1. María Joaquina de Viera y Clavijo (poetisa).

Nació en el siglo XVIII y está considerada como la primera poetisa de Canarias. Incluso la novelista Dulce María Loynaz así lo recoge en su obra Un verano en Tenerife. Su hermano, José de Viera y Clavijo, influyó mucho en su educación y facilitó que accediera a un entorno cultural que no era el propio de las mujeres de ese tiempo. Fue discípula del imaginero José Rodríguez de la Oliva y después de Nicolás Eduardo. Cuidó de sus padres hasta el final de su vida junto a su hermano José en Las Palmas de Gran Canaria. La religión ocupó una parte importante en su vida, tal y como se desprende de muchos de sus versos, dedicados a resaltar hechos religiosos, y a destacar el papel de determinados personajes en pro de la fe católica. Se preocupó por los sucesos de su tiempo y escribió versos A la victoria conseguida por las armas de la isla de Tenerife contra la Escuadra Inglesa del Contra-almirante Horacio Nelson, y también dedicó décimas a Manuel Godoy.

2. Francisca Spínola Bethencourt (pintora).

Nació en Teguise (Lanzarote) en 1806. Aunque no hay constancia de la fecha exacta en la que inició sus estudios, se cree que los realizó en Las Palmas de Gran Canaria, en la Academia de Dibujo. Más tarde viajó a Barcelona, donde expuso los trabajos que había realizado, y luego a Madrid, donde continuó su formación. Su biografía y obra tienen grandes lagunas. Aún así, se han recogido los elogios que recibió por parte de la crítica en sus exposiciones en Barcelona. Francisca trabajó durante años en el municipio de Haría, donde dedicó su trabajo al embellecimiento y mantenimiento de la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Sus mayores trabajos fueron El Sepulcro del Señor o el Cristo Yacente, este último expuesto hoy en el Museo Sacro de Haría. Su obra llegó al Archipiélago y destacaron sus trabajos en la iglesias en la Villa de Teguise y Femés. En 1895, Francisca murió en Teguise, pueblo donde se desarrolló la mayor parte de su vida y obra.

3. Dolores Millares Cubas (pianista).

Nació en 1852 en Gran Canaria, en el seno de una familia con una gran inquietud cultural. Desde muy pequeña expresó interés por la literatura, la pintura y la música, y sus padres la instaron a que explotara del todo su talento. Ya a los 10 años escribía pequeñas narraciones y con 13 cantaba y tocaba el piano ante públicos bastante nutridos. Su primera actuación fue en el Gabinete de Literatura de Gran Canaria en un concierto que organizó su padre, Agustín Millares. A los 21 años se casó y se mudó a Barcelona para dedicarse de lleno a la vida doméstica. Esto hizo que se apartara del mundo cultural y se dedicó a sus hijos, pero de los tres que tuvo solo sobrevivió Dolores, la más joven. No obstante, siguió escribiendo, aunque de manera menos constante, gracias a la correspondencia que mantenía con su familia, así como poemas en los que hablaba de la soledad que sentía por estar lejos de su isla. El más representativo de este sentimiento es Ecos de otro mundo.

4. Ignacia de Lara Henríquez (escritora y política).

Su aportación a la literatura hizo que entrara en el arco temporal de las poetisas modernistas. En su obra pueden distinguirse dos etapas: la primera hasta la publicación de su libro Para el perdón y para el olvido; la segunda, desde su definitivo regreso a Las Palmas, en 1931, después de haber vivido varios años en Madrid y Barcelona. Cursó sus estudios en Las Palmas de Gran Canaria y se graduó como maestra en 1896. Su preocupación por el derecho a la cultura y libertad de la mujer la convirtieron en un icono de reivindicación feminista. Asumió la presidencia de la asociación Acción Popular de la Mujer como plataforma para conseguir mejoras sociales y mayor cultura y autonomía para la mujer. Debido a esto, vivió momentos difíciles de frustración y desconfianza como política. Finalmente, orientó su inquietud social, especialmente por aumentar la cultura de la mujer, a través de conferencias y escritos periodísticos.

