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Semana de los Santos y los difuntos

Un Don Juan Tenorio en el que la música nace de los sentimientos

El clásico de José Zorrilla vuelve mañana a la plaza de Santa Ana con un aire clásico tras varios años de innovaciones vanguardistas

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Preparativos de la representación de 'Don Juan Tenorio' en Vegueta

Tras un salto en el tiempo de varios siglos, mañana Don Juan TenorioEs más, más de 50 músicos de la Orquesta del Atlántico acompañarán con acordes de grandes artistas de la música clásica los versos que escribió José Zorrilla en 1844. Las canciones se fusionarán con el texto, de tal manera que nazcan de los sentimientos de los propios actores, o al menos así lo describe José Luis Massó, director de la compañía RC Teatro.

Pasadas las nueve de la noche, una plantilla de 100 profesionales del espectáculo se reunirán en la plaza de Santa Ana para representar uno de los grandes clásicos de la dramaturgia española con motivo de la víspera de difuntos. Los actores canarios Maykol Hernández y Guaxara Baldassarre serán los encargados de dar vida, respectivamente, a Don Juan y Doña Inés, protagonistas de este amor imposible y trágico.

El medio centenar de músicos se desplegará en las escalinatas de las Casas Consistoriales e interpretará obras de renombre de Isaac Alvéniz o Chaikovski. "No hemos querido que la música sea simplemente un elemento decorativo, queremos que transmita, que forme parte de la historia, un valor añadido en los momentos de mayor carga sentimental de la obra", explica Massó.

De esta manera, los actores han tenido que aprender a compaginar su trabajo con el de la música. Una tarea que se tornó complicada durante varias semanas y conllevó la mayor complicación y carga de trabajo. "Al principio es complicado, pero cuando consigues encajar y fusionar la música con la acción sale algo realmente hermoso", señala Hernández. "Al no haberme visto en otra igual, está siendo un trabajo de experimentación que enriquece mucho el resultado y cuando damos con la tecla ayuda mucho", añade.

La clave la encontraron en dejarse llevar por la música clásica, según relata Massó. "Los he usado un poco como conejillos de indias", apunta, pues es la primera vez que construye una obra donde ambientación instrumental y actores se compaginan de una manera tan cercana y esencial. "En el momento en el que hace clic y encajan ambas cosas y te dejas llevar queda algo muy bonito", apunta.

"Ha sido un proceso complicado, sobre todo por la falta de costumbre del principio", señala Baldassarre. Es más, asegura que pecaron de técnicos y se volvieron "un poco locos" por intentar encajar de cualquier manera versos y estrofas musicales. "Es aprender a no pensar en la música", apunta Hernández.

El director llegó con la lección aprendida y se pasó los primeros ensayos con los cascos puestos en los oídos, recuerda con una sonrisa, con la intención de aprender a encajar mejor ambos elementos. "Veía lo que ellos estaban sintiendo para ver con cuales de las piezas encajaban mejor, y con algunas se me ponían los pelos de punta", aclara su táctica.

La vuelta a los orígenes de la obra también trajo sentimientos encontrados entre la pareja protagonista. A diferencia de otras ediciones, en esta ocasión desenfundar las espadas no será ninguna complicación para Don Juan. Hernández es profesor de esgrima en la Escuela de Actores por lo que el duelo a muerta contra Don Luis será para él un juego de niños. "Al principio me dijeron que iban a ser tres minutos de lucha, y claro, me pones una espada en la mano y esta ropa [de época] y me privo", apunta. Finalmente será solo un minuto de forcejeo, pero lo suficiente para ofrecer al público un buen espectáculo de espadachines.

Por su parte, Baldassarre se sintió fascinada por los ropajes y por realizar ese viaje en el tiempo que le tocaba a la hora de interpretar a Doña Inés. "Cuando entramos al vestuario me convierto en una niña", asegura. No obstante, es la primera vez que ella participa en una obra teatral clásica. "Pero el verso me encanta", recalca. "Es complicado, pero al final es un texto como la prosa y con práctica sale solo", señala la actriz.

En esta ocasión, el director ha querido poner énfasis en el acento canario, pues todos los actores, "desde Don Juan hasta el último figurante", serán del Archipiélago. "La cantera de actores canarios es muy buena, no hay que mirar fuera para encontrar talento", señala Massó. Además, la producción ha querido poner énfasis en no castellanizar el texto, pues el público será mayoritariamente local por lo que los personajes deben hablar con acento de las Islas, de tal manera que así se han adaptado los versos, según recalca Massó.

La obra ocupará toda la plaza de Santa Ana y se desarrollará en tres escenarios, aunque no estáticos, pues estarán interconectados. El público estará sentado pero no se perderá nada, pues por primera vez la producción colocará pantallas gigantes desde donde se podrán ver todos los actos.

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