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El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria impulsa la mejora de la movilidad y la renaturalización del parque Santa Catalina

El Consistorio mejorará la movilidad de la zona, a través del paso inferior de la MetroGuagua, e invertirá 750.000 euros a la creación de más áreas verdes

Ampliación del Parque Santa Catalina y el nuevo parque del Istmo

Ampliación del Parque Santa Catalina y el nuevo parque del Istmo

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Ampliación del Parque Santa Catalina y el nuevo parque del Istmo La Provincia

Santa Catalina y el Parque Blanco verán renovada su arboleda. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria reformará este entorno de la capital para dar lugar a un entorno más verde, sostenible y accesible. La idea será potenciar este emblemático enclave como punto de encuentro de la ciudadanía y polo de atracción turística de la ciudad, según explicaron desde el Consistorio este martes.

El Gobierno municipal está impulsando una serie de actuaciones para renovar y mejorar la movilidad y el servicio de transporte público a través de la construcción del paso inferior de la MetroGuagua, además de transformar esta zona urbana en un nuevo pulmón verde con la creación de más zonas ajardinadas y la plantación de nuevos árboles.

Será un espacio que favorecerá la movilidad intermodal, integrando los servicios de transporte público. El concejal de Urbanismo y Vivienda, Javier Doreste, y el concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez, han dado a conocer los detalles de las actuaciones que se van a llevar a cabo en esta zona tanto en materia de movilidad a través de la MetroGuagua, como de transformación del espacio urbano.

Sostenibilidad y accesibilidad

El parque Santa Catalina forma parte del plan del Consistorio para revitalizar y reverdecer espacios públicos en diferentes puntos de la ciudad. Para ello, se ha elaborado un proyecto que busca la renaturalización y recuperación del parque, que contribuirá a mejorar la calidad ambiental del entorno y la contaminación atmosférica.

En concreto, este proyecto comprende la zona central de la plaza, entre las calles Luis Morote y Nicolás Estévanez. A través de esta iniciativa, que supondrá una inversión inicial de 746.110 euros con cargo al Plan Estratégico de Subvenciones de Turismo de Gran Canaria 2022, se incrementarán las áreas ajardinadas, se mejorará la accesibilidad y se protegerá las edificaciones patrimoniales de la plaza.

El concejal de Urbanismo ha señalado que “frente a las dispares intervenciones temporales que se han llevado a cabo en el parque, esta actuación va a dotar de mayor identidad a este céntrico enclave, que se transformará en una zona de convivencia más sostenible y verde”.

La intervención, que se suma a otras actuaciones que se han hecho en el entorno como la peatonalización de Luis Morote o la reforma del Frente Marítimo, generará una nueva topografía de las áreas ajardinadas, convirtiendo al parque en un nuevo pulmón verde consiguiendo que este sea un espacio más amable, con más árboles, palmeras y plantas y con espacios exclusivos para el peatón.

El proyecto contempla, asimismo, la mejora de los servicios públicos, la instalación de nuevo mobiliario urbano y la creación de una nueva zona de juegos infantiles.

LP/DLP

Por otra parte, el proyecto mejorará la accesibilidad de la zona a través de la unificación de la rasante de la plaza, suprimiendo los escalones y con ello las barreras arquitectónicas actuales. Además, se consolidarán los ejes peatonales potenciando el flujo de residentes y cruceristas con el resto de espacios colindantes, como la playa de Las Canteras o el Frente Marítimo.

La iniciativa potenciará la presencia e integración de las edificaciones patrimoniales, poniendo en valor los conjuntos edificatorios existentes en el parque Santa Catalina, integrantes del Catálogo General Municipal de Protección, como es la Casa del Turismo y el quiosco Fataga.

El Consistorio tiene también como objetivo actuar en el Parque Blanco, donde está previsto llevar a cabo una actuación de embellecimiento, entre Juan Manuel Durán y la Plaza Comandante Franco, con reverdecimiento de la zona y cambiando la mayor parte del pavimento, que se transformará en zona blanda a lo largo de unos 200 metros lineales y 22 metros de ancho. Igualmente, en los extremos del parque se instalarán un parque infantil y una zona de calistenia. Un proyecto para el que se destinará un presupuesto 2.825.615,19 euros.

Transformación del transporte público

Una de las principales mejoras de este entorno es la movilidad, ya que el parque integrará todos los sistemas de movilidad y formará parte del recorrido de la MetroGuagua, el futuro sistema de transporte público de alta capacidad de la ciudad.

