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Alfonso González Jerez

RETIRO LO ESCRITO

Alfonso González Jerez

Porco governo

He leído y escuchado la anécdota -de origen italiano- en varias versiones. Quizás la mejor es aquella en la que una familia llega a la playa, extiende sus toallas y abre la sombrilla y en ese preciso momento -ni un minuto antes ni un minuto después- comienza a llover con fuerza. La abuela gruñe, la mujer maldice, los niños gritan y el padre, empapado, mira hacia el cielo gris, abre los brazos y clama:

-¡Porco, porco governo!

El diputado de Podemos Manuel Marrero escribió el otro día otra versión. El Ejecutivo regional había anunciado que se presentaría una proposición de ley que permitirá suprimir el IGIC sobre la compra de vehículos híbridos cuyas emisiones no excedan de 110 gramos de CO2 por kilómetro. Lo razonable es que Marrero considerase positiva la propuesta. Quizás mejorable, pero positiva y básicamente congruente con los programas medioambientales propuestos dentro y fuera de Canarias por Podemos y sus aliados. Pero que Podemos muestre su acuerdo -siquiera parcial- con una medida del Gobierno de CC es inconcebible. Así que rápidamente Marrero y sus compañeros han encontrado una razón oscura y ruin para suprimir el IGIC a estos vehículos: Clavijo pretende "reconciliarse con DISA y los empresarios del gas en Canarias" (sic).

Su señoría no se detiene ahí. Al parecer Clavijo causó un espantoso desaire a DISA "al entenderse con Redexis y Goldman Sachs". Sobre los asuntos en los que Clavijo se extendió con Redexis y, sobre todo, con Goldman Sachs, Marrero no tiene la gentileza de informar al respetable, pero su afirmación debería disparar el prestigio de Clavijo hasta la élite de la plutocracia mundial. El presidente de una pequeña Comunidad autónoma de una mediana potencia trufada de problemas económicos, sociales y territoriales cerrando acuerdos con Goldman Sachs en una mesa de caoba maciza y Lloyd Blankfein rendido de admiración:

-Me has ganado, Fernan, arráyate un millo, maifrién.

Marrero, sin embargo, sí proporciona otros detalles, como que Goldman Sachs "vendió sus acciones (¿las acciones de quién?) al Gobierno chino sin empacho alguno". Claro que resulta una información que genera más preguntas asombrosas. ¿Hay que empacharse obligatoriamente al vender acciones? ¿Es muy feo vender acciones al gobierno chino? ¿Qué actitud ética cabe exigirle a un presidente del Gobierno que no se empacha ni es empachado y que quizás ni coma pachangas ante una empresa multinacional que vende acciones al Gobierno chino así, descaradamente?

Varios gobiernos nórdicos -Suecia y Noruega entre otros- llevan varios años disminuyendo o suprimiendo los impuestos sobre la compra de vehículos eléctricos. Seguro que también están intentando contentar a DISA por el feo de merendar pachangas con los consejeros delegados de Goldman Sachs que sonríen por delante y les venden cosas a los chinos por detrás. O quizás sea a la inversa. Para entenderlo de verdad es imprescindible disponer de los conocimientos económicos, fiscales, ecológicos y diplomáticos que el diputado Manuel Marrero ha demostrado con su atinada y valiente crítica al Gobierno de Canarias. Porco, porco governo.

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