5. Mercedes Pinto (escritora y activista feminista).

Fue una escritora feminista y una de las mujeres más célebres de la historia del Archipiélago. En 1920 se mudó a Madrid e inició una etapa de su vida en la que pasó por malos momentos por culpa de su marido, algo que marcó el resto de su obra. Poco después de mudarse a la capital, comenzó a destacar en la prensa y dentro del grupo feminista liderado por Carmen de Burgos. En 1923, ofreció un polémico discurso en la Universidad Central de Madrid llamado El divorcio como medida higiénica. Después de eso, Primo de Rivera la desterró. Permaneció exiliada en Uruguay hasta su muerte en 1976. Allí produjo varias de sus obras, como Brisas del Teide, Él o la obra de teatro Un señor cualquiera. Mercedes Pinto fue una de las precursoras del feminismo en España, firme defensora del divorcio y una de las mujeres con mayor trayectoria y repercusión de Tenerife, donde hay una calle con su nombre.

6. Valentina Hernández "La de Sabinosa" (cantante).

Fue una cantante de folclore canario muy estimada en El Hierro y en su pueblo por sus labores de comadrona. Originaria de La Frontera, nació en 1891 y falleció en 1976. Gracias a su trabajo, la música tradicional herreña se dio a conocer en todo el Archipiélago y en España y llegó a convertirse en una de las mejores tamborileras y cantadoras. Además, procuró que la esencia de los cantos herreños, así como sus misterios y trucos, quedaron intactos a medida que se iban extendiendo. Se encargó de enseñar a los más pequeños todos los secretos de los bailes tradicionales herreños y jugó un papel fundamental en la emblemática fiesta de la Bajada de la Virgen de las Nieves. Popularizó canciones como El baile del Vivo, El Tango del Herreño o El Arrorró Herreño, y el cantante Víctor Manuel puso voz a muchos de estos temas.

7. Mercedes Machado (abogada).

Cuando aún era una niña, partió a Francia, donde su madre se casó con el que impulsó su carrera académica hasta convertirse en una de las personas más ilustres. Es considerada como una de las personas más relevantes de la historia canaria y, también, la pionera de la abogacía en el Archipiélago. Cuando abandonó Francia, volvió a Tenerife, donde completó la carrera de Magisterio. Poco después, se graduó también en Filosofía y Letras con especialización en Filología Clásica. Para completar sus estudios con un tercer título, se licenció en Derecho y se convirtió en letrada. También aprendió seis idiomas y daba hasta cuatro asignaturas de diferentes ramas en la universidad. Sin embargo, pese a su considerable conocimiento y capacidad, le negaron el acceso al Ilustre Colegio de Abogados por ser mujer. Su gran trayectoria intelectual y pedagógica le valió para recibir la medalla de Alfonso X El Sabio.

8. Dorotea de Armas Curbelo (alfarera).

Hija de la primera locera de Lanzarote, se hizo famosa por sus juguetes e ídolos canarios de barro. Algunas de sus obras más famosas como los Novios del Mojón o los Camellos de Tres Patas le hicieron un nombre más allá del Archipiélago. Incluso, se la considera como la precursora más importante y la que ayudó a impulsar la alfarería en Canarias a lo largo de la historia. En 2017, con la vigésimo novena edición de la Feria Insular de Artesanía, se reconoció en la exposición principal la labor de la lanzaroteña. El Cabildo de Lanzarote también la ha considerado una figura de prestigio gracias a su labor para preservar uno de los oficios con mayor arraigo de las Islas. Es considerada, décadas después de su muerte, como una gran alfarera y una de las mujeres más reconocidas e importantes de las artes canarias gracias a su labor para preservar y difundir el oficio de alfarera.

9. Chona Madera (poetisa).

Nació en Las Palmas de Gran Canaria en el seno de una familia acomodada. Fue una periodista y poetisa canaria honrada con el premio de poesía Tomás Morales por su obra Los contados instantes en 1967. Aunque es famosa por su producción literaria, empezó a escribir trabajando como periodista. De hecho, colaboró con diarios del Archipiélago como El Eco de Canarias y La Tarde, además de trabajar en revistas como Mujeres en la Isla, Mensaje y Gánigo. Dio comienzo a su trabajo como literata en 1940 y su primer libro de poemas, El Volcado Silencio, fue publicado cuatro años más tarde. Su obra estuvo marcada por una clara tendencia intimista, con predominio de la poesía elegíaca y amorosa. Se trasladó a Málaga a finales de la década de los 60, donde residió hasta 1979 y donde publicó las obras Continuada Señal (1970) y Mi Otra Palabra (1977). Poco tiempo después, abandonó la ciudad andaluza para volver a su ciudad natal, donde vivió los últimos días de su vida.

