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El Gobierno pondrá cámaras para vigilar los dos nuevos carriles de la autovía GC-1

El Ejecutivo descarta construir un cuarto vial segregado de la autovía y apuesta por el Bus-VAU tecnológico l El Ejecutivo asume la solicitud de los transportistas

Vehículos a la altura del parque comercial de La Mareta, uno de las zonas conflictivas en las circulación en la GC-1.

Vehículos a la altura del parque comercial de La Mareta, uno de las zonas conflictivas en las circulación en la GC-1. SANTI BLANCO

El Gobierno de Canarias apuesta por la tecnología para mejorar el tráfico en la autovía GC-1, donde prevé la construcción de un cuarto carril en ambos sentidos de dirección destinado a los vehículos de alta ocupación -Bus-VAO- y cuyo uso se controlará con un sistema de cámaras ITS y semáforos para evitar infracciones. Menos cemento, alquitrán e incluso excavaciones para aprovechar el espacio sin proyectos costosos y de incierto futuro.

El Ejecutivo regional, que había encargado varios informes para buscar soluciones a los continuos atascos producidos por los accidentes, malos enlaces a la principal arteria de comunicación de Gran Canaria y su gran densidad de tráfico, atiende así la solicitud de la Federación de Empresarios del Transporte (FET) para la construcción de un carril Bus-VAO que permitiera la circulación más fluida de guaguas, camiones y automóviles con más de dos pasajeros.

Pablo Rodríguez, vicepresidente y consejero de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, considera que "manejamos dos proyectos para resolver los problemas que causa la GC-1 y finalmente hemos optado por el que consideramos más conveniente, tanto por su presupuesto, que podría rondar los 10 millones de euros, aunque aún no se ha hecho una estimación económica, frente al otro estudio, que planteaba una serie de actuaciones que suponían un elevadísimo coste, que hemos descartado". El proyecto rechazado defendía la creación de una carril Bus-VAO y proponía un carril segregado de la GC-1, la construcción de un túnel en Cruce de Melenara y acciones en vías laterales, pero supondría un montante de más de 171 millones de euros.

Rodríguez argumenta que el proyecto más viable, tanto económica como técnicamente, es la ampliación de la plataforma de la GC-1 con la creación de los dos nuevos viales para aliviar la circulación rodada, sobre todo en su tramo por el municipio de Telde, donde más incidencias se producen a diario. "El Gobierno de Canarias ha incluido en el convenio de carreteras con el Estado este proyecto, que sigue los pasos de lo que se están realizando en Madrid en materia de tráfico y que no supone ninguna actuación a largo plazo en esta vía".

Un proyecto que, además, recuerda, se une a otras iniciativas financiadas por el Ejecutivo regional en Telde, también fácilmente realizables en poco tiempo en la conflictiva carretera. "El carril Bus-VAO es una propuesta más para la GC-1, ya que hemos destinado casi ocho millones de euros para la mejora de los enlaces desde los barrios a la autovía y también hemos destinado seis millones de euros para la ampliación de la GC-1 a la altura del Cortijo hasta Melenara y en sentido inverso", apunta Rodríguez.

Una autovía más eficiente

El consejero de Obras Públicas alega que la implantación del carril Bus-VAO debe realizarse en paralelo a la ampliación de la vía para evitar que se congestione todavía más. La construcción de los dos nuevos viales, en direcciones norte y sur, se presenta como la mejora de la eficacia de la autovía con el desahogo de los carriles ya existentes.

"Con ese cuarto carril para los vehículos de alta ocupación, aunque también se podrá usar para los que tengan más de dos pasajeros según las condiciones que se dé en el tráfico en cada momento, se consigue, como así se ha demostrado en carreteras que lo tienen implantado, que mejore la densidad del tráfico en los otros tres viales". La idea, apunta es mantener el tronco viario de la plataforma de la GC-1 y que el Bus-VAO facilite la mejora del tráfico.

Así, según explica Pablo Rodríguez, estos carriles se colocarán en el carril izquierdo en ambos sentidos de dirección para no alterar el uso de los otros.

"El carril de la derecha es el que se usa para incorporarse o salir de la vía y los centrales para adelantar, por lo que lo más razonable es que sea el de la izquierda el que ocupe el cuarto vial. En Telde, a diferencia de la entrada o salida a Santa Cruz de Tenerife, que con un carril reversible tiene problemas por la mañana a la entrada y al mediodía a la salida, los atascos y retenciones se producen a la misma hora en ambos sentidos", argumenta.

