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Marisol Ayala

El carnaval era su vida

Un policía, un diseñador y una periodista en un taxi huyendo del Pérez Galdós sin haber finalizado la Gala. El diseñador, Fernando Méndez, llevaba puesta una sonrisa. La joven que esa noche lució su diseño había vuelto a ganar el título de Reina del Carnaval de LPGC y eso justificaba la sonrisa. Era el tercer o cuarto éxito y sus rivales se lo cuestionaron. Mediados de los noventa.

Para entender el relato hay que decir que Méndez no era especialmente generoso en el éxito y eso creó en torno a su trayectoria en la fiesta a quienes veían en los logros de Fernando irregularidades que jamás se demostraron, sencillamente porque no existían. En los noventa cubrí para LA PROVINCIA las fiestas más participativas de la ciudad y la elección de la reina era el acto estrella. Incluso llegué a cubrir Galas en las que no tenían el programa terminado, tal cual. Lo dicho, una locura.

En ese ambiente con Fernando acabé teniendo una relación de complicidad que me permitía acceder a datos del traje, el secreto mejor guardado de las fiestas, Méndez era una buena fuente. Galas con muchas pretensiones , pero sin apenas medios, pero así y todo el carnaval tenía mucho tirón. Sillas de tijeras y botellines debajo de esas sillas, eso era un lujo. Era otro mundo. Los éxitos de Méndez siempre eran cuestionados, algo que los dos nos tomábamos con humor. Acertar dos o tres triunfos con sus espectaculares diseños era fácil. “Amigo vas a ganar, prepárate”, le advertía y así ocurría. Una de las galas celebrada en el teatro provocó un monumental cabreo de los asistentes hasta el punto de que Fernando salió escoltado por la Policía Local que lo trasladó a su casa. Allí vimos la coronación de su candidata junto a su familia.

Muchas cosas vividas y algún desencuentro que tengo olvidado.

Y que nadie ponga en duda lo mucho que Fernando Méndez hizo por el carnaval. Era su vida.

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