de ellos con su trabajo como psicólogo, teólogo, profesor, impulsor de las tradiciones canarias, político y articulista.

Nacido en 1942, Jaime Llinares ingresó en la Compañía de Jesús a los 16 años. Con esa edad partió a Roma, donde se formaría en Ciencias de la Educación en la rama de Psicología y en Teología Moral, donde llegó a ser doctorado. También era diplomado en Filosofía y en Lengua y Literatura.

Llinares ejerció como profesor y psicólogo en varias ciudades de Italia y de la Península antes de regresar con 37 años a Las Palmas de Gran Canaria para implicarse de lleno en la vida social, política y cultural de su ciudad antes de fallecer a los 70 años de edad, el 10 de noviembre de 2012.

Defensor de las tradiciones

El nuevo Hijo Predilecto de Las Palmas de Gran Canaria fue viceconsejero de Administración Territorial del Gobierno de Canarias en 1987, cargo del que dimitió por razones éticas; presidió la Orden del Cachorro Canario en dos etapas (1997-1999 y (2001-2007), donde promovió dos congresos sobre el Progreso y la Identidad Canaria en los años 2000 y 2010; y fue fundador y director del Centro Orientador de Psicología Integrativa así como de la Escuela Independiente de Terapia Holoanalítica con otros compañeros además de director del programa de Televisión Española en Canarias Terapias de ayuda a los drogodependientes.

"Como compañera de vida y profesión estoy muy contenta de que se le haga este reconocimiento porque él adoraba esta ciudad pese a que desde los 17 años a los 37 estuvo viviendo fuera de su tierra", comentaba esa semana su viuda, quien añadía que el título no llegaba tarde porque Jaime Llinares había sido tan generoso con los demás que había recibido el cariño y la consideración de sus paisanos en vida.

"El reconocimiento ya lo tuvo en vida con el cariño de los que le conocieron porque él iba dejando amor allí por donde iba. Ayudó a miles de personas desde su consulta, fue solidario y generoso", puntualizaba su pareja, con quien estuvo cuarenta años.

Sobre su labor como psicólogo, Lidia farray indicó que estaba formado en el psicoanálisis, en el análisis junguiano y en las terapias humanistas. Y, en este sentido, reconoció que fue "un pionero en las Islas y en España". Precisamente, en 1974 abrió un centro de psicología en La Isleta para llegar a todos los barrios. "Su máxima es que nadie se tenía que quedar sin atención psicológica por falta de dinero porque esta atención era tan importante como la física. Atendió a muchas personas sin cobrar". También destacó su faceta como aficionado a la música y su interés por "rescatar la identidad y canariedad, así como de cuidar la Isla".

"Es un título bien merecido; le hubiera encantado recoger el título", recalcó su viuda, quien en 2017 publicó un libro con todos sus escritos en los medios de comunicación, así como algún manuscrito inédito para que su legado siguiera vivo. El título Yo creo en la vida. Confidencias de un psicoterapeuta.

Una de esas confidencias de diván que nos dejó el psicólogo en este diario fue dar a conocer que el bienestar consiste en buscar el equilibrio entre la vida personal y la laboral. Un consejo que se convierte casi en un libro de cabecera en este ajetreado mundo .

"Hay mucha gente que acude a la consulta del médico general o a la del psicólogo clínico acusando cansancio, apatía, desmotivación, ansiedad, irritabilidad, tensión. Cuando el profesional consultado investiga y busca las causas de ese malestar, muchas veces encuentra un gran desequilibrio entre el trabajo y el ocio, entre l'amaro far tutto e il dolce far niente. Es entonces cuando, en el ejercicio de mi profesión, les he dicho a muchas personas: Usted más que enfermo, está equivocado, está enfocando mal su vida y la naturaleza le está pasando la factura de este malestar. Una equivocación que consiste en vivir para trabajar, no en trabajar para vivir", decía bajo el título de Il dolce far niente [expresión italiana que significa el placer de no hacer nada] en agosto de 2011.

Meses antes de fallecer (29-5-2012) en su columna Mares Profundos expondría en plena crisis económica su crítica al sistema neoliberal y a cómo las medidas políticas y económicas que se toman desde las altas instancias pueden afectar a la psique del ser humano hasta derrotarlo. Un aviso a navegantes sobre cómo las decisiones políticas afectan a la salud mental de los ciudadanos. "Cuando las autarquías neoliberales y los fétidos mercados imponen recortes y ajustes insoportables para muchas madres y padres, para muchos jóvenes y ancianos, ¿tienen en cuenta que la capacidad de soportación humana tiene sus límites? ¿Caen en la cuenta estos dueños del poder y del dinero, que la vida humana puede perder su sentido y su razón de ser cuando las necesidades fundamentales no se pueden cubrir?... Reflexionen con honradez los que ajustan, recortan y reforman tan dura, tan obediente y tan alegremente Señores, hay más variables que las económico-financieras. La vida no es sólo materia, es también psique y espíritu y esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de imponer insoportables reformas y crueles recortes de derechos adquiridos".

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