Las Palmas de Gran Canaria busca soluciones para ser más verde e inclusiva con los mayores

El Castillo de La Luz acoge una jornada con urbanistas sobre el futuro de la ciudad

Carolina Darias señala que buscan «la ciudad policéntrica» de los 15 minutos

La necesidad de buscar una ciudad más verde y que más inclusiva hacia una población cada vez más envejecida son dos de los grandes objetivos de pendientes de Las Palmas de Gran Canaria. Geógrafos y arquitectos urbanistas debatieron este miércoles en la jornada ‘Una agenda para la ciudad’ sobre el rumbo que tiene que tomar la capital en las próximas décadas y la manera de adaptarse a la emergencia climática y los cambios en la sociedad actual.

La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, fue la encargada de abrir el acto. Lo hizo en el Castillo de La Luz acompañada del vicepresidente y consejero de Obras Públicas y Vivienda del Cabildo, Augusto Hidalgo, y del concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, Mauricio Roque. Darias resaltó que buscan perseguir dos ejes principales, la ciudad policéntrica de los 15 minutos con una carta de servicios y una ciudad ‘más que bien’, basada en la mejora del bienestar y salud de sus vecinos.

El geógrafo Santiago Hernández Torres, perteneciente al área de Urbanismo del Ayuntamiento capitalino, expuso el reto demográfico que la ciudad tiene por delante. Un rápido envejecimiento que se traduce ya en «barrios con más del 25% de su población mayor de 65 años». El técnico incidió durante su ponencia que la Agenda Urbana de Las Palmas de Gran Canaria -formada por diez objetivos y 94 líneas de actuación-, tiene como uno de sus ejes de acción, precisamente, esta problemática social.

La gestión del espacio urbano

Durante el debate que llevó por nombre Una visión del espacio público, la geógrafa Itahisa Chávez puso énfasis, precisamente, en la necesidad de poner la mirada en «colectivos concretos». En este sentido, esta experta cuestionó cómo debe ser la gestión del espacio para estas personas. Con un estudio previo sobre género y territorio, señaló que se debe ser crítico «con el paisaje a pie de calle», en referencia a bolardos y otros elementos urbanos que suponen obstáculos, por ejemplo.

Chávez también enfatizó que a raíz del estudio que hicieron para el Cabildo llegaron a la conclusión de que «hay especialmente mujeres mayores que se han convertido en parte de la arquitectura del barrio, porque la pendiente de este o la falta de ascensor les impide moverse». Y es que la ciudad vive un proceso de envejecimiento que ha llegado hasta tal punto que un oyente expuso en el debate que «ya hay colegios privados que se plantean convertir parte del espacio en centro de día».

Durante el debate, moderado por el geógrafo Guillermo Morales, la arquitecta Flora Pescador expuso que «nos hemos preocupado mucho por los niños y mientras los mayores no se han tenido tan en cuenta». Puso de ejemplo la existencia de espacios «intermediarios» en el interior de los colegios -patios y espacios libres-, ya presentes en otros países. «Hay que adaptar los barrios», todo pese a reconocer que la accesibilidad universal es una cuestión «muy compleja» en la ciudad.

Los arquitectos Vicente Díaz y Pedro Romera también tocaron esta realidad. El primero resaltó el papel que tendrán las viviendas colaborativas a través de cooperativas -las primeras de Canarias han sido aprobadas en Arucas-. Mientras que el segundo resaltó el envejecimiento poblacional como un problema añadido a la crisis climática. Lo hizo en el transcurso de su ponencia en solitario, Apuntes renovados para la ciudad contemporánea.

Huella ecológica elevada

Romera García señaló en su intervención la necesidad de modificar las ordenanzas municipales relevantes a la edificación, «toda actuación debe llevar un ajardinamiento, si lo que hemos tenido hasta ahora ha dado un mal resultado habrá que cambiarlo». Insistió en la emergencia que supone la crisis climática y la forma en la que la población está consumiendo recursos, con una huella ecológica muy elevada.

El arquitecto, además, cuestionó que las subvenciones se hayan centrado en mejorar los edificios a una categoría de eficiencia energética A, «cuando las viviendas que tienen la B son una minoría y beneficia a solo el 2% de la población»; en un mapeo rápido de la ciudad a través de la Observatorio de la Vivienda del Cabildo -elaborado por un equipo liderado por él mismo- resolvió que la mayoría de edificaciones tienen la categoría G, la más baja de todas.

Darias defiende el policentrismo como modelo de desarrollo urbanístico de la ciudad.

Darias defiende el policentrismo como modelo de desarrollo urbanístico de la ciudad. / LP/DLP

De la necesidad de potenciar el verde en las ciudades también habló Pescador. Bajo la ponencia La renaturalización del espacio urbano, expuso el problema de la capital grancanaria y sus barrios, «la fragmentación». Un problema que al mismo tiempo aporta oportunidades, pues trae «la posibilidad de crear estructuras verdes», de tal manera que se haga uso de zonas hoy muy degradadas. 

Como ejemplo puso el entorno bajo el mirador de Cuatro Cañones, hoy colonizado por vallas publicitarias y «donde Martín Fernández de la Torre ya proyectó un jardín hace más de medio siglo». Entre los espacios con «gran potencial» de regeneración resaltó San José del Álamo, el parque periurbano del Cono Sur proyectado en El Lasso y la recuperación del Guiniguada a su paso por el casco histórico mediante «una modificación del plan de Busquets».

La alcaldesa señaló durante su intervención en el acto la intención de la corporación de buscar una «ciudad más próxima y más cuidada». Puso en valor ese «modelo policéntrico» que permita acceder a los servicios públicos básicos en todos los distritos, lo que «permitiría reducir el consumo de suelo y la movilidad», además de la necesidad de «revitalizar espacios degradados con la mezcla de funciones y desarrollando pequeñas zonas verdes», que posibiliten mejorar la salud de los vecinos. Hidalgo, por su parte, habló de intervenir «de manera quirúrgica» para transformar la red urbana.