Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Volcán de La Palma

El peligro de los gases del volcán de La Palma subsiste a pesar de que la emisión de lava se reduce

Los científicos aseguran que "mientras haya tremor y dióxido de azufre la erupción del volcán de La Palma sigue"

Así es el enorme cráter activo del volcán de La Palma

Así es el enorme cráter activo del volcán de La Palma

Para ver este vídeo suscríbete a La Provincia - Diario de Las Palmas o inicia sesión si ya eres suscriptor.

Así es el enorme cráter activo del volcán de La Palma La Provincia

Mientras siga existiendo tremor, que indica el movimiento de fluidos, y la emisión de dióxido de azufre (SO2), que apunta a que hay magma cercano a la superficie, la erupción de La Palma sigue aunque la sismicidad permanezca baja.

Toma de muestra de gases en la ladera este del volcán de La Palma

Toma de muestra de gases en la ladera este del volcán de La Palma IGN

Es necesario que estos dos parámetros estén a cero o muy próximos a este valor para dar por concluida la erupción, situación que por el momento no es así en la isla, donde, no obstante, tanto el tremor como el SO2 cada vez están más bajos, ha informado la portavoz científica del Plan de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca), María José Blanco.

María José Blanco ha destacado la importancia de que estos dos parámetros que están a la baja registren una tendencia mantenida en el tiempo y ha señalado que sigue saliendo lava que discurre en su primer tramo dentro de un tubo lávico hasta que a través de un jameo sale a la superficie y alcanza la costa.

Lo que preocupa a los científicos no es la emisión de lava sino los gases, que están dificultando el acceso para limpiar de ceniza las viviendas situadas al sur de la emergencia, que se encuentran dentro de la zona evacuada.

El director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, ha señalado que estos problemas ocasionados por los gases no son nuevos, pues esta situación se ha mantenido en las últimas cinco semanas. 

Más evacuados podrían volver a sus casas

El director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, no descarta que más personas que tuvieron que ser evacuadas en las zonas afectadas por el volcán de La Palma puedan regresar a sus casas, principalmente en la zona norte, donde prácticamente no hay incidencia en estos momentos de gases contaminantes que, sin embargo, sí continúan afectando a la zona sur.

Miguel Ángel Morcuende indicó en rueda de prensa que por parte del Pevolca están siendo estudiadas todas las áreas que están evacuadas y a las que se podría regresar, pero insistió en que eso dependerá fundamentalmente de la emisión de gases. Aclaró que las coladas, sobre todo las situadas en la zona sur, están desgasificándose "enormemente", pero en la zona norte se están registrando menos problemas, por lo que si hay alguna oportunidad de que los evacuados puedan volver a sus casas sería en esta zona, señaló.

En este caso, Morcuende explicó que lo primero que tendrían que hacer estas personas al volver a sus casas es realizar prácticas seguras, como ventilar la vivienda, sobre todo si ha permanecido cerrada, pues puede persistir algún gas, principalmente en zonas bajas de la edificación. En segundo lugar, tendrían que usar una línea de vida para evitar caídas si van a limpiar las cubiertas. Y por último, nunca estar solas al objeto de evitar problemas.

Sobre la calidad del aire, señaló que hoy se ha vuelto a repetir la dinámica de días anteriores al registrarse, en momentos puntuales, altas concentraciones de gases, especialmente dióxido de azufre (SO2) y dióxido de carbono (CO2), en las zonas de acceso restringido (de exclusión o evacuadas) al sur, por lo que se mantiene la monitorización de esos espacios de manera permanente por parte de la UME y los equipos de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias.

Respecto a las coladas, destacó que la superficie afectada se mantiene en 1.184 hectáreas, los deltas lávicos siguen ocupando 48,3 hectáreas y la anchura máxima entre coladas sigue siendo de 3.350 metros. Miguel Ángel Morcuende detalló que la mayor parte de la energía que se está movilizando en este momento discurre por encima de coladas anteriores y, sobre todo, por la parte centro-sur dirigiéndose hacia la colada 9 y la unión de la colada 11, que en este momento no tiene aporte, derramándose hacia el mar y engrosando el delta sur.

Sobre la sismicidad, la portavoz del Comité Científico, María José Blanco, explicó que la registrada a profundidades intermedias y a más de 20 kilómetros sigue siendo baja, aunque existe la posibilidad de que se produzcan terremotos más intensos y sentidos por la población. A este respecto, señaló que la magnitud máxima en las últimas horas ha sido de 3,7 mbLg en un evento registrado ayer a las 21.57 horas, a una profundidad de 13 kilómetros e intensidad II-III (escala EMS). El nivel del tremor se encuentra en valores bajos con poca variabilidad.

Preguntada una vez más sobre cuándo se producirá la finalización de la erupción, María José Blanco reiteró que mientras el tremor, que indica el movimiento de fluidos dentro de un conducto o cavidad, y la emisión de dióxido de azufre (SO2), que indica que hay magma cercano a la superficie, "no estén a cero o muy próximos a cero, no podremos decir que la erupción ha terminado", y añadió que aunque estos parámetros están cada vez más bajos, tiene que haber una tendencia descendente mantenida, no valores diarios.

La emisión de dióxido de azufre (SO2) asociada al penacho ayer fue alta y la serie temporal de la emisión de SO2 continúa reflejando una tendencia descendente desde el 23 de septiembre, cuando se registró una emisión extremadamente alta. En el caso de las emanaciones no visibles de gases volcánicos, la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2) continúa reflejando una emisión superior al valor promedio de los niveles de fondo (B) y ayer fue 6,8 veces el promedio de los niveles de fondo (6,8xB). Estas emanaciones difusas no representan un peligro para las personas.

Con respecto a las partículas menores de 10 micras (PM10), como consecuencia de la entrada de aire sahariano, durante la mañana todas las estaciones se encuentran en niveles razonablemente buenos salvo Las Balsas y La Grama, que están en niveles regulares. Con este índice de calidad del aire, en Puntagorda, Puntallana, San Andrés y Sauces, Barlovento y Breña Alta se aconseja, para grupos de riesgo y población sensible, que consideren reducir las actividades enérgicas o prolongadas en exterior.

Por lo que se refiere a las personas albergadas, continúan en hoteles 548, uno más que ayer, de las cuales 397 se hospedan en Fuencaliente, 69 en Los Llanos de Aridane y 82 en Breña Baja. Además, hay 43 personas dependientes atendidas en centros sociosanitarios insulares. Por otro lado, según datos del satélite Copernicus, hay 3.046 edificios/construcciones afectadas, de las cuales 2.896 están destruidas y 150 en riesgo o parcialmente dañadas.

Compartir el artículo

stats