10. Isabel Macario Brito (cantante).

Fue una destacada soprano nacida en Gran Canaria, donde tiene una calle con su nombre. Se inició en la música desde pequeña, con la celebración de los conciertos del Colegio Inmaculado Corazón de María, en la capital isleña. Durante esa época pulió su talento y poco después llegó su gran oportunidad en un concierto del Círculo Tradicionalista de Las Palmas, donde interpretó magistralmente el Ritoma Vincitor de Aida. Su carrera despegó cuando el barítono internacional Néstor de la Torre la aceptó como alumna. Gracias a esto dió el salto a Italia, donde fue alumna del maestro Gallignani. Tras unos meses de preparación, se presentó en una de las mansiones de los reyes de Italia, en Milán, donde conquistó al público. Después de triunfar en el extranjero se le solicitó en multitud de actos. No obstante, después de un descanso en Gran Canaria, renunció a su carrera como cantante, aunque siguió actuando en el Archipiélago. Su última actuación fue el 4 de noviembre de 1947 en un concierto conmemorativo de la muerte de Félix Mendelsohn.

11. Dolores de la Torre Champsaur (musicóloga).

Fue la pionera de musicología en Canarias. De su padre, Néstor de la Torre, importante barítono canario, heredó su pasión por la música. Además de su proyección artística, se dedicó a la enseñanza musical y destacó especialmente en la investigación. Tras el estallido de la Guerra Civil partió a Cataluña, y de ahí emigró a Francia y La Habana. Fue contratada en el Conservatorio Internacional gracias a su prestigio y a su gran labor en todas las ramas de la música. Posteriormente, incentivada por la grave enfermedad de su marido, volvió a Gran Canaria, donde impulsó las Juventudes Musicales de Las Palmas de Gran Canaria. Fue elegida miembro de la Sociedad Española de Musicología, donde publicó importantes descubrimientos que la hicieron conocida a nivel internacional y colaboró con la asociación Mujeres en la Isla donde ofrecía conciertos. Fue galardonada por su trayectoria y labor con la Medalla de Oro de Canarias y con la mención Hija Predilecta de Las Palmas de Gran Canaria.

12. María Rosa Alonso

(profesora).

Fue una destacada profesora y filóloga. Su trabajo fue premiado en múltiples ocasiones con premios como Leoncio Rodríguez, Medalla de Oro de Tenerife y Miembro de Honor de la Asociación de la Prensa de Santa Cruz de Tenerife. Incluso, a nivel autonómico e internacional, con el Premio Canarias de Literatura y la Medalla de Bronce de la Orden 27 de junio del Ministerio de Educación de Venezuela. Su amor y compromiso con la cultura la llevó a promover la creación del Instituto de Estudios Canarios en 1932, y desde 1939 fue miembro del Museo Canario. Posteriormente, se licenció en Filología Española en Madrid, donde fue alumna de Ortega Gasset y Américo Castro. Su labor de investigación se vio afectada por problemas políticos debido a la filiación republicana de su familia. En consecuencia, el régimen le hizo saber que nunca sería catedrática en la Universidad, lo que la obligó a emigrar a Venezuela en 1953. En su honor, el instituto antes llamado IES Añaza cambió de nombre a IES María Rosa Alonso.

13. Paquita Mesa (actriz ).

Pacota, como la llamaban sus amigos, fue una transgresora actriz que contribuyó a dinamizar de forma significativa la actividad cultural del teatro Pérez Galdós en la década de los 30. Nació en 1913 y murió en 1999, justo cuando se estaba preparando para ser nombrada Hija Predilecta de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Gracias a una estrecha colaboración con Néstor Martín Fernández de la Torre pudo cumplir la misión de traer musicales, zarzuelas y espectáculos, donde ella misma participaba como actriz. De hecho, fue gracias a ella que se llegaron a presentar por esas fechas los primeros espectáculos musicales en Canarias. En 1936 dirigió y presentó por última vez La sirena varada, de Alejandro Casona, la cual quedó prohibida por una temporada por la dictadura franquista. Sin embargo, esto no hizo que abandonara su trabajo. En 1939 presentó El Tipitín, con el libreto de Luis Benítez Inglott, y La Umbría, de Alonso Quesada.

