La Red de Investigación de Bólidos y Meteoritos (SPMN) ha publicado el primer vídeo disponible hasta el momento en el que puede apreciarse el sonido que hizo el meteorito en Gran Canaria: “No muestra el bólido, evidencia un cielo parcialmente nublado, pero se escucha el tren de ondas de su entrada a hipervelocidad y el posible estallido causado por su fractura”, explican.

Un bólido del tamaño que se supone al que el miércoles cayó en aguas próximas a Gran Canaria, en torno a un metro, se precipita sobre la Tierra cada cinco o seis años, ha dicho este jueves el astrónomo Miquel Serra Ricart, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

Un fenómeno que ocurre "cada cinco o seis años"

El bólido se vio hacia las 15.35 horas del miércoles como una estrella fugaz desde La Palma y Tenerife, mientras que en Gran Canaria se oyó un fuerte estruendo.

Del paso y caída de ese bólido no se tienen imágenes, al menos que se hayan hecho públicas, y sí las hay del que durante la madrugada del jueves ha cruzado el cielo sobre Lanzarote.

Desde la Red Española de Investigación de Bólidos y Meteoritos (SPMN), que coordina el Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC, se considera que la onda acústica del estruendo que se oyó en Gran Canaria lo produjo la onda cósmica de un bólido a su entrada en la atmósfera terrestre.

Algo que minutos antes se había apuntado desde el Instituto de Astrofísica de Canarias y el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).

Miquel Serra Ricart ha señalado que la caída de bólidos era algo habitual al principio del sistema solar, de modo que la Tierra era un "infierno", hasta el punto que se dice que los dinosaurios desaparecieron por la colisión de un cometa.

Ha añadido que si bien cada día en la Tierra entran toneladas de materiales extraterrestres, se trata de pequeñas rocas y que una del tamaño que se supone igual a la que cayó cerca de Gran Canaria "no es tan habitual", si bien no se tiene constancia de su tamaño.

Con ese tamaño, si el bólido hubiera caído sobre la capital grancanaria la cosa "sería otra", pero eso no ha ocurrido, y Miquel Serra Ricart ha agregado que, de momento, no hay manera de predecir la caída de este tipo de objetos sobre la Tierra.