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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Xavier Carmaniu Mainadé

entender + CON LA HISTORIA

Xavier Carmaniu Mainadé

¿Qué tiene este lunes para que sea cíber?

Desde hace unos años este lunes lleva un cíber delante. Aunque no se tiene demasiada idea de lo que significa este prefijo, se intuye que tiene relación con el mundo tecnológico. Cierto, pero sin perder de vista a los griegos.

Cuando aún no se ha tenido tiempo de digerir el cansino Black Friday, nos asaltan con el Cyber Monday. O sea, el día de las ofertas en los portales de comercio electrónico, pensando en las compras navideñas.

Curiosamente, al principio no fue fruto de ninguna campaña de marketing, sino de una observación empírica hecha por la empresaria Ellen Davis, cuando quiso explicar un fenómeno que se producía a principios de este siglo XXI. En EEUU, el lunes tras el fin de semana largo marcado por el jueves de Acción de Gracias y el Black Friday, muchos consumidores habían pasado horas paseando por los centros comerciales, pero no para comprar, sino para mirar los precios. Entonces, al incorporarse a sus puestos de trabajo, aprovechaban que el internet de las empresas donde trabajaban era más potente que el de casa, y hacían pedidos online desde la oficina.

Davis, que era vicepresidenta de la Asociación Nacional de Minoristas, vio una buena oportunidad para incentivar las compras vía web y, a partir de 2005, ya se pusieron en marcha campañas de marketing bajo el paraguas del Cyber Monday. La propuesta tuvo una excelente acogida y el término se popularizó tanto que hoy seguro que tiene algún correo en su bandeja de entrada intentando seducirle con suculentos descuentos.

La historia del término

Pero antes de empezar a clicar a diestro y siniestro, preste un momento de atención al prefijo cíber, tan presente en el ámbito tecnológico. Ahora bien, esto no significa que sea reciente. Al contrario. Es la adopción del término griego kybernaein, que podría traducirse como dirigir o gobernar. En el mundo contemporáneo el primero que lo utilizó fue el francés André-Marie Ampère en 1834 en su Ensayo sobre la filosofía de las ciencias donde, para describir la ciencia de gobernar, empleó la palabra cibernética. En los diccionarios de hoy en día, se puede leer que este término significa «ciencia que estudia el sistema de comunicación y control automático en los seres vivos y su aplicación a las máquinas». Esta definición se inspira en el libro Cybernetics que en 1948 publicó el matemático y filósofo estadounidense Norbert Wiener.

Los postulados que allí expuso tuvieron una enorme influencia en el pensamiento filosófico en torno a la tecnología que, durante la segunda mitad del siglo XX, fue ganando cada vez más presencia con la aparición de la informática. Después de él, otros tecnólogos profundizaron en la cuestión y, en 1982, se acuñó el término ciberespacio, es decir, el espacio virtual donde se reproduce una interacción entre individuos y máquinas a través de una red telemática. Aunque el concepto es muy complejo, en el vocabulario cotidiano ha terminado ejerciendo como sinónimo de internet.

De hecho, a partir del momento en que la informática se incorporó plenamente en todos los ámbitos de la vida humana, el prefijo cíber empezó a proliferar por doquier. Más aún cuando se inició la expansión de la red. Según un estudio lingüístico realizado en 1994 por el investigador Rainer Nagel, en aquellos momentos existían más de cien nuevas palabras construidas con ciber. Entre ellas algunas que han terminado por hacer fortuna como ciberpunk o ciberterrorismo; otras que tuvieron su momento de gloria pero que han pasado a mejor vida como cibercafé o cibermuseo, y otras que no tuvieron ningún tipo de recorrido como cibermeditación, ciberpagano o ciberhippie.

En 1996, el New York Times se hizo eco de la publicación de Nagel y a la hora de intentar explicar el porqué de aquella manía por poner cíber en todas partes, dijo las cosas por su nombre: nadie tenía una idea demasiado clara de lo que significaba el prefijo, pero mucha gente lo utilizaba para crear neologismos pretenciosos que daban un toque moderno y tecnológico, una tendencia propia de las vísperas del nuevo milenio que estaba a punto de llegar. De hecho todavía ocurre ahora. Por eso, a pasarse todo el día de hoy navegando por internet para intentar encontrar ofertas se le llama Cyber Monday. Parece que estás en la última moda, pero te acabas gastando el dinero igual.

continuidad

Y después,el Giving Tuesday

Para rizar el rizo de estos días con nombres extraños, mañana será el Giving Tuesday, o sea, el martes de los donativos, que consiste en realizar aportaciones económicas a entidades sin ánimo de lucro. Empezó a organizarse en Chicago en 2011 para compensar el empacho consumista de las jornadas previas. Y para tranquilizar un poco la conciencia también.

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