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Vicente Soler Volcanólogo del IPNA-CSIC y miembro del comité científico

Vicente Soler: «Al magma no le queda mucho por ascender sin hacer erupción»

El geólogo del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC) y miembro del comité científico describe lo que está ocurriendo en La Palma

Vicente Soler La Provincia

La Palma tendrá un nuevo volcán, lo que no se sabe es cuándo. Lo que hay en el interior de la Tierra es aún un «misterio» y el geólogo del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC), cuenta cómo busca esas respuestas en datos indirectos y señales, a menudo poco determinantes.

¿Qué evaluación hace del fenómeno que está ocurriendo en La Palma?

Canarias es un juego maldito a la hora de predecir si va a haber una erupción o no. Sabemos que en La Palma hay un montón de erupciones históricas y, por tanto, que vaya a haber una erupción es una realidad. Sin embargo, la actividad que preludia esas erupciones ha sido históricamente muy dispar en las Islas. Los precursores pueden presentarse de forma continúa y finalizar en una erupción, como en el caso de El Hierro, o hacerlo a través de pulsos de actividad sísmica que, a lo largo del tiempo, darán lugar a una erupción, como ocurrió con el Teneguía o en el volcán San Juan, del que se conoce que hubo terremotos sentidos por la población diez años antes. En el caso actual de La Palma, hemos tenido muy pocos seísmos sentidos por la población en estos días. Sin embargo, instrumentalmente hablando, en octubre de 2017 se registró el primer enjambre que son pequeños y a gran profundidad, entre 20 y 30 kilómetros; y ahora, cuatro años después ,el enjambre ha comenzado a diez kilómetros de profundidad y ha llegado hasta los siete. Esto crea ya unas condiciones preeruptivas en el sentido de que al magma no le queda mucho por ascender sin hacer erupción.

¿Puede ser esta una erupción inminente?

Hasta ahora la sismicidad que se registra no parece indicar que ese fenómeno de ascenso y erupción sea inminente, dado que está decayendo la actividad. Por supuesto que puede decaer hoy y renacer en cualquier momento. Sin embargo, aunque el magma parece estar cerca de la superficie, a unos seis o siete kilómetros y haya una deformación localizada, no hay eventos que permitan pensar razonadamente que la erupción va a ser inminente. Y con inminente me refiero a pasado mañana. Lo más sensato es esperar un poco. Las crónicas históricas del vulcanismo de esta naturaleza siempre apuntan a que hay unos días de intensos movimientos, que la gente nota temblar el suelo incluso en algún momento se que constatar la llegada de primeros gases. Entonces el mensaje es que hay que estar tranquilos dentro de la atención necesaria.

¿Lo que ocurre en La Palma puede dar lugar a un volcán explosivo o se prevé que sea más parecido a un Teneguía?

El magma en este caso procede de 20 o 30 kilómetros de profundidad, lo que supone que es un magma de carácter básico, similar al del Teneguía. Por eso cabría esperar ese estilo eruptivo, siempre y cuando la erupción ocurra en medianías o en cumbres. Este tipo de erupciones se traducen en que, si hay suerte, el fenómeno no comenzará con una gran explosión sino manifestaciones en superficie que darán algo de tiempo adicional. Previamente se habrán tomado todas las medidas necesarias porque la red que se tiene ahora no tiene nada que ver con la que se tenía en 1949 o 1971.

«La hipotética erupción sería en torno a los puntos de mayor sismicidad y deformación»

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¿Dónde podría entrar en erupción este nuevo volcán?

Afortunadamente hay muchísimas metodologías de observación donde se ven los puntos de mayor sismicidad y sobre todo los puntos de máxima deformación. Por lo tanto, la hipotética erupción va a ser siempre en torno a ellos.

¿Es probable que se paralice la actividad sísmica y no de pie a que surja el volcán en un largo periodo de tiempo?

Teniendo en consideración que desde 2017 se han dado estos enjambres y, desde entonces, se han ido incrementando apoya la teoría de que la erupción no va a ser dentro de 100 años, es algo que podría ocurrir en cualquier momento. Si este no es el pulso de actividad sísmica que lo va a provocar – porque parece decrecer– seguramente el siguiente pulso sí podría serlo. Eso es muy difícil de saber.

¿Qué supone para la evolución del volcán que haya diez centímetros de deformación?

La deformación cabe pensar que es preeruptiva porque el magma está empujando y deformando el terreno. Para ponernos en perspectiva, en el caso de El Hierro, la deformación previa a la erupción fue muy pequeña, de unos pocos centímetros y ocurrió. Una vez finalizada la erupción en modo de eventos discretos, hubo cinco eventos de grandísima energía sísmica liberada, el cuádruple que durante la erupción. Estos eventos no produjeron erupción pero sí fueron responsables de la deformación y levantamiento del bloque insular 25 centímetros. Por eso, cuando hablamos de deformación puede ser de dos tipos, la que se produce en una zona muy superficial y concreta y debería preludiar una posible erupción y la que provoca un reajuste insular debido al empuje del magma, lo que se conoce como underplatting. Sin embargo, de momento los datos disponibles para La Palma concuerdan más con la hipótesis de una erupción.

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