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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Antonio Morales Méndez

Sigamos defendiendo a esta Villa

Palabras del presidente insular en el acto institucional de entrega de honores y distinciones de Agüimes

Alcalde, autoridades, colectivos y personas distinguidas, señoras y señores, agradezco y acepto emocionado que me hayan elegido para hablar en nombre de los homenajeados.

Les confieso que este es probablemente uno de los discursos más difíciles a los que me he tenido que enfrentar. No es fácil trasladarles en cinco minutos todas las emociones, los agradecimientos y la expresión a esta Villa de Agüimes de ese sentimiento de arraigo, de identificación con su historia y sus valores. De identidad y pertenencia a esta comunidad. Solo he dejado de vivir en esta Villa los cinco años en los que estuve realizando mis estudios superiores en la Universidad de La Laguna. Fue en un momento de transición de la dictadura a la democracia. Ilusionante. No queríamos los jóvenes de aquel entonces seguir reproduciendo aquel modelo de polvo, viento, pobreza, analfabetismo, carencia de infraestructuras, falta de libertades (…) y fue entonces cuando di un paso que sería trascendental en mi vida. Recién acabados mis estudios entré a formar parte de aquel movimiento asociativo que dio lugar a la creación de una agrupación de electores -Roque Aguayro- que asumió las riendas de su municipio desde el Ayuntamiento al ganar las primeras elecciones democráticas tras la dictadura.

Noto el afecto cada día en la calle, pero adquiere una dimensión especial que el Ayuntamiento de esta Villa de Agüimes haya decidido concederme el título de Hijo Predilecto. Es un honor, un inmenso honor que asumo lleno de emoción, de responsabilidad y de gratitud.

Lo agradezco enormemente a todos los grupos políticos que conforman la corporación municipal, a los concejales y concejalas del grupo de gobierno y de la oposición, porque supieron vencer las discrepancias políticas, para reconocer a un hombre que, se los puedo asegurar, trabajó con ahínco, con honradez, por su pueblo durante todo ese tiempo.

Pero yo no hubiese podido hacer nada -y quiero decirlo alto y claro-, si detrás no hubiese habido un importante movimiento vecinal empeñado en mejorar las condiciones de vida de sus barrios, si no hubiese tenido siempre al lado, remando juntos, a un grupo de hombres y mujeres, concejales y concejalas, implicados, generosos, cómplices. Algunos ya no están entre nosotros, hoy estarían aquí disfrutando, seguro lo están haciendo en otra dimensión (… )

Sin los trabajadores y trabajadoras que asumieron como suyo el proyecto de transformación de Agüimes que defendíamos (...) Sin Maribel y Ardiel que han sacrificado tantas cosas para permitirme poder dedicarme con tanta intensidad a esta tarea. Sin su apoyo yo no podría haberme dedicado a este servicio público como alcalde de Agüimes. Y no hubiese sido posible, desde luego, sin los hombres y mujeres de este municipio que me renovaban, nos renovaban, cada cuatro años su confianza porque creían y se identificaban mayoritariamente con lo que estábamos haciendo.

A esa sociedad dinámica, creativa y luchadora pertenecen, las entidades, los colectivos y las personas que hoy son reconocidas en este acto y que ustedes han señalado como referentes.

Leticia Romero tiene detrás un amplio historial de méritos deportivos a pesar de su juventud. Pero ya se ha hablado aquí de ellos. No voy a insistir en relatarlos, pero hilando con la última parte de mi intervención, nada de eso hubiese sido posible si detrás no estuviese siempre presente la constancia, el trabajo, la renuncia de una niña y una joven a tantas cosas para alcanzar un sueño. La capacidad de afrontar retos, venciendo las frustraciones y los desánimos lógicos cuando se trata de compaginar estudios y entrenamientos para alcanzar la élite deportiva y la formación académica para su futuro. Y detrás unos padres que la alentaron siempre, que cada tarde de la semana se la dedicaban plenamente para hacer posible que pudiera entrenar en La Paterna. Es así como se llega, como se alcanzan las metas y como, sin quererlo, se convierte en una referencia para tantos chicos y chicas, en un mundo de escasas oportunidades para los jóvenes.

Al concederle la Espiga de Oro se está reconociendo todo eso y se hace llegar un mensaje a los más jóvenes de esta comunidad de los valores del esfuerzo, del deporte(…)

El Carnaval es una de las tradiciones más sentidas por los hombres y mujeres de esta Villa. De generación en generación, probablemente desde hace siglos, se va transmitiendo ese sentimiento de transgresión, de romper las normas, de vivir a tope…Y se ha vivido intensamente, siempre, incluso durante la dictadura de Franco. El Carnaval de Gran Canaria solo se mantuvo durante el régimen franquista en Agüimes y ya cuando se generalizó su celebración, tras la llegada de la democracia, siguió manteniendo una singular relevancia en la isla gracias a agrupaciones como Los Serenquenquenes. Este colectivo ha paseado como nadie el nombre de Agüimes por los escenarios del Carnaval de las islas. Se ha convertido, con el paso de los años en la murga más premiada, la más imitada, la más creadora de tendencias, de Gran Canaria. Sus entradas y salidas del escenario son siempre un canto de enorme afecto a la Villa lagartera. Y siempre, siempre, compartían sus triunfos con la sociedad agüimense. Al dejar la alcaldía siempre deja uno atrás muchos momentos entrañables. Uno de los que echo de menos siempre, cada año, es aquél cuando en el silencio de la madrugada. Los Serenquenquenes llegaban de ganar una vez más el concurso de murgas en Las Palmas de Gran Canaria y, en el silencio de la madrugada, desfilaban Avenida Joaquín Artiles arriba para llegar hasta mi casa donde siempre les recibía con una botella de champán para brindar por el triunfo. Cantaban, me hacían botar, lo celebrábamos juntos…

Creímos que era posible transformar la dura realidad que vivíamos desde la democracia, pero nunca pensé que cuarenta y tres años después tendría que estar preocupado por no perderla. Son tiempos difíciles, pero jamás nos hemos rendido a la hora de afrontar situaciones como esta.

Sigamos defendiendo a esta Villa, sus valores, su identidad. Muchísimas gracias por estos entrañables reconocimientos en nombre de Leticia Romero, Los Serenquenquenes, la Entidad de Conservación del Polígonoy de quien les habla.

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