14. Onagra Lorenzo (primera Reina del Carnaval).

Nacida en El Toscal (Santa Cruz de Tenerife), su familia y seres queridos la han definido como una amante del arte, de la cultura y como una adelantada a su tiempo. En 1935 ganó la primera gala de Reina con el traje Vampiresa que, inspirado en una película, fue diseñado por ella misma y por su hermana. Tenía solo 16 años y era la más joven de aquel certamen. El traje, atrevido para su época, era blanco, estaba diseñado con espirales y se completaba con un violín y un sombrero. En total, costó apenas 6.000 pesetas. A pesar de su originalidad y atrevimiento, no pudo continuar con su carrera artística todo cuanto quiso por culpa del estallido de la Guerra Civil. La Miss tuvo varios homenajes a lo largo de los años y su figura siempre ha estado presente en cada nuevo Carnaval.

15. María Dolores de la Fe

(escritora).

Fue una escritora y periodista natural de Gran Canaria que colaboró a lo largo de su vida en distintos medios de comunicación. Algunas de sus obras son Happenings para Jacob (1972), Las Palmas casi ayer (1978), Isla espiral (1982) o Tiempo en sepia (1988). Asimismo, fue nombrada Hija Predilecta de Las Palmas de Gran Canaria algo que, en palabras de la escritora, reforzó aún más sus lazos con el alcalde Jerónimo Saavedra. Sin embargo, rechazó entrar en la Academia Canaria de la Lengua porque pensó que no estaría a la altura intelectualmente. A su vez, sostuvo en uno de sus libros que Cristóbal Colón era una mujer, algo de lo que habló a nivel nacional en el programa televisivo Directísimo. Su último libro fue publicado en 2005 y lleva por nombre Médium/diálogos (2005). En él mantiene conversaciones con algunos personajes clásicos que la visitaban en sus sueños.

16. María Teresa Prats de

Laplace (actriz de teatro).

Se trasladó a Gran Canaria, donde desarrolló toda su actividad literaria. Se especializó en teatro y ensayos, y su bibliografía es una de las más valiosas que existen en las Islas. Tuvo un papel importante también en la prensa y colaboró periódicamente con La Vanguardia y El Diario de Las Palmas. No obstante, una de sus mayores aportaciones fue la creación de la revista Mujeres en la Isla. Esta iniciativa comenzó como un suplemento de el Diario de Las Palmas en 1953 y ya en 1955 empezó a publicarse de forma independiente, hasta 1964. Esto supuso un gran adelanto para el papel femenino dentro del periodismo de investigación en Canarias. Las mujeres en este sector tuvieron voz para publicar críticas artísticas, crónicas culturales y distintos estudios científicos y sociológicos. En cuanto a su trabajo literario, la obra teatral más famosa que creó fue Proceso al siglo XX. La escribió en 1962 y se estrenó en el Teatro Pérez Galdós en 1973.

17. Dolores Massieu (pintora).

Más conocida como Lola Massieu, la pintora y artista de Gran Canaria fue galardonada con el Premio Canarias de Bellas Artes e Interpretación. Nació en el seno de una familia amante de la cultura y recibió formación en el clasicismo, movimiento de pintura artístico, de parte de su tío y su abuelo, ambos llamados Nicolás Massieu. Cuando aprendió, se escapó de algunas clases para hacer sus propios cuadros. Durante la década de los 50, recibió inspiración de las vanguardias artísticas y de movimientos abstractos, por lo que su obra evolucionó y alcanzó nuevas cotas. Incluso se introdujo en el mundo de la música y llegó a aprender canto de la mano de Lola de la Torre. Sus trabajos al óleo fueron expuestos en el Museo Canario por primera vez en 1958, pero también tuvo espacio en Rayuela (Madrid) y en el Museo de Arte Contemporáneo (Barcelona). Por su originalidad, se la considera una auténtica pionera y rebelde dentro del panorama. Se dice que cuando dijo que quería ser artista, con 11 años, se llevó una torta en la cara.

18. Carmen Laforet (filósofa).

Hija de padre barcelonés y madre toledana, nació en Barcelona el 6 de septiembre de 1921. Sin embargo, pasó su niñez y adolescencia en la isla de Gran Canaria, donde su familia se trasladó cuando ella apenas tenía dos años de edad. En 1939 regresó a la península, concretamente a Barcelona, donde estudió Filosofía. En 1942 se trasladó a Madrid para estudiar Derecho. Sin embargo, nunca finalizó esos estudios. En 1945 publicó su primera novela, titulada Nada. Con ella ganó la primera edición del Premio Nadal, de la editorial Destino. En 1965 viajó a Estados Unidos, donde escribió un ensayo sobre su experiencia en dicho país. Durante ese viaje conoció a Ramón J. Sender, con quien entabló una relación epistolar que se condensa en una obra titulada Puedes Contar Conmigo, con un total de 76 cartas. Laforet tenía una percepción pesimista del panorama literario español, que percibía como un nido de rivalidades y envidias, por lo que no terminó de encajar en dicha comunidad, y se consideraba "enemiga de todos".

