Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La revolución táctica

Jiménez sepulta la poesía

El técnico patenta un libro de estilo desde la presión y el rigor defensivo - Huye del sello Setién

Jiménez, junto a Felipe Benítez y el preparador físico, Sebastián López.

Jiménez, junto a Felipe Benítez y el preparador físico, Sebastián López. Juan Castro

Los nueve días de Jiménez. 216 horas en la UD, no se anda por las ramas. Se ha convertido en el protagonista de la pretemporada 2018 por su contundencia ante los medios. Trata de implantar un estilo de presión, dinamismo y disciplina defensiva. Su título en el AEK de Atenas -se hizo con la Superliga de Grecia para acabar con 24 años de sequía- le vale de aval tras la hecatombe con Manolo Márquez, Pako Ayestarán, Paquito Ortiz y Paco Jémez.

"Es sincero, te lo dice todo muy clarito. Si no lo entiendes, tienes un problema. Escucha y trata de pasar página en relación al curso pasado. ¿Cómo quiere jugar? No hay ninguna duda". En la caseta de la UD se asume la instauración del régimen del músculo. Giro al 4-4-2. Dos extremos con velocidad supersónica. Dos mediocentros -un pivote y otro más creativo que hace de mediapunta- y dos estiletes como referencias. Libertad total para el Chino Sergio Araujo, al que ya recuperó para la causa en el fútbol griego.

Encajar es pecado

Siempre jugando al despiste, asegura que cuenta con los tres porteros: Raúl LizoainFue su Santo Grial. El salvoconducto a la gloria. "Jugará el que mejor esté en ese momento, si siguen mi trayectoria, en Grecia roté. Me decantaré por el que esté mejor preparado".

Fue clave en la contratación de Cala, al que utilizó de mediocentro defensivo ante el Combinado del Sur. Javi Castellano, Vicente Gómez, Fabio y Josemi han ido desfilando por la sala de máquinas.

Trabaja con 28 jugadores y faltan cuatro por venir -un organizador, un mediapunta, un banda derecha y un punta-. Reclama responsabilidad: "No podemos sacar conclusiones precipitadas por parte de la prensa, eso sería dar ventaja al contrario". Respeta el trabajo de la cantera, porque es su método vital, como demostró en el Sevilla Atlético. Pero no regalará nada. Firmó por un año: solo piensa en el ascenso. "La clave es el equipo, somos uno".

Encara la tercera semana -décimo día- en busca del once atómico que salga victorioso en la primera jornada (18 de agosto). Compromiso y rotaciones. "Los canteranos tienen las mismas opciones que todos (...) Soy canterano al 100%. Y el que lo merezca jugará". "Está bien ganar y dejar la portería a cero. Se logrará en muchos partidos, y si jugamos bonito, perfecto". Lo lleva tatuado.

Lo de ser protagonistas con el balón, pasó a mejor vida. La indefinición de Márquez, también. Prima la contundencia. El costalero sepulta la poesía. Un giro radical que trata de implantar a la legión de estilistas -Vicente, Tana...-. Del toque al músculo. El sábado, ante el Tenerife en la Copa Mahou, llega el primer pulso serio. La evolución de la partitura también se examina. La UD cambia de idioma por el ascenso.

Compartir el artículo

stats