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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Viaje a las capas fósiles de la playa de Las Canteras

Un grupo de investigadores de la ULPGC desgranan las tres capas de rocas sedimentadas de la playa v Reflejan cambios en el nivel del mar y el clima

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Playas fósiles de Las Canteras JC Guerra

Con sus aproximadamente tres kilómetros de largo, la playa de Las Canteras es la joya natural de Las Palmas de Gran Canaria. Un paraje que se extiende desde La Puntilla hasta el Auditorio Alfredo Kraus y que ha ido evolucionando y variando su aspecto por la acción de los elementos a lo largo de miles de años. Un grupo de expertos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULGC), formado por Catalina Herrera-Holguín, Inmaculada Menéndez y José Mangas, ha realizado un estudio sobre los cambios ambientales que ha padecido este tramo del litoral capitalino durante el cuaternario superior y cuyas huellas son todavía visibles a día de hoy.

Las Canteras presenta numerosos afloramientos rocosos entre Playa Chica y Peña la Vieja; un tramo de unos 750 metros de longitud donde la playa muestra sus entrañas a modo de capas fosilizadas. Según los expertos que han realizado el estudio, estas formaciones están compuestas principalmente de arenas cementadas, «vestigios de ambientes del pasado, formados por cambios en el nivel del mar y en las condiciones climáticas». Han distinguido tres capas superpuestas, además del arenal actual: una playa petrificada de hace 13.000 años, un suelo terrestre de arcilla de hace unos 6.600 años y unas dunas cementadas de hace 3.000 años.

A través de estos afloramientos presentes en el arco central de la playa los investigadores han determinado las características y condiciones ambientales de este punto situado al noreste de Gran Canaria, al menos durante los últimos 15.000 años. Y es que, en este sentido, este tramo de Las Canteras es una auténtica ventana al pasado que cada día pasa prácticamente desapercibido por las miles de personas que pasan por allí. De hecho, existen restos fosilizados de flora y fauna entre las distintas formaciones rocosas.

Se trata de un estudio multidisciplinar liderado por investigadores del Instituto de Oceanografía y Cambio Global (IOCAG). El equipo de expertos ha realizado un trabajo de campo a partir de estudios sedimentológicos, mineralógicos y geoquímicos en base a muestras obtenidas en cada una de las capas; además, se han apoyado en el hallazgo de caracoles terrestres cementados. Estas tareas se realizaron durante la baja mar, momento en el que las formaciones rocosas aparecen con mayor claridad y son más accesibles a pie. Tras los análisis pertinentes, los resultados arrojaron la alta presencia en las rocas de trazas de algas rojas coralinas y de moluscos. Según resalta el estudio, «son los componentes más abundantes en todas las muestras».

Playa de roca.

En inglés beachrock, son playas que han quedado petrificadas en el tiempo. Estas se forman tras producirse una variabilidad en el nivel del mar y del resto de condicionantes ambientales. Este tipo de formaciones son propias de zonas tropicales o subtropicales del mundo. En Canarias se han detectado en La Palma, Lanzarote y Fuerteventura. En Gran Canaria, Las Canteras tendría el mejor de los ejemplos. De hecho, La Barra, formación que protege el litoral del oleaje, es una gran playa de roca situada de manera paralela a la actual y que en un momento dado quedó aislada de tierra firme -según un estudio de Ferrer-Valero (2017), esta ha perdido un 29% de su extensión original-.

Playa petrificada entre Los Lisos y Playa Chica.

La ULPGC ha estudiado ahora la otra beachrock de Las Canteras; situada a la altura de Playa Chica, es perfectamente visible con marea baja y una de las señas de identidad del arenal. Se trata de una extensa sucesión de rocas con formaciones rugosas que conforman el área conocida como Los Lisos, por su aspecto. En la actualidad, los huecos generados por la erosión del oleaje en su superficie han convertido este entorno en un auténtico acuario, hogar de decenas de especies marinas dadas sus aguas poco profundas.