19. María Mérida (cantante).

Considerada una de las cuatro mejores voces del mundo en la década de 1950 por el New York Times y también como la Edith Piaf canaria por Le Figaro. Su talento no tardó en ser reconocido, pues fue premiada con apenas 12 años en un concurso de folías celebrado en 1937. Pocos años más tarde, durante su estancia en la capital tinerfeña, tomó clases de bailes regionales y su voz fue considerada como predilecta en la Masa Coral. Posteriormente, con 21 años, viajó a Madrid, donde durante siete años cantó para los emigrantes españoles en Latinoamérica en un programa de Radio Nacional de España y donde coincidió con artistas como Lola Flores. Al mismo tiempo, estudió canto con Lola Rodríguez de Aragón, profesora del Conservatorio de Madrid, pero finalmente decidió abandonar la carrera de cantante lírica para dedicar su vida al cancionero de su tierra natal.

20. Nivaria Tejera (escritora).

Poetisa y novelista, nació en Cienfuegos, Cuba, el 30 de septiembre de 1930. Su familia, formada por una madre cubana y un padre tinerfeño, decidió mudarse a la ciudad de San Cristóbal de La Laguna antes de que cumpliera los dos años. Una vez instalados en Tenerife, fueron sorprendidos por el estallido de la Guerra Civil y fue su padre, un hombre progresista, el que sufrió la peor parte al ser encarcelado hasta 1944. Tras la liberación, Nivaria volvió a Cuba, donde empezó a escribir y a publicar poemas en algunas de las revistas más prestigiosas de los años cuarenta y cincuenta como Ciclón y Orígenes. Su primer libro de poemas, llamado Luces y Piedras, fue publicado en 1949. El Barranco, su novela más famosa, se publicó diez años después. En Santa Cruz deTenerife, incluso, hay una calle con su nombre.

21. Pilar Lojendio (poetisa).

La escritora, nacida en Tenerife, fue reconocida con el Premio de Poesía Julio Tovar por su obra A lmas de Piedra. Solía decir que había nacido cuando su padre "enfilaba la bahía para llegar a casa en plena República". Fue una autora que se mantuvo alejada de las corrientes literarias propias de los años 50 y 60, por lo que se la considera un nexo entre dos generaciones, la de posguerra (Generación del Medio Siglo) y la de la Poesía Canaria Última (1966). Desde muy temprana edad mostró su pasión por la literatura escribiendo cuentos en su etapa escolar y, en plena adolescencia, escribió sus primeros poemas. Posteriormente, en 1956, contrajo matrimonio con el marino mercante Laureano Mariz, con quien formó una numerosa familia de cinco hijos. Este hecho marcó de forma definitiva su obra literaria, pues Ha llegado el esposo, su primer libro publicado en 1969, refleja la soledad y el ansia de compartir la vida con un hombre que pasa más tiempo en el mar que en tierra firme.

22. Josefina de la Torre

(escritora).

Fue una artista de Gran Canaria vinculada a varias ramas de las artes: fue actriz, escritora y cantante y su obra estuvo enmarcada dentro de la corriente vanguardista de la primera mitad del siglo XX. Fue la pasión por las artes de sus allegados la que, probablemente, indujo a Josefina a empezar a coquetear con ellas desde pequeña. A los 8 años comenzó a escribir versos, y a los 13 ya publicaba en revistas. Al volver a Madrid debutó como actriz del Teatro Nacional María Guerrero, en 1940. A partir de este momento, su obra se inclinó más hacia la interpretación. En 1946 fundó su propia compañía de teatro, La Compañía de Comedias Josefina de la Torre. A pesar de su breve incursión en el cine, fue el teatro el que la arropó por completo y la cubrió de fama. A finales de los ochenta se publicó su obra poética reunida, con el título de Poemas de la Isla. En 2002, el mismo año en el que fallece, se la premia con la Cruz de la Orden Islas Canarias.