Para ello, el Consistorio ya está llevando a cabo las obras de construcción de una parada subterránea y área de espera de viajeros, que se convertirá en un espacio singular y permitirá una rápida y permanente conexión de la MetroGuagua con este emblemático punto de la ciudad. Un espacio que en la actualidad concentra tres de las cinco principales paradas por cifra de clientes de la red de Guaguas Municipales.  

El paso inferior del parque, que alcanzará una profundidad superior a los siete metros, se extenderá a lo largo de 565 metros lineales, con 395 metros bajo tierra –donde se ubicarán las paradas del sistema de transporte- y otros 170 metros que ocuparán las rampas de entrada y salida.

Para el concejal de Movilidad y presidente de Guaguas Municipales, se trata de una “obra estratégica dentro del ambicioso proyecto de movilidad y transformación que lleva a cabo la MetroGuagua a lo largo de su recorrido”. “Es un tramo complejo de ejecución, un verdadero desafío para la ingeniería, como podremos comprobar en diferentes fases, y realmente singular porque será la única parada soterrada de este nuevo sistema transporte”, ha resaltado.

El proyecto dispone de un área de actuación en el entorno del parque Santa Catalina con un desarrollo entre las calles Eduardo Benot y Simón Bolívar, conformando un eje de trazado subterráneo de más de medio kilómetro que se encuentra con cotas superficiales a la altura de la calle Pedro Castillo Westerling (al norte) y la calle Marino (al sur).

La actuación en este tramo 7 del nuevo sistema de transporte, cuya inversión ha sido de 16,5 millones de euros, se divide en dos elementos diferenciados: por un lado, la zona puramente de tránsito de los vehículos de la MetroGuagua, con la generación de dos carriles exclusivos en una plataforma de ocho metros de ancho y cinco de alto; y, por otro, la zona de paradas ubicada en el extremo sur (que contará con una superficie de más de 500 metros cuadrados) y con acceso junto al edificio Miller.

Imagen recreada de cómo será la parada subterránea de Santa Catalina. LP/DLP

La zona de paradas, dado que el servicio de la MetroGuagua será subterráneo en el parque Santa Catalina, dispondrá de acceso plenamente accesible para los viajeros a los andenes o para salir de ellos a través de un sistema de escaleras (fija y mecánicas) y ascensores. En la zona de andenes, los espacios de parada estarán diseñados para que la espera se produzca en condiciones óptimas de confort.

A su vez, se dotarán las instalaciones de máquinas expendedoras y puntos de información en tiempo real sobre el tiempo de llegada del próximo vehículo, así como de los trasbordos con otras líneas de Guaguas Municipales en las paradas de correspondencia próximas. Al mismo tiempo, cada andén contendrá un mapa de ruta de todo el recorrido de la MetroGuagua y un plano del entorno de la parada.

Respeto al entorno

El emplazamiento de la parada se sitúa en el vértice sur del parque, en continuidad con el eje de Simón Bolívar, entre las edificaciones del edificio Miller, la Casa del Turismo y la Casa Fataga. El acceso se ubica próximo al sector denominado Parque de las Naciones, actualmente con poco uso, por lo que resulta una oportunidad para reformular este entorno, donde se instalará una estación de bicicletas junto a la boca de la parada.

El acceso a la parada de Santa Catalina se concibe como una zona de paso y no de estancia. De este modo, no se proporcionan lugares cubiertos en el recorrido de entrada o salida que puedan propiciar acumulación de personas en un entorno limitado. Al mismo tiempo, esta vocación se fortalece con el deseo de generar un espacio ventilado e iluminado de la forma más natural posible.

Por lo tanto, se entiende que el acceso a los andenes queda resuelto desde la premisa de respetar las arquitecturas protegidas existentes en el parque y no sumar más distorsión, por lo que los técnicos plantean una estructura liviana que permita reconocer la parada como un sutil hito en el paisaje, sin excederse en su presencia.

El hito de acceso está ideado con una estructura de siete arcos de ancho fijo y alto variable, separados entre sí por un metro y medio sobre un murete de 1,20 metros de altura. Estos arcos incorporan una iluminación inteligente en su cara interior mediante un sistema de control, que permite generar efectos lumínicos (colorados, parpadeos…). Estos juegos de colores podrían funcionar como código para los viajeros y expresar que la parada está abierta, cerrada o se aproxima un vehículo.

Además, a través de todos estos trabajos, el Ayuntamiento modernizará la red de servicios públicos de la zona, con la renovación de la red de abastecimiento, saneamiento, pluviales, etc.

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