Según el estudio, esta playa de roca está formada por arenisca calcárea, con dos generaciones de cementos de calcita bajos en magnesio. Los expertos precisan que esta composición geológica es prueba de una crecida en la subida del nivel del mar, «y a su vez con avance costero» con respecto al litoral existente por aquel entonces. La datación de las muestras obtenidas en el trabajo de campo revelan que se trata del sustrato visible más antiguo de Las Canteras.

Paleosuelo de arcilla.

El segundo estrato identificado en la playa se trata de un paleosuelo, es decir, un suelo formado en el pasado bajo condiciones ambientales diferentes a las actuales, se estima que pueda tener unos 6.600 años de antigüedad. En este caso, se trataría de una acumulación de sedimentos terrestres compuestos por barros rojizos o arcilla. Una descripción que vendría a demostrar que el nivel del mar estaba por debajo del existente en la actualidad. Además, se ha encontrado en el mismo cuarzo, un mineral considerado «exótico» en Canarias y que refleja, precisan, «la presencia de eventos de polvo sahariano durante su formación», pero, «en menor proporción que en el presente».

Suelos de arcilla con presencia de caracoles cementados.

Este paleosuelo conforma buena parte de los estratos o afloramientos rocosos presentes en Las Canteras. Se trata de un escalón superpuesto por encima de la playa de rocas, de tal manera que la diferencia es perfectamente visible. Esta capa se puede observar a simple vista a la altura de Playa Chica y Los Lisos -aunque con marea alta queda casi cubierta-. Se extiende además a lo largo de un área de transición por todo el arco central de la playa hasta la altura de Olof Palme, zona donde solo aflora con la baja mar.

La acción del mar ha cubierto de verde parte de estas rocas y ha esculpido caprichosas formas -de hecho, en algunos puntos el escalón natural ha sucumbido tras ser socavado por las olas-. En otras zonas, más de transición, todavía se pueden ver los suelos arcillosos con un tono más rosado. Por otro lado, según el estudio, mediante el trabajo de campo se ha detectado la presencia de raíces y de gastrópodos, principalmente caracoles terrestres cuyas conchas todavía siguen a la luz.

Los expertos han descubierto que se trataría de un suelo terrestre precisamente por la presencia de raíces de plantas y de invertebrados. Por otro lado, descartan que este terreno arcilloso fuera el fondo de una laguna costera, «no se ha encontrado ninguna característica que indique que así fuera», dado que no ha hay rastro de organismos lacustres -especies de flora o fauna asociadas a este tipo de ecosistema-, «tampoco laminación fina», precisan. De esta manera, la antigua línea de costa estaba en ese entonces varios cientos de metros mar adentro, «probablemente» donde la barra actual.

Dunas cementadas.

Los investigadores de la ULPGC han detectado por último un estrato más reciente, unos 3.000 años de antigüedad, que entroncaría con el ecosistema actual de Las Canteras. Se trata de un grupo de aeolitas o dunas cementadas, similares a otras existentes en Fuerteventura en las zonas de El Matorral o La Jaqueta. Estas se encuentran en una zona que han denominado Colombia area, situada en un extremo del arco central de la playa, entre Olof Palme y Punta Brava -donde la casa que fuera del poeta Manuel Padorno-.

Dunas cementadas de hace 3.000 años.

El grupo experto en geología marina resalta que se trataría de los vestigios de un campo dunar costero que se desarrolló «probablemente durante una transgresión marina», es decir, una subida del nivel del mar. De hecho, el aspecto de este depósito «podría representar el avance costero máximo». Su cementación posterior representaría en cambio «el comienzo del avance del mar hacia el nivel actual». Estarían, además, asociadas a las dunas que existieron en Guanarteme y el Istmo.

Lo cierto es que este grupo de dunas petrificadas pasa casi desapercibido. Apenas una sucesión de rocas con formas onduladas, de escasa altura y con aspecto rugoso en la zona intermareal de la playa. Estas están compuesta por arenisca calcárea y han sido cementadas por compuestos carbonatados -calcita baja en magnesio y aragonita-.

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