23. Clemencia Hardisson

(activista).

Nació en La Laguna, en el seno de una familia francobelga opositora al movimiento nazi. Esto marcó su vida y su obra. Con ocho años participó en un festival literario de recaudación de fondos en el Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife. Por otro lado, participó en concursos de belleza y fue galardonada como Reina de la Belleza de la Provincia en 1929. Sin embargo, su condición social no le impidió implicarse en causas políticas durante la II República. En 1931 entabló una relación sentimental con un anarquista, y se relacionó con algunos sindicatos obreros. Además, difundió ideales anarquistas, por lo que fue investigada por las autoridades franquistas. La dictadura la marcó como "mujer peligrosa". Fue detenida poco después del golpe de estado y encarcelada entre 1937 y 1939. Tras salir de la cárcel viajó a Bélgica y Francia, donde vivió también la invasión nazi. Entre 1939 y 1945 colaboró con la resistencia francesa y fue condecorada por ello. Durante los sesenta volvió a Tenerife, donde donó parte de los terrenos familiares para causas benéficas.

24. Pino Ojeda Quevedo

(poetisa).

Comenzó a escribir poesía a partir de la trágica muerte de su marido en 1939, acaecida en el frente de batalla en Extremadura durante la Guerra Civil Española. Este hecho originó una literatura intimista que habla de temas como la soledad, el desamor, el inexorable paso del tiempo, la muerte y la esperanza. Su trayectoria literaria comenzó en 1940, en la revista tinerfeña Mensaje, donde dio a conocer algunos de sus poemas, En 1952 Ojeda fundó también, desde Gran Canaria, la revista Alisio. Hojas de poesía, cuya tirada duró hasta 1955 y en la que publicaron diversos autores destacados de la época, como Juan Ramón Jiménez o Vicente Aleixandre, entre otros. En 1956 recibió el Premio Tomás Morales con La piedra sobre la colina, un poema dividido en doce estancias publicado en 1964. Además, Ojeda no se limitó solo a la faceta literaria: en el ámbito pictórico, la autora logró exponer su obra en países como Estados Unidos, Suiza, Suecia, Alemania? Por su introducción de ciertas técnicas, se la considera como una de las precursoras del arte abstracto en Canarias.

25. Natalia Sosa Ayala

(periodista).

Nació en Las Palmas de Gran Canaria el 27 de marzo de 1938. Hija del escritor Juan Sosa Suárez se crió en un ambiente de amor a la cultura y las letras y de compromiso social e intelectual. Pronto empezó a publicar en la prensa local sus primeras composiciones y, con tan solo 17 años, publicó su primera novela: Stefanía. En 1956 empezó a colaborar de forma activa con las revistas Guiniguada y Mujeres en la Isla con poemas, cuentos, crítica literaria y artículos de opinión. Cinco años después se trasladó a vivir a Inglaterra y fue a su vuelta, en 1963, cuando vio la luz su segunda obra, Cartas, una atípica novela. Su producción literaria va de la mano de una intensa labor como colaboradora en las secciones de opinión del periódico La Provincia, donde dejó patente su compromiso con la realidad social. Sosa murió en la misma ciudad que la vio nacer en el año 2000.

26. Marisa Tejedor Salguero (bióloga).

Aunque nació en Burgos, Marisa Tejedor ha desarrollado toda su carrera en Tenerife. Es doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de La Laguna (ULL) y catedrática en Edafología (ciencia que estudia la naturaleza del suelo) y Química Agrícola. Entre 1990 y 1995 se convirtió en la tercera rectora de una universidad española y la primera de la ULL. Un mérito que, por el momento, ninguna otra mujer ha repetido. Colaboró, también, en el Comité Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Además de su trayectoria científica, está ligada con la política. El pasado año se convirtió en patrona de la Fundación Santa Cruz Sostenible y desde 2005 es consejera de Industria, Comercio y Nuevas Tecnologías del Gobierno de Canarias. Entre sus principales logros, destaca su papel en la consecución de la declaración de Anaga como Reserva Mundial de la Biosfera en 2015 por parte de la Unesco. Además, debido al protagonismo que tuvo como rectora en la Universidad, tiene una calle con su nombre en el municipio de La Laguna. Durante su tiempo en el cargo, amplió el actual Campus de Guajara.

