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Opinión

Chira-Soria, ¿seguro que no es un acierto?

Recientemente hemos podido leer que el proyecto de la Central Hidroeléctrica Reversible de Chira Soria es inadecuado, un error. Cierto es que se recalcaba también la utilidad de las centrales de bombeo para aportar seguridad y almacenar energía, evitando vertidos de renovables; se reconocía asimismo que las centrales de bombeo no son generadores, un concepto que ha quedado efectivamente resuelto con los últimos desarrollos regulatorios; y se hacía referencia al futuro bombeo de Hawaii, otro archipiélago que también recurre a este sistema en su apuesta por la descarbonización, poniendo de manifiesto que las baterías por sí solas no son suficientes y que se trata de tecnologías complementarias. En todas estas cuestiones coincidimos, pero me siento en la obligación de puntualizar y aclarar otras.

Afirmar que no corresponde construir una central en la presa de Soria bajo la premisa de que no está en una cuenca hidrográfica no es exacto, pues como es sabido ésta se encuentra en la cuenca hidrográfica del Barranco de Arguineguín. En cualquier caso, las centrales se construyen allí donde prestan un mejor servicio a la sociedad. Para cada aplicación y para cada localización se emplea la mejor solución disponible. Yo me preguntaría, una vez reconocida la necesidad de incorporar el bombeo al sistema de Gran Canaria, ¿no es la mejor ubicación la elegida?, ¿sería mejor construir dos grandes embalses con sus respectivas grandes presas asociadas?

Según se ha expuesto, la energía para producir y llevar el agua necesaria a Soria para la plena operatividad de la central ascenderá a 23 GWh repartidos en tres años, una cifra que puesta en su adecuado marco de referencia resulta muy pequeña y nada significativa, pues supone apenas el 0,2% del consumo de energía eléctrica de la isla. Además, se trata de un consumo que se producirá una única vez en el llenado inicial de las presas. Esta cifra es muy inferior, por ejemplo, a la producción de energía renovable adicional que la central de Chira-Soria posibilitará desde el momento de su puesta en servicio, que será de 565 GWh cada año. Es decir, un consumo único inicial en tres años de 23 GWh frente al beneficio de incrementar la producción de energía renovable en 565 GWh de manera repetida cada año. ¡El consumo inicial de 23 GWh quedará compensado en menos de 15 días una vez entre en operación la central!

Se han aportado también una serie de datos sobre la desalación que considero necesario comentar. Hemos leído que desalar y llevar una tonelada de agua a la presa de Soria provocará un consumo energético de 4,3 kWh. El consumo mensual del frigorífico de nuestras casas se puede estimar en 320 kWh, es decir 74 veces más. ¿De verdad nos parece inapropiado destinar esta cantidad de energía a mantener para siempre un nivel de agua suficiente en las presas de Chira y Soria?

También me gustaría reseñar que no es exacto afirmar que a nadie se le había ocurrido desalar agua para utilizarla en una central de bombeo. Sin ir más lejos, en El Hierro, la central de Gorona del Viento utiliza agua desalada y es un proyecto que ha posibilitado que la mitad de la energía eléctrica consumida en la isla sea de origen renovable, convirtiéndose en un referente a nivel mundial. Respecto a la posibilidad de utilizar agua de mar sin desalar es importante tener en cuenta que esta opción presenta complicaciones tecnológicas en este momento y no hay experiencia o referencias válidas en términos reales.

Y hay otros aspectos que me gustaría destacar: el uso de las presas existentes y la mejora de su aprovechamiento conforme a los Objetivos de Desarrollo Sostenible es precisamente una de las grandes virtudes del proyecto, pues optimizará el uso de ambas infraestructuras que así podrán aportar todo su valor a la sociedad grancanaria. El proyecto de Chira-Soria conjugará el aprovechamiento de energías limpias con el aumento de agua para regadíos, lo que supone un ejemplo de desarrollo que equilibra sostenibilidad medioambiental, económica y social.

Todo ello en el contexto de que el proyecto incrementará la tasa de penetración de energía renovable hasta alcanzar en 2026 una cobertura media anual del 51% de la demanda de Gran Canaria, reducirá las emisiones de CO2 en un 20% adicional y supondrá una mayor independencia energética y un ahorro en los costes del sistema eléctrico de Gran Canaria (que sufragamos todos los ciudadanos) de 122 millones de euros anuales al reducir las importaciones de combustibles fósiles, más caros y contaminantes.

En definitiva, Chira Soria democratizará la energía y fomentará el desarrollo económico de Gran Canaria pues estará al servicio de todo el sistema eléctrico para la integración de las energías renovables de los distintos productores: de las grandes instalaciones y de las pequeñas, de las grandes empresas y de las familiares, así como de los usuarios domésticos con autoconsumo.

Seguro que es un acierto.

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