De ahí que, asegura, "no se plantea en la GC-1 un carril reversible, sino uno de Bus-VAO en cada sentido. Hay que tener en cuenta que esta carretera es la de mayor densidad de Canarias y lo que estamos intentando es mejorar la vía para evitar que los muchos pinchazos ralenticen el tráfico y con el cuarto carril se crea un carril de servicio y se da más capacidad a los enlaces y, po otro lado, aumentamos con el Bus-VAO la capacidad de tráfico del tronco principal".

Vía Tangencial, vial costero

Las actuaciones previstas en la GC-1 a su paso por Telde son varias y de diferente duración. Según el consejero, se pueden resumir en corto, medio y largo plazo para su ejecución.

"La ampliación del cuarto carril en la GC-1, que aumenta la capacidad de la vía y mejora su eficacia, es una obra fácil; la mejora de los enlaces, el Bus-VAO, aunque hay dudas razonables porque no se ha hecho nunca y la Consejería apuesta de forma decidida por ella, no así el Cabildo, por lo que nos tenemos que poner de acuerdo porque el Gobierno es el titular de la vía, pero el Cabildo el que la gestiona y la conserva. Además, tenemos el vial costero, que es una alternativa magnífica definida en el Plan General y es prolongar el vial costero hasta el centro comercial de Jinámar por todo el vial costero y quitas un montón de vehículos a la GC-1. Solo hay que hacer una sola obra de La Estrella hasta Jinámar, con un puente programado en Bocabarranco que haría el promotor y un sector urbanizable en La Estrella, que harán también los promotores según se recoge en el planeamiento, con lo cual es un tema de gestión urbanística, no una inversión pública costosa".

Y la guinda de todos los proyectos, la propuesta estrella que solucionaría todo el problema, la vía Tangencial, que uniría el Norte y la capital grancanaria con Telde por su zona de medianías, sin tener que utilizar la autovía GC-1. Es, según Rodríguez, "una obra a largo plazo y que necesita una fuerte inversión, aunque ya hay proyectos aprobados y marcado en el planeamiento que afecta a suelo rústico. En Gran Canaria no existiría más espacio para carreteras".

El tren de Gran Canaria

El tren es la apuesta del Cabildo de Gran Canaria, no tanto del Gobierno regional, aunque los proyectos enumerados por el consejero de Obras Públicas, alega, no se contraponen a los intereses de la corporación insular.

Pablo Rodríguez lamenta que el Ejecutivo regional planifique las carreteras de la Isla, pero que el tren sea competencia del Cabildo, por lo que apela a que exista "una mínima coordinación". En su opinión, aunque el tren tiene un plan territorial aprobado nada de lo que plantea Obras Públicas es incompatible con su trazado, aunque considera que al no contar con ficha financiera para afrontar los 1.600 millones de euros es más complicado que se ejecute pronto.

No ocurre lo mismo con el convenio de carreteras con el Gobierno de España, ya que a los 1.200 millones consignados para los próximos ocho años hay que sumar los 900 millones ganados en sentencia y que aumentaría la inversión a 2.100 millones. En muy poco tiempo estará el coste estimado de la vía Tangencial, "que se hará por fases y que estará incluida en este convenio".

Satisfacción empresarial

La Federación de Empresarios de Transportes de Canarias (FET) señala en un comunicado que "viene defendiendo desde hace años la necesidad de destinar parte de las infraestructuras viarias bien al uso exclusivo por vehículos de transporte público o bien al uso compartido con vehículos de alta ocupación (VAO) que circulen con un mínimo de tres ocupantes".

La FET recuerda que le había manifestado al vicepresidente y consejero de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, al inicio de su mandato quien ha mostrado su apoyo y conformidad a la propuesta consensuada entre las partes, por lo que esta organización empresarial entiende que con el proyecto de ampliación de La Mareta surge una oportunidad única de realizar una prueba piloto de la que extraer conclusiones para la mejora de la movilidad en el resto de las carreteras de Canarias.

Los empresarios reconocen que "el Gobierno de Canarias y los cabildos Insulares están realizando un histórico esfuerzo para potenciar el uso del transporte público con instrumentos como el Bono Residente en sus diversas modalidades que están consiguiendo una explosión en el uso de la movilidad colectiva sostenible por lo que es necesario posibilitar que las empresas de transporte puedan garantizar la agilidad y puntualidad en los servicios prestados a la población".

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