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La Provincia - Diario de Las Palmas

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MEMORIA DEMOCRÁTICA

Presentan seis querellas por las torturas franquistas en la marcha del Primero de Mayo de 1967

La dictadura reprimió con fuerza la primera manifestación del Día de los Trabajadores - Los querellantes pasaron varios días en comisaría, fueron torturados y encarcelados

Varios de los represaliados por el régimen franquista junto a líderes sindicales, el conseller de Vivienda Héctor Illueca y la consellera de Transparencia Rosa Pérez. / DANIEL TORTAJADA

"Yo acuso y me querello contra toda la brigada político social y contra sus jefes, contra los miembros de los tribunales y el juez que empezó la causa y no atendieron las denuncias de torturas que manifesté en todo momento". Se llama Manolo Sanmartín y es sindicalista, como Joan Castejón, Manuel Montalbán, Paco Ventura, Salvador Ayala y Roberto Sánchez.

Los seis han presentado en los juzgados valencianos sendas querellas por un delito de torturas que habría cometido la Brigada Político Social franquista en la primera manifestación del Primero de Mayo, en 1967.

La plataforma Acció Ciutadana Contra la Impunitat del Franquisme en el País Valencià ha sido la encargada de presentar las denuncias durante esta mañana, 55 años y doce días después.

Por este motivo, una veintena de asociaciones de la sociedad civil, sindicatos, y representantes políticos les han rendido homenaje esta mañana en la sede de CC OO en València. El acto ha contado con presencia de los cuatro partidos del Botánic y de la consellera de Transparencia Rosa Pérez y el vicepresidente y conseller de Vivienda Héctor Illueca.

Joan, Manuel, Paco, Salvador y Roberto fueron represaliados por el franquismo de diferentes maneras. Fueron golpeados y torturados en comisaría, juzgados por un tribunal de orden público y algunos por el militar, ingresaron en prisión y perdieron sus empleos. Con esta querella, aseguran, que "ya no pretenden sentar a nadie en el banquillo", sino recibir verdad, justicia, y reparación. Que no es poco.

"Me sometieron a ahogamiento, y a corrientes eléctricas, o como ellos lo llamaban 'el tostadero'. Hasta perder el sentido. Pero lo recuperaba a hostias, y vuelta a empezar" Manolo Sanmartín - Sindicalista represaliado

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Arabia Ruiz, abogada de la cooperativa El Rogle encargada de presentar las querellas ha explicado que "todos ellos se querellan contra Benjamín Solsona (conocido como el 'Billy el Niño' valenciano), que faltó en 2018, pero el hecho de que su nombre salga a la luz, que haya una lista de víctimas y se reconozcan y condenen los delitos que cometió es muy reparador, es fundamental que se conozca la verdad y mandar un mensaje a la sociedad de que no vamos a tolerar que algo así vuelva a pasar", cuenta Ruiz.

Los delitos de lesa humanidad, como recordó Ruiz, no prescriben. Y el objetivo de la querella es reparar, que no se olvide la historia ni se entierre lo que sucedió. La abogada ha hecho una breve exposición de la querella en la que desmonta los argumentos que la justicia española ha ido esgrimiendo durante años para juzgar cualquier crimen relacionado con la época franquista. De hecho, como ha recordado también la consellera Rosa Pérez al final del acto, la única causa abierta por crímenes del franquismo es la famosa querella argentina "y se juzga a miles de kilómetros de aquí" ha denunciado Pérez.

Albañiles y abogados de trinchera

Vicent Álvarez asistió a la manifestación como trabajador de la construcción. Tenía el título de licenciado en derecho pero "no quería ser abogado". A él no le detuvieron en la manifestación, que recorrió el centro de València, desde glorieta, pasando por la calle de la paz, la antigua "Plaza del Caudillo" (actual plaza del ayuntamiento) y San Vicente Martir. A Vicente lo cogen a las cinco de la mañana en su casa. "Tenían contactos en la prensa internacional y sentía rabia de la represión de la manifestación y decidí alertar", cuenta.

Estuvo varios días incomunicado hasta que entró, por fin, en una sala grande con los otros cinco querellantes. "Muchos no se podían mantener en pie, estaban heridos, se les había intentado doblegar pero no lo consiguieron. La moral era eufórica, pero había mucha rabia por la injusticia. Había abrazos y bromas, pero no sumisión ni aceptación de la situación", recuerda Vicent emocionado.

Manolo Sanmartín, que entonces trabajaba en una empresa de cerámica y estudiaba en su tiempo libre, fue detenido días después acusado de organizar la marcha en la que desfilaron cientos de personas. "Fueron tres días terroríficos sin parar de golpes y tortura. Me sometieron a ahogamiento, y a corrientes eléctricas, o como ellos lo llamaban 'el tostadero'. Hasta perder el sentido. Pero lo recuperaba a hostias, y vuelta a empezar", recuerda. A Juan Montalbán, según explica, lo llegaron a lanzar de cabeza contra la pared.

Muchos acabaron en la cárcel durante años por esos hechos. Paco Ventura ha recordado, entre lágrimas "a nuestras madres, que estaban todos los días en la puerta de la prisión para traer un poco de comida, y a los abogados que nos defendieron en el consejo de guerra franquista".

Vicent también estuvo en la prisión. Entró como albañil. Pero cuando salió "lo primero que hice fue ir a la universidad y recoger mi título de abogado, que lo tenía allí. Al día siguiente me hice abogado laborista para defender a los trabajadores", cuenta.

Los que abrieron el camino

Ana García, secretaria general de CC OO, ha recordado durante su intervención a estos "seis valientes sindicalisitas" que decidieron salir a la calle "arriesgando todo". Ha señalado que, si hoy existen derechos como el de la huelga, la libre reunión y manifestación, es en parte gracias a quienes nos preceden. Ha reclamado "que se conozca la verdad sobre los responsables que represaliaron a nuestra genet. Se trata de pedir justicia" y ha sentenciado que "los derechos no se regalan, hay que conquistarlos, y los que se consiguen no son para siempre, hay que defenderlos con uñas y dientes".

Al acto han asistido responsables de Ceacoa (la conocida como querella argentina) y han denunciado que "no nos darán de nuevo con la puerta en las narices, cueste lo que cueste volveremos a reclamar justicia por estos delitos de lesa humanidad que siguen sin ser investigados". Han añadido que el acto de este viernes es de "reconocimiento a los hombres y mujeres valientes, sindicalistas de primera línea".

Una de las abogadas de la querella ha denunciado que "siempre nos dicen que por qué denunciamos si ya estarán muertos los victimarios. Pero eso no lo saben porque las víctimas están aquí". Para finalizar, Ruiz ha sentenciado que "el muro de la justicia es fuerte, pero cada querella es un martillazo que abre grietas. Y hoy hemos pegado seis martillazos más".

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