Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La casa olvidada del poeta Saulo Torón

El inmueble optaba a convertirse en un museo de la poesía y la prosa teldense hace más de 30 años - La planta baja se planteaba como una biblioteca

La antigua casa del poeta Saulo Torón en la calle León y Castillo.

La antigua casa del poeta Saulo Torón en la calle León y Castillo. YAIZA SOCORRO

El casco histórico del municipio esconde lugares que guardan las memorias de la sociedad y los cimientos que implantaron para construir el Telde que conocemos hoy. Entre esos recovecos se encuentra la que fue la vivienda de uno de los poetas más reconocidos del Archipiélago durante los primeros años de su infancia.

Saulo Torón Navarro (1885-1974) es reconocido como uno de los máximos representantes del modernismo español y junto a Tomás Morales y Alonso Quesada forma parte de la generación lírica canaria. Asimismo, aunque con apenas diez años se mudó a vivir junto a su padre y su hermano (su madre y sus otros dos hermanos murieron cuando él aún era muy pequeño debido a la tuberculosis) a Las Palmas de Gran Canaria, recordó la casa de su infancia durante toda su vida.

"Bajo la paz augusta de tus viejos maderos surgió, como un milagro, mi juventud en flor", relata en uno de sus poemas, que basó íntegramente en su sentimiento afectivo por esta vivienda. Según relatan sus familiares, muchas años más tardes continuó ligado al inmueble a pesar de que la titularidad pasó a otra familia teldense.

Recuerdos de la infancia

"Recuerdo que siendo yo pequeña mis padres compraron una casa en el barrio de San Francisco; desde allí mi padre podía ver la parte trasera de su antigua casa y se llenaba de añoranza", sostiene Isabel Torón, su hija, que recuerda que la casa fue rehabilitada por los nuevos propietarios. "La familia que pasó a ocupar la vivienda invitó a mi padre cuando esta fue renovada; recuerdo que se emocionó muchísimo", asegura y añade que el poeta después de la visita y ya en la casa que ostentaba la familia de su esposa en San Francisco, podía llegar a ver la trasera de su antiguo hogar.

"Siempre resaltó que el granero se había quedado exactamente igual, allí era donde jugaba con sus hermanos", resalta la descendiente. La importancia que tiene el trabajo poético de Torón también significó mucho para el municipio, pues aunque se trasladó a la capital bien pequeño no dejó nunca de vincularse con Telde. Por esto es miembro de lo que se conoce como la escuela lírica teldense, que además fue impulsada por el sobrino del poeta; Montiano Placeres. En el grupo también se incluyen las figuras de Julián Torón, hermano mayor del escritor; Luis Báez Mayor; Fernando González; Patricio Pérez y Hilda Zudán.

Este variopinto círculo cultural se reunía cada día (sobre los años 20 y 30) en la vivienda de Placeres (actual casa museo León y Castillo) para recitar poesía, leer cartas de famosos poetas peninsulares como Antonio Machado o Juan Ramón Jiménez y debatir sobre las noticias de actualidad, entre otras cuestiones. Esas reuniones han calado en el entramado que forma la historia del municipio en el último siglo y desde hace varias décadas el cronista oficial, Antonio González Padrón, organiza durante las fiestas de San Juan un recorrido literario para visitar las viviendas de cada uno de estos poetas (todas situadas en la zona fundacional del municipio).

"Fue en una de estas rutas cuando conocí al actual titular del edificio, Manuel Calderín, en donde habitó Saulo Torón, que se mostró muy interesado por la historia de los poetas", explica González, que aprovechó la ocasión para solicitar públicamente que las instituciones se hicieran con la titularidad de la vivienda para impulsar un museo de los literatos teldenses. "El dueño apoyó la idea y le propuso al Ayuntamiento de Telde la compra del inmueble", recuerda, además de añadir que la ilusión por llevar a cabo este proyecto le llevó a contactar con los familiares de los protagonistas de la escuela lírica del municipio para poder recoger objetos personales que pudieran servir para enriquecer el futuro museo.

Por otro lado, González asegura que el inmueble tiene su importancia por sí misma porque sigue los parámetros de la arquitectura popular canaria y según los estudios se puede certificar que se mantiene en pie desde el siglo XVI (aunque a lo largo de los siglos ha sufrido numerosas modificaciones, siendo la más importante en el siglo XVIII). Consta de dos plantas; según el proyecto que elaboró el cronista, el piso de abajo estaba planteado para albergar una biblioteca con las piezas y obras de los escritores teldenses, además de los escritos de otros poetas que estuviesen inspirados en el municipio o que hablasen directamente de su historia, sus anécdotas o sus personajes populares. En ese sentido, el cronista destaca la novela 'Las espiritistas de Telde', del palmero Luis León Barreto o los relatos de Lope de Vega sobre la playa de Melenara. También podía llevarse a cabo un salón de actos y una sala de exposiciones. "En la segunda planta cuenta con un total de siete habitaciones; lo que es perfecto porque el círculo cultural del que hablamos está compuesto por siete poetas", resalta el cronista.

Sin embargo, lo que se proyectó como un lugar de encuentro para artistas y un homenaje a la historia de la lírica en el municipio quedó (como muchos otros proyectos) en el tintero. "A mi me parece que el municipio no ha reconocido con suficiencia la trayectoria de estos poetas", asegura Isabel Torón, que hace apenas unos años volvió a recordar a las instituciones el proyecto del museo en la casa natal de su padre. Sin embargo, actualmente piensa que "para que un espacio así salga adelante y se mantenga con el tiempo debe ser impulsada por un organismo fuerte".

Asimismo, Torón desea que de alguna forma pueda llevarse a cabo una rehabilitación o mejora "porque no me gustaría la casa donde nació mi padre quedase en el olvido o deteriorada", asegura. El cronista ratifica esta opinión, solicitando una vez más que "adquieran la vivienda, porque hace más de diez años que nadie reside en ella y no tiene mantenimiento; la pena sería que ocurriese algo y nos quedásemos sin la vivienda del que probablemente fue el mejor poeta de Canarias", asegura convencido.

Compartir el artículo

stats