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MOVILIDAD

La entrada sur a la capital vuelve a su trazado original tras la terminación del puente del Tívoli

La obra ha costado 2.9 millones y se ha llevado a cabo en 16 meses

La entrada sur recupera su trazado La Provincia

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La entrada sur recupera su trazado T. G. S.

 La autovía GC-1 ha recuperado su trazado original, tras la finalización de la construcción del puente del Tívoli, que ha costado 2,9 millones de euros, el doble de lo previsto inicialmente. La ejecución de la estructura se ha realizado en un tiempo récord de 16 meses, tras el derrumbe producido en diciembre de 2019 del terraplén que sostenía la carretera. Los 45.000 vehículos que pasan a diario por esta vía han recuperado por fin su recorrido de siempre, el de antes del colapso del muro de contención. La estructura, que ha sido realizada por la empresa Lopesan, es un viaducto asimétrico, porque uno de los lados es más ancho que el otro para poder adaptarlo al terreno.

El puente, ha sido anclado con micropilotes fijados en tierra firme y su estructura ha sido reforzada para darle mayor durabilidad. El proyecto de reconstrucción de todo ese tramo de la carretera fue diseñado por la empresa Rabadán 17 & J. A. Llombart-Ingeniería y la obra la realizó Lopesan.

Pendiente sólo queda ahora la creación de un jardín con especies autóctonas en la zona más cercana a tierra donde se habilitaron los carriles provisionales durante la ejecución del puente. El objetivo es embellecer el paisaje de esa zona de la ciudad, que contaba con un palmeral desde hacía años, pero buena parte de los ejemplares tuvieron que ser trasplantados en la Cuesta de Ramón, debido a los trabajos de reconstrucción del tramo. Las palmeras y los acebuches figuran entre las especies que se plantarán.

 Una parte del puente entró en servicio a mediados de marzo pasado y la totalidad de la estructura está en funcionamiento desde el pasado 21 de marzo. Sólo quedaban pendientes los flecos del asfaltado y otras pequeñas actuaciones, que han finalizado durante los primeros días de esta semana.

 «Hemos recuperado el trazado original, con las máximas garantías de seguridad, especialmente en la curva» que da entrada a la sección de la playa de La Laja», subrayó el vicepresidente y consejero de Obras Públicas, Infraestructuras, Transportes y Movilidad del Cabildo de Gran Canaria, Miguel Ángel Pérez del Pino.

El responsable de las obras insulares asistió ayer a supervisar como había quedado la infraestructura y resaltó el que la obra de emergencia se haya podido realizar en un “tiempo récord” y sin afectar a los 45.000 vehículos que pasan a diario por esa zona.

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Inauguración del puente del Tívoli José Carlos Guerra

Miguel Ángel Pérez subrayó que la prioridad en todo momento, a la hora de llevar a cabo la actuación de emergencia, fue mantener la autovía abierta al tráfico en esa zona por tratarse de la entrada principal a la capital de la isla.

“Hemos hecho una obra que entendemos tiene todos los beneplácitos para las máximas garantías de seguridad», sostuvo Pérez, quien recordó la decisión que adoptaron los técnicos de construir un puente, casi al principio de la obra tras comprobarse después de un estudio más detallado de la zona que un muro de contención era inasumible por la falta de terreno firme donde cimentarlo.

 «Inicialmente», explicó, «se planteó la construcción de un muro para mantener ese terraplén, pero por cuestiones de drenaje y por la mala calidad geotécnica del terreno de la zona los técnicos se decidieron por una opción más adecuada, que ha sido la más economicamente sostenible y la que mantenía la seguridad del drenaje y de geotecnia, que era la construcción de este viaducto de carácter asimétrico».

40 metros de largo

Se trata de un puente de unos 40 metros de largo por 15 de ancho, cuya construcción, resaltó Pérez, «permitió durante toda la ejecución de la obra el mantenimiento de los tres carriles de acceso a la ciudad abiertos», una de las mayores preocupaciones del Cabildo de Gran Canaria para evitar el colapso de la entrada a la ciudad.

«Es una obra que se ha podido hacer por primera vez en España en estas condiciones, trabajando más de 200 horas nocturnas», por parte de técnicos y resto de operarios.

Pérez del Pino se refería a que las tres cuartas partes del tablero del puente, las más cercanas al mar, entraron en funcionamiento para poder construir con seguridad la otra cuarta fase, es decir, el voladizo de la parte de tierra del viaducto.

«Es el momento de agradecer a los técnicos de la Consejería y a la propia constructora Lopesan, por el esfuerzo que han realizado para tener este tramo de la GC-1 en las condiciones en que se encuentra hoy», indicó.

El consejero añadió que en la explanada donde se habilitaron los carriles provisionales, en la zona más cercana al antiguo parque de atracciones, se procederá ahora a retirar el asfalto para ajardinar todo el lugar en los próximos meses. Se trata de una extensión de 3.000 metros cuadrados, donde se trasplantarán palmeras canarias, acebuches y dragos y también se van a realizar nuevas plantaciones de vegetación principalmente autóctona.

«Vamos a llevar a cabo una remodelación paisajística con la plantación de especies endémicas canarias, que necesitan muy poco riego y muy poco drenaje, dado que la zona tampoco lo permite. El objetivo es que el lugar tenga un aspecto adecuado porque es la entrada a la capital grancanaria. Queremos que sea un referente y que se convierta en un punto característico de la GC-1», manifestó.

En cualquier caso, señaló que los problemas que provocaron el colapso del muro de contención «han quedado solventados gracias a la incorporación de una estructura singular adaptada a la orografía de los terrenos que garantiza una mayor durabilidad de esta infraestructura de vital importancia para la isla de Gran Canaria. Estamos muy satisfechos con el resultado”.

Micropilotes

La acción más inmediata que se llevó a cabo tras la caída del muro de contención, cerca de la zona conocida como la Marfea, fue la construcción de una pantalla de micropilotes para coser todo el terreno de la montaña y evitar más desprendimientos. Los operarios trabajaron contrarreloj en varios turnos durante varios días para habilitar lo antes posible los tres carriles de la GC-1.

Muchos recordarán las tremendas colas que se formaron en el acceso a la capital durante los tres primeros días en los que permanecieron cortados los dos carriles de la autovía. Sólo al cuarto día del derrumbe, se pudieron abrir dos carriles y a las tres semanas ya se había construido un desvío provisional, la única manera de mantner abiertos tres carriles.

Los técnicos atribuyeron el colapso del muro a la erosión provocada por las fuertes lluvias que cayeron en ese tramo de la carretera durante las semanas anteriores al derrumbe. En los días anteriores al accidente se habían detectado grietas en el asfalto, que fueron parcheadas.

De hecho, en el momento en el que se produjo el derrumbe, sobre las cuatro de la mañana, se encontraban dos técnicos en la zona observando la evolución del terreno, tras la aparición de las grietas.

El colapso del muro de contención provocó el deslizamiento del terraplén de la carretera durante la madrugada del 11 de diciembre de 2019

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El viaducto comenzó a construirse en agosto del año pasado, tiene 40 metros de largo y capacidad para tres carriles

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