Fiestas

Un agradecido chapuzón de La Naval

Los políticos se mojan en el tradicional baño de las fiestas de La Naval en una noche de octubre tropical

La murga Los Melindrosos dieron la nota musical de la noche

Chapuzón en Las Canteras: Fiestas de La Naval 2023

C. T.

El chapuzón nocturno vino como anillo al dedo para las altas temperaturas que han dejado a los canarios fuera de juego durante las últimas semanas. El acto de las Fiestas de La Naval removió las aguas del Atlántico y fue agradecido por los bañistas que pudieron disipar el calor. Amigos y familiares decidieron reunirse en La Puntilla para disfrutar de una noche diferente. Y por supuesto, los políticos, que como cada año, hacen lo que en otras ocasiones esquivan, es decir, mojarse.

Antes de que el desenfreno por meterse al mar comenzara los papagüevos alegraron el ambiente con un recorrido desde la plaza de La Luz hasta la entrada del Real Club Victoria. A su paso los viandantes observaban el panorama divertidos, y muchos se sumaban a la estela de música y alegría que los papagüevos derrochaban. Los más pequeños bailaban, cantaban e imitaban a los grandes muñecos.

La murga Los Melindrosos dieron el tono musical a la festividad. Con una pegadiza canción explicaron las razones por las que los políticos o personajes de la vida pública fueron nominados a darse el baño por la comisión de fiestas de La Naval. Dejaron algunos chascarrillos como cuando se dirigieron a la concejala Inmaculada Medina. «Menos mal que le quitaron el cargo, a saber cómo le habrá sentado», cantaron los Melindrosos en referencia a las últimas elecciones municipales. O también al dar la bienvenida al concejal del distrito, Héctor Alemán: «Bienvenido a las fiestas del barrio, con suerte le quedan tres años más».

Foto de familia con la alcaldesa, Carolina Darias y los concejales, Héctor Alemán y Adrián Santana junto a algunos bañistas.

Foto de familia con la alcaldesa, Carolina Darias y los concejales, Héctor Alemán y Adrián Santana junto a algunos bañistas. / LP/DLP

Un gran corrillo de personas se agolpaba alrededor de la murga para escucharlos. Para algunos asistentes como Judith Batista es lo mejor de la noche: «Me encantan las murgas y allá donde haya una estoy yo».

Los bañistas de este año fueron la alcaldesa de la ciudad, Carolina Darias; el concejal del Distrito Isleta-Puerto-Guanarteme, Héctor Alemán; el concejal de Cultura, Adrián Santana; la consejera de Educación y Juventud del Cabildo de Gran Canaria, Olaia Morán; el presidente del Real Club Victoria, Juan Jesús Ortega Machín; la consejera de Política Social del Cabildo de Gran Canaria, Isabel Mena; la profesora, Carmen Acosta; la parlamentaria Rosa Viera; el presidente de la comisión de fiestas del Pilar de Guanarteme, Simón Alejandro y la concejala de Fiestas, Inmaculada Medina, que asistió, pero un resfriado le impidió el baño, por lo que, en su lugar, lo hizo su hijo Daniel Calero.

«¡Hoy nos mojamos por Las Palmas de Gran Canaria!», exclamó Carolina Darias en el balcón del Club Victoria. La alcaldesa disparó el volador anunciador para el baño, y pronto todos corrieron a la orilla.

Por una noche los políticos se desenfadaron y dejaron la emperchada charquea en el armario para chapotear y salpicar en el agua como niños en un día de verano. Pronto el resto de fiesteros se dieron cuenta de que la regidora de la ciudad estaba a pocos metros de ellos y los que pudieron, niños y mayores, se sumaron a la foto institucional al grito de «¡alcaldesa, alcaldesa!» y «¡oé, oé, oé!».