27. Carolina Martínez Pulido (bióloga).

Nació el 28 de noviembre de 1950 y se licenció en Biología por la Universidad de La Laguna (ULL) en 1976, y una década más tarde se doctoró. Desde 1990 ejerció como profesora de Biología Vegetal en la Facultad de Farmacia de la ULL y combinó la docencia con su investigación como bióloga. Fue invitada en 1988 y 1990 a la Universidad de Calgary, en Canadá, donde llevó sus proyectos de regeneración del pino canario. Obtuvo reconocimiento de la comunidad científica y publicó varios artículos y un libro sobre sus investigaciones. Además de su labor científica, su trabajo ha buscado resaltar el protagonismo de la mujer en la ciencias biológicas. En 2003 publicó un libro titulado El Papel de la Mujeres en la Evolución Humana. Por otro lado, formó parte del Instituto Universitario de la Mujer de la ULL y es miembro de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT). En el año 2000 recibió el Premio de Investigación del Instituto Canario de la Mujer, y en 2017 el Premio Carmen de Burgos de Divulgación Feminista.

28. Elsa López Rodríguez

(poetisa).

Nació en Guinea Ecuatorial en 1943, pero en 1944 se trasladó a la Isla de La Palma hasta 1955. Posteriormente se estableció en Madrid, donde se graduó en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid. Después, pasó un año en Suiza como alumna y profesora de Literatura Española. En el año 1972, cuando regresó a La Palma, ejerció como docente mientras trabajaba en su tesina. En 1973 presentó ante la Universidad Complutense de Madrid la tesis Las supersticiones en la isla de La Palma y en 1980 presentó su tesis doctoral ante la Universidad Autónoma de Madrid, basada en sus estudios antropológicos y filosóficos. Obtuvo el título de Doctora Cum Laude gracias a esto y dos años después fue nombrada catedrática de filosofía por el instituto Isabel La Católica de Madrid. Además, elaboró una amplia bibliografía poética, entre la que destacan títulos como El viento y las adelfas (1973), La fajana Oscura (1990) o Mar de Amores (2002). Ha recibido premios literarios a nivel nacional y actualmente reside en La Palma involucrada en actividades culturales y sociales dentro y fuera del Archipiélago.

29. María Dolores Palliser

(política).

Fue la primera mujer diputada del Parlamento de Canarias, además de miembro del Gobierno regional. Nació en la isla de Gran Canaria, pero su carrera política y empresarial se desarrolló principalmente en la de Tenerife. A los siete años de edad ingresó en un colegio tinerfeño y, años más tarde, estudió la carrera de Derecho en la Universidad de La Laguna. Su amor por las leyes es una tradición familiar, puesto que su madre fue la primera abogada graduada de esta misma universidad después de la Guerra Civil española. En sus años universitarios, se afilió al Partido Socialista Popular y poco a poco fue incursionando en la política de las Islas. Tras terminar sus estudios universitarios, trabajó en el Cabildo de Tenerife y más adelante fue consejera de Turismo y Transporte. Seis meses después, fue candidata por Tenerife del PSOE en las elecciones autonómicas y repitió su puesto en la segunda legislatura del partido. Esta abogada fue también emprendedora en el mundo de las finanzas, pero no tuvo mucho éxito y en 1997 retomó su profesión como especialista en Derecho Civil.

30. Teresa Giráldez Fernández (química).

Nació en Madrid en 1978 y se doctoró en Bioquímica en 2001 en la Universidad de Oviedo. En 2014 fue contratada por la Universidad de La Laguna (ULL) como investigadora. Teresa Giráldez realizó estancias postdoctorales en distintos centros de Estados Unidos, como la Universidad de Yale. En 2006 se incorporó al Departamento de Farmacología de la ULL como investigadora, y en 2008 fue nombrada Investigadora Principal en el Hospital Universitario de Nuestra Señora de Candelaria. Durante su carrera se ha formado en biofísica, fisiología y neurociencia. Hasta la fecha ha publicado más de 30 artículos, ha participado en decenas de congresos y ha dirigido cinco tesis doctorales. También ha sido premiada en varias ocasiones; en 2009 fue galardonada con la Bolsa de Investigación For Women In Science y el Margaret Oakley Dayhoff Award. Fue la primera mujer no estadounidense que recibió esta condecoración. En 2013 fue reconocida como Mujer Canaria del Año por el Orfeón de la paz, y en 2015 recibió el Premio 8 de Marzo del Instituto Universitario de Estudios de la Mujer.