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Congreso Internacional de Computación Eurocast 2015

Los futuros coches sin chófer estarán conectados entre sí para evitar choques

El CSIC presenta una tecnología de comunicaciones inalámbricas y sensores que permiten intercambiar información entre vehículos y la detección de obstáculos

Teresa de Pedro, investigadora del CSIC, en el Museo Elder, sede de Eurocast 2015.

Teresa de Pedro, investigadora del CSIC, en el Museo Elder, sede de Eurocast 2015. YAIZA SOCORRO

Los coches del futuro no sólo conducirán solos, sino que estarán conectados entre sí y con el exterior, a través de una red de comunicación inalámbrica para evitar colisiones y accidentes. Así lo indicó ayer Teresa de Pedro, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) durante su intervención en el Congreso Internacional sobre Teoría y Aplicaciones de Sistemas por Computador, Eurocast 2015, que se celebra esta semana en la capital grancanaria bajo la organización de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), la Universidad Johannes Kepler de Linz (Austria) y el Museo Elder de la Ciencia y Tecnología.

De Pedro presentó los resultados del programa Autopia, en el que participan investigadores del Centro de Automática y Robótica (CAR) de la Universidad Politécnica de Madrid y del CSIC, cuyo objetivo es lograr el guiado automático de vehículos en maniobras individuales y colectivas. Los vehículos van conducidos por un computador en el que se ejecutan programas de inteligencia artificial que se comportan como un conductor. El computador está conectado a sensores de varios tipos instalados en el vehículo de los que recibe datos del escenario de conducción (GPS, ultrasonidos, láser, visión artificial, inerciales, RFID, Zigbee), y a dispositivos que giran el volante y actúan sobre el acelerador y el freno. Por último una red de comunicaciones inalámbricas permite intercambiar información entre los vehículos y con la infraestructura externa.

"Actualmente se ha avanzado mucho en los vehículos que se mueven solos, sin conductor, de hecho ya hay algunos muy conocidos como el de Google que se está moviendo por ahí, y ya hay fabricantes que anuncian para el año 2020 que habrá coches automáticos circulando entre el tráfico". Existen prototipos capaces de moverse solos y de coordinarse entre ellos para circular en caravana o hacer un adelantamiento, decidir cuándo cambiar de carril, atravesar un cruce o incorporarse a una rotonda. También pueden retroceder, obedecer las señales de tráfico y pararse ante el paso de peatones.

La investigadora anunció que en lo que más se trabaja actualmente es en lograr la conexión del vehículo automático con el entorno, y con el peatón. "Lo que queda por hacer es percibir muy muy bien todas las características del entorno y reaccionar en consecuencia, porque los coches llevan los sensores que llevan y la programación que tienen, pero el ser humano es mucho más flexible, puede reaccionar ante un imprevisto y un vehículo no reacciona ante nada que no haya previsto el diseñador del programa previamente".

A este respecto, se trabaja en sensores inerciales capaces de detectar obstáculos en el camino, detectar los bordes de la carretera, coches del entorno... "He mostrado aquí vídeos de como los coches pueden interactuar. Por ejemplo, si en un cruce sin señalización, los coches automáticos que llegan, si están comunicados entre sí, podrán decidir por si mismos el conjunto de la prioridad de paso, detectar si uno va más de prisa, por ejemplo que pase ese primero, y el otro se para, o detectar una ambulancia y darle paso... Todas esas cosas se pueden hacer".

Para la científica la clave está en contar con un sistema de comunicación inalámbrico muy fiable y muy rápido porque en cuestión de instantes debe evitar un choque en un stop o incluso las colisiones en cadena por la falta de visibilidad por niebla o cualquier otra circunstancia. Aunque estos sistemas ya están disponibles en prototipos, se trabaja para demostrar su seguridad y robustez para ser trasladado a los vehículos comerciales. A este respecto, De Pedro vaticinó que en cuanto las aseguradoras comprueben su eficacia, la consecuencia será el abaratamiento de los seguros para los coches que incorporen este sistema.

La científica del CSIC apuntó que si bien, tardará mucho tiempo en verse un parque móvil completo de coches automáticos circulando por las ciudades, "lo cierto es que coches automáticos los habrá ne poco tiempo, en cinco o seis años, al menos eso es lo que los fabricantes están diciendo".

Sobre las ventajas de este tipo de vehículos, De Pedro indicó la seguridad. "Los coches automáticos son mucho más seguros porque no se saltan las normas de tráfico, hacen estrictamente las funciones que se le han programado. Si se le programa para que no supere un límite de velocidad, no lo supera; si se le programa para que no adelante cuando vea una señal, pues no adelanta... Con lo cual, si todos los coches cumplen exactamente las normas de tráfico y no se estorban unos a otros, el tráfico puede ser mucho más seguro y eficaz".

Aunque se ha avanzado, la crisis y los recortes en España en I+D+i han frenado la dinámica de este grupo de investigación dirigida a "hacer cada vez más maniobras conjuntas de manera automática y al final poder controlar completamente el tráfico en una zona".

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