Telde

Los vecinos de La Garita avisan de un posible derrumbe en la calle Orquídea

El cierre de uno de los carriles lleva casi un año provocando bloqueos a la entrada del barrio

Desde el consistorio lo único que dicen es que «la administración va lenta»

A unos meses para que se cumpla un año desde que el carril de bajada en la calle Orquídea, ubicado en el barrio de La Garita cerrara, los vecinos siguen sin soluciones al problema. El muro que da a la carretera está en riesgo por un posible derrumbe, bloqueando la entrada al barrio teldense y creando un ambiente de peligrosidad entre los coches que no se percatan de que el carril está cerrado. Una situación que ya ha empezado a cansar a los vecinos de la zona, que han visto cómo su día a día ha cambiado desde que se cerró el carril a petición de un informe de la Policía Local. Unas vallas en medio de la carretera son la única señal de que el tráfico está cortado, aspecto que ha generado confusión entre las personas que no habitan en el barrio, sino que solo van de paso. 

Sin embargo, según comentan los vecinos, el problema se intensifica cuando el asunto no corre de manos del ayuntamiento, sino que es una empresa externa la que debe hacerse cargo del arreglo del muro, que está en peligro de desprendimiento y se ve afectado cada vez que llueve. 

"Nosotros comentamos al ayuntamiento que los terrenos eran de una empresa, y que tendrían que ser ellos los que ejecutaran las obras por la vía de emergencias y así poder reabrir la calle", explica Miguel. Fueron los propios vecinos los que se dieron cuenta de esta situación, y pidieron sentarse a hablar con Iván Sánchez, concejal de Vías y Obras. "Él quedó en darnos respuestas y hasta ahora lo único que nos ha dicho es que la administración va lenta", dice entre risas. "El verdadero problema es que nadie le ha comunicado a esta empresa inmobiliaria, que es la que va a construir chalets, que tienen que ejecutar la obra en la zona por la vía de urgencia", comenta.

Derrumbes por detrás del muro que da a la carretera de la calle Orquídea

Derrumbes por detrás del muro que da a la carretera de la calle Orquídea / Juan Castro

Por su parte, Moneyba y Raúl, vecinos de la zona, muestran su preocupación por el peligro que supone el cierre de este carril, y aseguran que la situación lleva así muchísimo tiempo, a pesar de que fue hace casi un año cuando se cerró al tráfico. "Hasta después de varios avisos no fueron capaces de cortar el sentido de la carretera, y para nosotros es un follón cada vez que queremos salir el barrio, porque hay que dar una vuelta tremenda para llegar a un sitio que se podría llegar en dos minutos", confiesan molestos. Nayra, vecina también de La Garita, teme que llegue las fiestas, pues si ya de por sí se formaban colas a la altura de Alcampo, ahora será mucho peor para los vecinos, que tienen que dar un rodeo importante para poder llegar a su destino.

Los vecinos aseguran que varios coches ignoran la señalización y circulan en dirección contraria, creando un peligro

La calle Orquídea, por lo tanto, se ha convertido en un sinvivir para los vecinos, que no solo exigen que se arreglen los desprendimientos y se reabra el carril de bajada, sino también que se pongan aceras en la citada vía, mejoren la iluminación y reduzcan la velocidad que durante el día y la noche tiene la calle. El ayuntamiento, casi un año después, hace oídos sordos a las peticiones vecinales, generando que el malestar y la incertidumbre vayan aumentando. Incidencias entre vehículos que se meten en dirección prohibida y se encuentran con los que suben, vayas que se ruedan y nadie fija bien e incluso vehículos que estacionan en el lado que se encuentra cerrado son algunas de las cuestiones que mantienen en vilo a los vecinos.

Un problema al que hasta ahora no han encontrado solución y que empieza a hartar a los vecinos, que se ven desesperados y no saben de qué manera alzar la voz para que se les escuche en el ayuntamiento. "Este es el gobierno que tenemos, no hay más", sentencian.